Especial PuroPeriodismo/diario Clarín, Buenos Ares/Foto Juan Manuel Foglia

La pandemia de coronavirus, eclipsada por la demoledora pérdida del miércoles, le corre de atrás al inalcanzable y olímpico Diego Armando Maradona. Pero el patógeno que vino conduciendo el carro en llamas de este endemoniado 2020 crece cuando se le canta, advierte el diario Clarín de Buenos Aires tras la multitudinaria y caótica despedida de cientos de miles de argentinos a su astro futbolero.

La ceremonia de capilla ardiente en la Casa Rosada, presidencial, de Buenos Aires, acabó en disturbios cuando centenares de hinchas intentaron forzar su entrada al sitio y la policía actuó sin contemplaciones.

El virus se asomó

Y este jueves asomó ahí, oculto pero adivinable entre las miles de personas que buscaban llegar a Plaza de Mayo para despedir al 10. Ni hablar de su presencia en el enredo físico de los enfrentamientos que se dieron con la Policía. El coronavirus se reía en aerosoles invisibles bajo el sol.

Así lo confirmaron varios infectólogos consultados. También, autoridades de Salud de la Ciudad y de Buenos Aires. Apuntaron a lo que es obvio (que la masividad humana prolifera los contagios cuando todavía circula el Covid), pero lo matizaron con lo inevitable, ese antiquísimo concepto, tan útil para la filosofía antigua: la famosa ananké griega. La necesidad de lo ineludible. Lo inevitable.

Invocando esos conceptos, desde la cartera de Salud porteña se sinceraron con un “y, sí… preocupación, siempre que hay concurrencia masiva en este tipo de situaciones, sí”.

Enfrentamientos con la Policía, en el velorio en Casa Rosada, tras la muerte de Diego Maradona. /AFP

Enfrentamientos con la Policía, en el velorio en Casa Rosada, tras la muerte de Diego Maradona. /AFP

Se entiende por “preocupación” que, en una semana a diez días, se verifique algún rebrote, es decir, un aumento en los detectados diarios de coronavirus, que de un tiempo a esta parte venían lentamente bajando. Si ocurrirá o no, al igual que su magnitud, es impredecible, cita Clarín.

Con los dedos cruzados

Pero nadie lo descarta. En el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires señalaron que, “desde ya, toda concentración de gente no es recomendable”. Además, remarcaron que “estamos en el mejor momento de todos. Si bien la ciudad de Buenos Aires tiene muy poquitos casos, no es lo ideal… pero no se puede decir mucho porque el contexto supera todo. Es como con las marchas anticuarentena. La misma situación, aunque el sentido es otro”.

En los hospitales porteños miraban las escenas de los disturbios de Plaza de Mayo de este jueves con inquietud y los dedos cruzados. Es el caso del infectólogo del hospital Pirovano Ricardo Teijeiro, quien señaló que “es preocupante lo que está pasando, ya que este tipo de situaciones pueden favorecer brotes de coronavirus. No es para nada recomendable y debería controlarse, aunque se entienden las dificultades”, añade el diario argentino.

Ver: diario Clarín, Buenos Aires