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Más de 45 mil trabajadores migrantes, en su mayoría nicaragüenses, integran la fuerza laboral estacional que recolecta café en estos momentos en diferentes regiones de Costa Rica, en particular en Los Santos, destaca el sitio Confidencial de Managua.

Trabajadores imprescindibles, los nicas que cosechan el café de Costa Rica, titulan el informe.

Les pagan mejor

El mayor incentivo para ir a Costa Rica entre los recolectores nicas es la diferencia de salario entre un país y otro.

“Para la temporada de café es increíble toda la gente que viene y se regresa a su país de origen cuando termina la recolección”, aseguró el cafetalero Luis Castro propietario del beneficio Juanatuche, citado por dicho medio.

En Nicaragua la cajuela de café recolectado se paga a 35 córdobas, que equivale a 1.01 dólares. En Costa Rica el valor es entre ¢1.000 y ¢1.200 colones, casi $2, según Confidencial.

El Ministerio de Agricultura y Ganadería de Costa Rica calcula que el 90% de la fuerza laboral en la cosecha de productos agrícolas es migrante. En la recolección de café, la mano de obra migrante estacional corresponde al 60%, es decir más de 45.000 de un total de 74.000 recolectores, amplía el sitio.

Cierre de fronteras e incertidumbre

Costa Rica cerró sus fronteras desde el 19 de marzo para controlar el esparcimiento del coronavirus. A partir de ese momento, hubo preocupación por la falta de los migrantes estacionales una vez empezaran las cosechas. ¿Quién recogería el café, la piña o los cítricos si los recolectores no podrían ingresar al país? ¿Se perderían las cosechas?, reseña el medio.

Hoy –agrega– las fronteras terrestres continúan cerradas para extranjeros, pero la entrada de los recolectores nicas es necesaria. Fue por ello que la Dirección General de Migración y Extranjería, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Trabajo, Gobernación y otras instancias en Costa Rica se reunieron para planificar el ingreso seguro y controlado de la mano de obra extranjera que normalmente ingresaba de forma irregular. 

“El primer mecanismo fue el llamado fuerte de la mano de obra nacional. El segundo fue un proceso exitoso de la regulación de la mano de obra migrante con arraigo, es decir que ya vivía en el país pero que estaba irregular. De ambos hay más de 20.000 personas inscritas que ya pueden contar con su permiso y autorización. El tercer mecanismo es el ingreso controlado y ordenado de los indígenas Ngäbe Buglé por la frontera sur (con Panamá). El cuarto mecanismo es la entrada segura y ordenada de  los migrantes nicaragüenses para la cosecha de café”, dijo a Confidencial la viceministra de Agricultura y Ganadería (MAG) Ana Cristina Quirós. 

Ver: Confidencial, Managua