Edgar Fonseca, editor/Foto Seguridad CR

Tras el hallazgo de restos humanos decapitados el lunes en el barrio fray Casiano y el creciente clamor ante la inseguridad que ha cobrado 18 muertes por vendettas en lo que va del año, cuerpo policiales intensificaron esta semana un gran operativo “cuadra por cuadra” en sectores de la periferia del puerto de Puntarenas, destacó este jueves el comisionado Martín Arias, director de Guardacostas.

La reciente ola de asesinatos es atribuida por las autoridades a ajustes entre grupos delincuenciales ligados al narco.

El comisionado Arias ratificó que la intervención policial incluye acciones de diferentes cuerpos policiales para devolver la normalidad a las comunidades.

Hasta el miércoles las autoridades reportaban 18 homicidios en lo que va del año en la zona.

Las barriadas más afectadas son El Roble, Chacarita, Fray Casiano y Barranca.

Ante la ola de violencia, diputados de diferentes fracciones demandaron al gobierno acción contundente para recuperar la seguridad en esas comunidades.

Las acciones policiales empezaron hace una semana al incrementarse los hechos de violencia entre grupos rivales.

El caso más grave se presentó el lunes cuando en fray Casiano apareció una cabeza en una bolsa negra y posteriormente fueron hallados restos humanos decapitados en la zona.

El miércoles dos individuos armados y enmascarados irrumpieron a las 3:19 p.m. en la carnicería Boli, también en fray Casiano, y despojaron a los empleados de sus bienes en menos de un minuto, según un video divulgado por Noticias del Puerto.

Según datos del OIJ, la provincia de Puntarenas registró 75 homicidios en 2019; 57 en 1018; 42 en 2017 y 52 en 2016.

Contundente intervención

Tras cuatro días de una fuerte operación dirigida a prevenir los delitos contra la vida en el cantón central de Puntarenas, las autoridades han sumado importantes decomisos y detenciones, destacó Seguridad.


La intervención que incorpora diferentes cuerpos policiales mantiene la presencia permanente de autoridades en sitios estratégicos de la zona.


El comandante Víctor Fernández, quien permanece en la provincia como parte de la operación, ratificó que la operación abarca distintas barriadas “para contrarrestar los delitos contra la vida y la propiedad”.

Las acciones policiales registraban hasta el miércoles ocho aprehensiones por distintos delitos; el decomiso de 10 armas de fuego, 845 municiones, así como un cargador.


En cuanto a las armas, 8 de esas 10 armas fueron localizadas dentro de una vivienda luego que la policía acudiera a atender un llamado por violencia doméstica, confirmó Seguridad.

Una vez en el sitio, una mujer indicó que el supuesto agresor mantenía varias armas de fuego. Tras la revisión se detectaron 8 revólveres y 839 municiones, añadieron las autoridades.


También cerraron un bar clandestino, que operaba en el centro de la provincia y en donde las autoridades se incautó de 309 botellas de licor, la mayoría cervezas.