Edgar Fonseca, editor/Foto Colprensa, Caracol radio

Bogotá y otras ciudades colombianas se vieron sacudidas por una nueva noche de violencia, disturbios y ataques a bases policiales en medio de protestas públicas contra un plan de reforma tributaria que el gobierno retiró abruptamente.

Después de una jornada de protestas en relativa calma, en la noche del martes regresaron los hechos de vandalismo en Bogotá, informa diario El Tiempo de Colombia.

Ante los sucesos, la alcaldesa Claudia López señaló que había pedido al Ministerio de Defensa que la Fuerza Pública ayudara a custodiar estaciones y URI, donde están hacinados 2.825 detenidos.

El Distrito informó que son 91 heridos los que se registraron durante la noche, 72 de ellos civiles y 19 policías. Además, el sistema de transporte masivo operará hasta las 3 p. m. con solo el 60 por ciento de su operación, informa el sitio colombiano.



La mandataria aseguró que esto se pedía “dado que tenemos información de posible vandalismo” en esos centros de detención y con el fin de que no se ponga en riesgo la vida de los privados de la libertad, agrega El Tiempo. 

Según se informó desde la alcaldía, son 18 los sitios en los cuales se encuentran personas privadas de la libertad con alto hacinamiento y donde hay información de posible vandalismo.

Niega militarización de la ciudad

Y aunque algunos medios de comunicación alcanzaron a señalar que la ciudad estaba siendo militarizada, la propia alcaldesa tuiteó: En ningún caso hemos solicitado ni habrá militarización de la ciudad”, añade El Tiempo.

Y agregó: “Solo los gestores de convivencia, mediadores de diálogo, comisiones de derechos humanos y Policía Metropolitana seguirán a cargo de la seguridad y convivencia en las calles”.

López también señaló que se reportaban policías baleados, heridos con arma blanca, y que “a 15 trataron de quemarlos vivos en el CAI La Aurora”.