Edgar Fonseca, editor

La tasa de contagio covid-19 subió a 0,97 en la última semana y una posible influencia que ven expertos de la UCR es la asistencia a la convención PLN del 6 de junio.

Así lo destaca el demógrafo y salubrista Luis Rosero en el más reciente informe del Centro Centroamericano de Población sobre la evolución de la ola pandémica.

“La convención interna del PLN tenía el potencial de iniciar una nueva ola de contagios de Covid-19”, afirmó Rosero. 

La tasa R –sostiene– inició dos días después de la convención la tendencia al alza en que nos encontramos, pasando de 0,90 a 0,97.  Otra vez, esta coincidencia temporal no es prueba de causalidad, pero si es muy sugestiva de que la convención no debió realizarse.

También destaca que el cierre de centros educativos no resultó en una caída de la tasa de contagio. En las tres semanas previas al cierre de escuelas, la tasa R había disminuido en 16% mientras que en las tres semanas siguientes aumentó en 4%.

Rosero reconoce, no obstante que, la tasa R no ha superado el valor de uno, por lo que el país continúa en la fase descendente de la ola pandémica, aunque a un ritmo cada vez más lento.

Estimaciones menos favorables

La tasa de reproducción de la pandemia en Costa Rica es R=0,97 con datos actualizados al 25 de junio.  Se perfila una tendencia a aumento de esta tasa en las últimas dos semanas, cita el informe UCR.

En un escenario optimista de baja adicional en la tasa R, dentro de dos meses, el 25 de agosto, el número de casos diagnosticados será 600 diarios y habrá 400 personas hospitalizadas, menos de 200 en UCI, agrega el análisis. 

Estas tres cantidades –consigna dicho estudio– pasan a ser 1.000 diagnósticos diarios, 800 hospitalizados y 300 en UCI, si, en un escenario neutro, de tasa R permanece constante.  Estas proyecciones son bastante menos favorables que las efectuadas la semana pasada.  Se espera una rápida caída en el número de fallecimientos, no solo por la baja de la curva pandémica, sino también por efecto de la vacunación preferencial a personas más vulnerables.

Dos eventos controversiales

Rosero destaca dos eventos controversiales que pudieron influir en la tendencia reciente de la tasa R: la pausa escolar iniciada el 24 de mayo y la convención del Partido Liberación Nacional (PLN) del 6 de junio a la que acudieron 420.000 votantes.

El cierre de centros educativos –asegura– no resultó en una caída de la tasa de contagio. En las tres semanas previas al cierre de escuelas, la tasa R había disminuido en 16% mientras que en las tres semanas siguientes aumentó en 4%. Aunque esta yuxtaposición de hechos no es prueba de causalidad, es inquietante la falta de evidencia de que cerrar escuelas reduzca la tasa de contagio.  Se menciona esta medida en particular por el altísimo costo social que implica tener a los niños fuera de las escuelas, especialmente en los hogares de escasos recursos.

La convención interna del PLN –ratifica– tenía el potencial de iniciar una nueva ola de contagios de Covid-19.  El gráfico 1 muestra que la tasa R inició dos días después de la convención la tendencia al alza en que nos encontramos, pasando de 0,90 a 0,97.  Otra vez, esta coincidencia temporal no es prueba de causalidad, pero si es muy sugestiva de que la convención no debió realizarse.

Califica como afortunado el hecho de que la tasa R se ha mantenido por debajo del umbral de R=1, pues ello hace que cada vez haya un menor número de nuevos contagios y que la curva epidémica de incidencia continúe a la baja, al igual que las curvas de hospitalizaciones y fallecimientos.