Edgar Fonseca, editor

La designación del exdiputado y fundador PAC, Ottón Solís, como representante por Costa Rica ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se dio en el Consejo de Gobierno el martes pese a la oposición del jerarca de Comex, Andrés Valenciano.

Valenciano se inclinó por mantener al actual representante Manuel Tovar.

El nombramiento de Solís desató un polvorín político en que seis fracciones opositoras demandan al presidente Carlos Alvarado revertir la designación.

Advierten que de persistir esta decisión corre peligro la agenda legislativa complementaria para el acuerdo con el FMI.

“Lamento que a pocos meses de cambiar gobierno se den estos movimientos que desmantelan un equipo técnico que ha formado parte de este proceso y que tiene el conocimiento para representar al país en el camino reformista al que decidimos ingresar con el proceso de la @OECD“, criticó la presidenta de la Asamblea Legislativa, Silvia Hernández.

Un gran error operativo y político

“He discrepado mucho con #OttónSolís, pero lo respeto por ser demócrata, honesto, valiente y consecuente (acepto trolleadas). Sin embargo, su nombramiento en la #OCDE es un gran error operativo (pésimas relaciones con Comex) y político (provocación a opositores). No lo entiendo”, fustigó el exembajador en ONU y periodista, Eduardo Ulibarri.

El gobierno ha mantenido silencio tras la fuerte reacción crítica al nombramiento de Solís quien objetó parcialmente la incorporación de Costa Rica a esa instancia.

“Esa es una excusa para hacer guerra nada más, porque cuando usted amenaza el diálogo de un país sobre la base de una mentira, realmente es triste y eso es lo que están haciendo”, respondió Solís en entrevista con La Nación.

Solís pasa de director por Costa Rica ante el BCIE a la OCDE a la cual acaba de incorporarse el país.

La posición de Valenciano difundida en diferentes medios advierte que Comex hizo una valoración estratégica y determinó que era importante que esta decisión no interrumpiera el intenso trabajo de esta etapa.

Según Valenciano, hay una amplia agenda de trabajo con la OCDE, tanto para cumplir los compromisos post adhesión como para aprovechar la organización y participar como miembros proactivos.

En ese sentido planteó al Consejo de Gobierno el objetivo de resguardar el dinamismo y la experiencia acumulada durante el período de ingreso.

Valenciano es del criterio de evitar el proceso de adaptación requerido, manteniendo la continuidad del representante actual ante la OCDE.