Edgar Fonseca, editor/Foto Julieth Méndez, Casa Presidencial

El presidente Carlos Alvarado y el ministro de Transportes, Rodolfo Méndez, vivieron un incómodo retorno a inspecciones de obras viales la mañana de este viernes en la rotonda de La Bandera, Montes de Oca, con reclamos de conductores por los recientes escándalos de alegada corrupción.

Conductores que pasaron por el sitio lanzaron distintos epítetos contra el mandatario y el ministro que retornaron a las inspecciones viales suspendidas desde el 14 de junio cuando estalló el escándalo Cochinilla en que autoridades de OIJ y Fiscalía vinculan a funcionarios de Conavi y empresarios de la construcción a una supuesta red de sobornos en contrataciones de obra pública.

Tanto Alvarado como Méndez reconocieron el malestar ciudadano.

Alvarado admitió que “entendía el enojo y que sabía que a esto estaba expuesta toda la clase política”.

Méndez reconoció que “era algo por lo que debían de pasar” en medio de la indignación ciudadana por las revelaciones de presuntas actuaciones anómalas en proyectos de obras viales que se exacerbaron el 15 de noviembre cuando estalló el caso Diamante en que OIJ y Fiscalía vinculan a seis alcaldes y a otros siete acusados a una alegada red de dádivas en las contrataciones de obra vial cantonal.

“Hice lo que tenía que hacer”

Méndez Mata, quien era el ministro con mayor reconocimiento de esta administración antes del escándalo Cochinilla, insistió este viernes en defender su actuación ante los hechos descubiertos en Conavi, epicentro de las supuestas anomalías.

“Hice lo que tenía que hacer”, ratificó.

“Buscar que se pusieron las cosas en manos de quienes pueden hacer una investigación”, amplió. 

“Yo no puedo hacer una investigación. Yo no puedo juzgar, yo no puedo acusar”, advirtió.

“Eso tenía que ser llevado a las manos de las instituciones que tienen esa posibilidad y hoy estamos celebrando que eso se haya producido”, resaltó en el mayor escándalo de gestión publica de los últimos 17 años tras los casos de los expresidentes Rodríguez y Calderón.

La más reciente encuesta CIEP-UCR destacó que las municipalidades y las empresas constructoras son las que más han visto afectada su imagen frente a la ciudadanía, pues más de un 50% de las personas afirman que su opinión sobre estas ha empeorado. La imagen de los partidos políticos y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes también resultó con un resultado negativo, pues un 41% de personas afirman que su percepción ha empeorado, citó el informe de dicho estudio.

No soy actor

Alvarado también se refirió a la encuesta CIEP-UCR que refleja la más baja calificación a una gestión presidencial desde 2013.

La percepción negativa de la gestión del mandatario saltó 14 puntos de agosto a la fecha, situándose en 72% de valoración contraria.

El gobernante dijo que no es “un actor para caerle bien a todo mundo”.

“Alguien me preguntó que qué iba a hacer yo en los últimos seis meses para mejorar mi popularidad. ¿A quién le importa eso? ¿A quién le importa la popularidad del Gobierno? Lo que importa es que Costa Rica esté bien. En eso yo me siento muy tranquilo”, remarcó el mandatario.

“Nosotros –amplió– durante cuatro años hemos evitado que este país caiga en crisis económica”.

“Y ahora que hablan de reactivación, por ejemplo, tenemos una recalificación de nuestro crecimiento económico positiva y estamos en niveles de vacunación incluso superiores que los países avanzados. No lo hicimos antes por disponibilidad de vacunas, que los países desarrollados acumularon”, añadió.

“Si uno quisiera caerle bien a alguien se hace actor, no sé, pero ese no es el trabajo”, ironizó.

“O como pasa en muchas otras partes de la región, se hace autoritario, pero eso no es Costa Rica y tampoco voy a serlo yo”, lanzó en alusión indirecta a los regímenes de Ortega y Bukele.

Según CIEP-UCR, en la encuesta de agosto 2021 se reportó una leve disminución con respecto a abril (2021) en la evaluación positiva de la gestión del presidente de la República, sin embargo, los porcentajes se mantenían cercanos a los registrados en períodos pre- pandemia.

En noviembre, las percepciones positivas se redujeron en 8 puntos porcentuales con respecto a agosto 2021 (de 20% a 12%), superando el porcentaje positivo más bajo en toda la gestión Alvarado Quesada que había sido reportado en noviembre de 2020 con un 15%.

Las opiniones que califican la gestión de Alvarado como mala o muy mala se ubicaron en un 72%, 6 puntos porcentuales por encima de su evaluación más negativa registrada en noviembre 2020, ratifica el reporte.