Edgar Fonseca, editor/Foto Twitter Deportivo Saprissa

Invasión del terreno de juego, insultos, amenazas de agresión, jugadores, técnicos, directivos y familiares en estampida, fueron parte de los bochornosos incidentes suscitados la noche del domingo en el estadio Alejandro Morera Soto, tras la eliminación en semifinales del Liga Deportiva Alajuelense ante su archirrival Saprissa.

Aunque la mayoría de aficionados se retiró con normalidad, un grupo de exaltados logró entrar a la gramilla y la emprendió contra algunos de los jugadores, entre ellos Bryan Ruiz, Leonel Moreira y Marcel Hernández, según las escenas transmitidas repetidamente por FUTV.

La reacción de un grupo de aficionados se dio apenas acabó el encuentro, 0-0, con el que el club morado dejó por segunda vez en este año fuera de la final a los manudos al sostener un triunfo global de 2-1 en la serie semifinal.

Se requirió la intervención de la Fuerza Pública para calmar los ánimos.

Bryan: fracaso, la reacción es entendible

El capitán Bryan Ruiz reconoció en Columbia Deportiva el fracaso de no avanzar a la semifinal y dijo entender la reacción del grupo de aficionados molestos.

“Para nosotros el objetivo es ser campeones y al no conseguirlo es un fracaso”, sostuvo.

“Está claro y hay que hacer un análisis de la situación y al final los de arriba tendrán que tomar ciertas decisiones que los de arriba tendremos que aceptar”, añadió en sus manifestaciones.

Ek entrenador Alberto Rudé, también narró el momento caótico que vuvieron al finalizar el choque.

“Estoy dolido de ver a niños entrar a camerinos llorando”, dijo.

“No se puede deshumanizar el deporte”, agregó.

“Todos teníamos nuestras familias donde estaba el caos”, enfatizó.

“Estamos con dolor, yo lo comparto, pero han pasado cosas que son injustificables”, añadió Rudé quien hace apenas tres meses asumió las riendas de Alajuelense en un semestre en que hubo tres cambios de técnicos: arrancó con Andrés Carevic, fue relevado por Luis Marín, quien fue destituido al quedar eliminados de ConcaChampions.

Apenas hace un año, el club manudo celebraba el regreso a los campeonatos al alcanzar su copa 30 tras una sequía de 7 años.

Fernando Ocampo, presidente del club, censuró los incidentes.

“Lo del final es inaceptable”, dijo.