Edgar Fonseca, editor/Foto-video Bomberos CR

Antony Jesús Matamoros Molina de 22 años, quien resultó gravemente lesionado al explotar una fábrica clandestina de pólvora en barrio La Pitahaya de Cartago el 28 de diciembre, murió ayer lunes, confirmó el OIJ.

Se trata de la segunda víctima mortal de este suceso.

El día de la explosión, acontecida en una casa en el sector Villas del Sol, murió José Alberto Segura Hernández, de 55 años, dueño del inmueble.

OIJ investiga las causas de la tragedia.

Una hija del dueño, Viviana Segura Flores, dijo a La Nación dijo que su padre preparaba la pólvora para celebraciones personales.

Al momento del estallido ella se encontraba en la parte delantera de la casa con una bebé de 10 meses y su madre.

Escaparon ilesas de milagro.

La explosión se dio en la parte posterior de la residencia.

Aparte de los dos fallecidos también resultó con quemaduras graves un tercer hombre presente en el sitio.

Onda expansiva en 75 metros a la redonda

Bomberos confirmó que en la vivienda afectada se halló gran cantidad de material para la fabricación clandestina de pólvora y más de 200 elementos “mal llamados cuartos de dinamita” ya listos para su uso, así como las llamadas “bombas de turno” o “morteros”. 
De acuerdo a los investigadores de incendios del Cuerpo de Bomberos, en la escena se hallaron restos de colillas de cigarros y máquinas para corte y soldadura en condiciones irregulares. 


La explosión generó una onda expansiva de 75 metros a la redonda, lo cual provocó daños en cinco viviendas aledañas, consignó el reporte de Bomberos.