Edgar Fonseca, editor

Costa Rica y Uruguay son las únicas dos democracias completas de Latinoamérica, según el Indice Global de Democracia 2022 del sitio The Economist.

2021 fue un año con una agenda electoral intensa para Latinoamérica, pero las instituciones democráticas de la región nunca habían sido tan frágiles, resalta el diario El País de Madrid

“Alrededor del 80% de la población de la región vive bajo un régimen democrático, pero solo el 1,3% (los habitantes de Uruguay y Costa Rica) lo hacen bajo una democracia completa”, señala el Índice que elabora anualmente la revista The Economist, destaca el medio madrileño.

América Latina ha vivido en los últimos meses históricos cambios de Gobierno en Chile y Honduras. También ha habido comicios en Perú o Ecuador, pero, según el semanario británico, “a los votantes se les presentaron candidatos que representaban agendas muy diferentes, desatando el colapso de la política de centro y la creciente polarización”, cita El País.

Entre el escepticismo sobre la eficacia de los gobiernos, el autoritarismo con rienda libre gracias a la pandemia y el desgaste de las instituciones por parte de “populistas iliberales”, la clasificación de la salud de las democracias alrededor del mundo de The Economist afirma que Latinoamérica sufrió la “mayor rebaja” registrada en su índice desde que empezó a publicarlo en 2006, añade la versión

Chile, por ejemplo, pasó de ser clasificada como una “democracia completa” a una “defectuosa”. No importó el arranque del proceso de reforma constitucional ni la victoria de Gabriel Boric, el presidente más joven en la historia de un país empujado por sus movimientos estudiantiles, sino el contexto de estos eventos. En Chile, aún así una de las democracias regionales más sanas del índice, votó solo el 55% de los habilitados en una elección que The Economist define como la del “colapso de las poderosas coaliciones de centro” en la que terminaron compitiendo Boric y el ultraderechista José Antonio Kast, “que ocupan visiones diametralmente opuestas en economía y políticas sociales”. La misma vara sirvió para medir las victorias de Pedro Castillo en Perú o Xiomara Castro en Honduras, consigna El País.

El desplome en Latinoamérica

Pero es América Latina la que registró la caída más pronunciada en 2021, según lo medido por el índice, lamenta The Economist.

El débil compromiso de la región con la democracia —agrega— ha permitido que prosperen los populistas antiliberales y un calendario electoral ocupado no siempre hizo avanzar la causa de la democracia.

Farsa en Nicaragua

La estrecha victoria de Pedro Castillo en Perú en junio fue impugnada durante semanas por su oponente, Keiko Fujimori, y las elecciones de noviembre en Nicaragua fueron una farsa, asevera dicho sitio.

Chile fue degradado a una “democracia defectuosa” en parte debido a la baja participación electoral en sus elecciones profundamente polarizadas, y Haití sigue en crisis política tras el asesinato del presidente, Jovenel Moïse.

PuroPeriodismo: El País, Madrid

PuroPeriodismo: The Economist