Edgar Fonseca, editor/Foto Diez, Honduras

Como un ciclón, Alajuelense arrolló anoche, 0-3, al Real España de Honduras y dejó prácticamente sentenciada, de visita, la serie de semifinales de la Liga Concacaf.

Los manudos silenciaron el llenazo del estadio Francisco Morazán, San Pedro Sula y con un estricto planteamiento, seguido al milímetro por los hombres de Fabián Coito, y se se trajeron una goleada que sabe a final en la liga regional.

Un extraordinario gol del veterano de mil batallas, Celso Borges, coronó el triunfo rojinegro que se enfila ahora hacia la primera semifinal con Saprissa, por el torneo local, el sábado en el Morera Soto.

Demasiado doloroso, lamentan los hondureños

Demasiado doloroso. Real España fue bajado de la nube donde gravitaba en la Liga Concacaf al ser borrado por la Liga Alajuelense que vino a cambiar el guion, teniendo la pelota y se metió medio boleto de la final a la bolsa, al sentenciar 3-0 la serie bajo un marco impresionante de aficionados en el Morazán, destaca el sitio deportivo hondureño Diez.

Dos errores defensivos de primer año más una polémica del árbitro mexicano César Ramos al validar el primer gol manudo tras un fuera de juego, fueron los ingredientes necesarios que acabaron con el sueño de una afición aurinegra que cumplió llenando el estadio, pero fueron burlados, aqtega el sitio

Ni por cerca el nivel mostrado de la máquina en partidos anteriores. El equipo de Héctor Vargas intentó con balones largos por los costados y buscando los centros, esto fue bien estudiado por Fabián Coito que los cortó a cabalidad con sus zagueros; además, se benefició de la mala puntería de los delanteros catedráticos que fallaron frente al marco.

Real España comenzó mejor, pero no carburó las jugadas. Carlos Bernárdez tuvo una clara de cabeza y perdonó y en estos torneos internacionales, no anotar es un castigo fuerte, pues en el contragolpe te puede hacer daño y así les pasó a los hondureños. Bernárdez tenía una contra plena en el centro del campo y cuando intentó bajar una pelota, le rebotó regalándola y allí el juego cambió, añade Diez.

Especial PuroPeriodismo/Diez, Honduras