Edgar Fonseca, editor/Foto CEPAL

La actividad económica de América Latina y el Caribe en 2022 presenta una tasa de crecimiento superior a la esperada durante el primer semestre del año y una desaceleración durante el segundo semestre. La desaceleración observada en la segunda mitad de 2022 se mantendrá en 2023, lo que permite prever que la tasa de crecimiento del próximo año será significativamente menor que la de 2022, destaca el más reciente informe de CEPAL.

El informe Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe fue dado a conocer hoy por el costarricense José Manuel Salazar-Xirinachs, Secretario General de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

Venezuela con 12% de proyección por parte de la CEPAL encabeza la lista de crecimiento económico para este año 2022 y para 2023 se estima un crecimiento de ese país en 5%. Le sigue Panamá (8.4%), Colombia (8%) Uruguay (5.4%), República Dominicana (5.1%) y Argentina (4.9%), detalla La Prensa de Ciudad Panamá.

Costa Rica registrará un crecimiento de 4.4% este año, Honduras de 4.2%), Guatemala de 4%, Nicaragua de 3.8%, Bolivia con 3.5%, México (2.9%) y Brasil (2.9%), agrega dicho sitio.

Con crecimientos más bajo aparecen Ecuador (2.7%), Perú (2.7%), El Salvador (2.6%), Chile (2.3%), Cuba (2%), mientras que Paraguay registrará una tasa negativa de -0,3%) y Haití de -2 %.

Los países que más crecerán en 2023 están encabezados por Venezuela con una estimación de 5% de crecimiento del PIB, le seguirá República Dominicana (4.6%), Panamá (4.2%), Paraguay (4%), las islas del Caribe (3.3%), Guatemala (3.2%), Uruguay (2.9%), Bolivia (2.9%), Honduras (2.7%), Costa Rica (2.6%), Perú (2.2%), Nicaragua (2.1%) y Ecuador (2%), según La Prensa.

Especial PuroPeriodismo/ CEPAL Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe, Dic. 2022


Fuerte desaceleración y presiones inflacionarias

Junto con la fuerte desaceleración del crecimiento, se mantienen las presiones inflacionarias. Si bien no se espera una aceleración de la inflación, esta continuará siendo elevada durante 2023, condicionando las acciones de política monetaria, especialmente en lo que se refiere al manejo de las tasas de política monetaria en la región, advierte CEPAL.

En al ámbito fiscal, si bien se observa una reducción del déficit primario, los niveles de endeudamiento continúan siendo altos, por lo que cabe esperar que el espacio fiscal siga condicionando la trayectoria del gasto público.

A las complejidades macroeconómicas –añaden– se suman una reducción de la creación de empleo formal, un aumento de la informalidad, el estancamiento o pérdida de los salarios reales, caídas en la inversión y crecientes demandas sociales.Todo ello ejerce presión sobre la política macroeconómica, que debe conciliar la implementación de políticas orientadas tanto a lograr una reactivación económica basada en la inversión y la creación de empleo como a controlar la inflación y procurar la sostenibilidad fiscal.

Al complejo escenario interno de la región se añade un escenario internacional que ha continuado deteriorándose, y cuyos pronósticos de crecimiento, tanto de la actividad económica como del comercio mundial, han vuelto a revisarse a la baja, ratifica CEPAL.

El impacto de la invasión a Ucrania

Las proyecciones de crecimiento del PIB mundial se han revisado a la baja principalmente como consecuencia de los efectos de la invasión de la Federación de Rusia a Ucrania. Se prevé que 2022 cerrará con un crecimiento del 3,1%, cuando antes de la guerra se proyectaba una tasa del 4,4%. Para 2023, se espera que se acentúe la desaceleración y que el PIB global crezca un 2,6%, según el ente regional.

Las economías avanzadas crecerían un 0,6%, mientras que las emergentes y en desarrollo lo harían un 3,7%.

CEPAL sostiene que en lo relativo a los principales socios comerciales de América Latina y el Caribe, en los Estados Unidos se prevé un crecimiento del 1,9% este año, más de 2 puntos porcentuales por debajo de lo pronosticado antes de la guerra, y para 2023 se prevé una desaceleración más fuerte aún, con un crecimiento de solo el 0,7%. En el caso de la zona del euro, se prevé un crecimiento del 3,2% para 2022.

Según dicho informe, la actividad ha probado ser más resiliente este año de lo que se había pronosticado originalmente, y los efectos de la guerra en Ucrania se harán sentir con mayor intensidad en la tasa de crecimiento del próximo año, cuando se pronostica una fuerte desaceleración, con un crecimiento de solo el 0,3% (2,4 puntos menos de lo pronosticado antes de la guerra).

Finalmente, mencionan, en el caso de China se espera un crecimiento del 3,3% —la tasa más baja en más de cuatro décadas— y para 2023 se proyecta un crecimiento algo mayor que el de este año (4,4%).En línea con la desaceleración de la actividad económica global prevista, se ha revisado a la baja la proyección de crecimiento del volumen de comercio mundial en 2023, de un 3,4% en abril a solo un 1,0% en octubre.La invasión a Ucrania en febrero pasado, y el efecto que esta ha tenido en los precios de los alimentos y la energía, acentuaron las tendencias inflacionarias que ya se habían manifestado en 2021.

Los índices de inflación de los precios al productor y al consumidor aumentaron de manera generalizada durante 2022 y, en algunos casos, alcanzaron cifras que no se veían desde hacía varias décadas.

En ese contexto de elevada inflación y riesgo de desanclaje de las expectativas, la respuesta de política monetaria a nivel mundial ha sido la más sincronizada en varias décadas, pues se ha producido el mayor número simultáneo de alzas de las tasas de interés de política observado desde por lo menos 1970. Entre los principales bancos centrales, la Reserva Federal de los Estados Unidos ha aumentado la tasa de política monetaria 375 puntos básicos hasta noviembre de 2022, fijándola en el 4,0%; el Banco Central Europeo (BCE) la fijó en un 1,5% en octubre, y el Banco de Inglaterra ha aumentado las tasas 275 puntos básicos en lo que va de 2022 (hasta fijarla en el 3,0% en noviembre). En los tres casos, se prevé que las tasas continuarán en aumento hasta por lo menos mediados de 2023, confirma CEPAL.