Ricardo Kirschbaum, editor Clarín, Buenos Aires

El miedo al presente fue muy superior que el miedo al futuro. La explicación del voto masivo en favor de Javier Milei se encuentra allí: el hartazgo de la mayoría de la sociedad con la realidad cotidiana y con el fuerte deseo de cambio. Un contundente voto contra del gobierno que corporizaba el fastidio popular. Ese estado de ánimo extendido por todas las provincias y especialmente por la de Buenos Aires, que era la principal carta que jugaba el ministro de Economía para equiparar las ventajas que Milei obtendría en Córdoba, Mendoza, Corrientes, Santa Fé y en la Capital. La exigua diferencia en la provincia fue una sorpresa enorme. La otra sorpresa la dió el norte del país, salvo en Santiago y Formosa, donde también ganó Milei. El resultado se construyó además con un mayor presentismo en la votación y con la fiscalización, otro punto en el que la ayuda del PRO fue fundamental.

La magnitud de la victoria se sustentó en el claro deslizamiento del voto peronista hacia el libertario.

Especial PuroPeriodismo/Clarín, Buenos Aires