PuroPeriodismo/Especial Clarín, Buenos Aires

El utltraderechista Javier Milei es el nuevo presidente de la Argentina tras arrollar al candidato gobiernista y ministro de Economía, Sergio Massa, ayer domingo en el balotaje 2023.

Milei celebró anoche su amplio triunfo, 55,6% vs 44,3% de Massa, y avisó que apenas asuma hará “cambios drásticos” porque “la situación argentina es crítica y no hay lugar para el gradualismo”, destaca Clarín de Buenos Aires.

“La situación de Argentina es critica, los cambios son drásticos, no hay lugar para el gradualismo, no hay lugar para la tibieza, no hay lugar para medias tintas”, advirtió Milei.

Y agregó: “Si no avanzamos rápido, nos dirigimos derecho a la peor crisis de nuestra historia”.

Las definiciones del primer discurso de Milei como presidente electo

  • “Hoy empieza la reconstrucción de la Argentina”.
  • “Hoy comienza el fin de la decadencia argentina. Hoy empezamos a dar vuelta la página. Hoy se termina el modelo del Estado empobrecedor omnipresente”.
  • “Al gobierno queremos pedirle que sea responsable, que entienda que llegó una nueva Argentina y que actúe en consecuencia. Que se hagan cargo de su responsabilidad hasta el final del mandato del 10 del 12”.
  • “Sabemos que hay gente que se va a resistir (…) Vamos a ser implacables con aquellos que quieran utilizar la fuerza para defender sus privilegios”.
  • “No hay lugar para gradualismos ni medias tintas”.

El arquero que volaba de palo a palo

Especial Clarín, Buenos Aires

Javier Milei arrasó en el balotaje y desde el 10 de diciembre será el Presidente de la Argentina. Economista ultraliberal y libertario, forjó su carrera política en un puñado de años de sobreexposición mediática. Ese fue su trampolín para empezar a sumar adherentes a sus ideas revulsivas y anticasta. Sin embargo, antes de dedicarse a los números, su sueño era ser futbolista profesional. Y estuvo muy cerca de conseguirlo: llegó a jugar en la Reserva del club de San Martín y compartir entrenamientos con la Primera de Chacarita Juniors.

“Se diferenciaba de los demás en que era un atajador, volador. Mucho mejor debajo de los tres palos que saliendo”, le contó Eduardo Grecco, uno de sus entrenadores, a La Nación. Allí, en el Funebrero, fue avanzando desde su llegada a la Novena División de la mano del reclutador Armando “Cacho” Alejos. Y también se ganó uno de los apodos que lo acompaña hasta ahora. Le decían “El Loco del Arco”. Una parte quedó en el camino.

Por entonces, ya lucía su cabellera frondosa, un poco más rubio, y era fanático de uno de los personajes emblemáticos de Sylvester Stallone: Rambo.

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