Edgar Fonseca, editor/Foto Facebook Municipalidad San José

Es la otra cara de la Costa Rica de estos días.

Quizá la cara que subyace oculta en el frenesí de los acontecimientos cotidianos.

Es una cara que saca a flote lo mejor de ese reservorio de creación cultural, artística, innovadora, que atraviesa vastos sectores de nuestra sociedad y que, en el cortísimo lapso de tres días, convoca a decenas de miles de asistentes locales y visitantes.

La XVII edición del Festival Transitarte lo consolida como uno de los eventos clave en el calendario anual josefino junto al Festival de la Luz.

Lo consolida como un evento único en su género en la región.

Orden, seguridad y limpieza suman a una propuesta de actividades por parte de la organización que no deja de sorprender.

Quienes tuvieron la oportunidad de asistir pueden dar fe de la variedad de exposiciones, muestras del talento y del emprendimiento de decenas de participantes quienes tienen una ventana idónea para dar a conocer sus obras y productos.

Desde el Caribe hasta el Occidente es múltiple la opción de emprendedores.

Orden: se puede hacer el recorrido fluido, a pesar de los tumultos en “hora pico”. Es clara la ubicación y la guía en caso necesario.

Seguridad: un elemento crítico, sobre todo por la masividad del festival, se hace sentir con la presencia y recorridos constantes de agentes del servicio municipal.

Hacen falta puestos de apoyo e información en especial para los turistas visitantes. Esta necesidad se extiende al resto de la capital en tiempos en que las calles se ven atestadas de foráneos.

Limpieza: por conciencia social e institucional se hace indispensable este servicio y la organización lo atiende con seriedad y responsabilidad a lo largo de la ruta de los parques Nacional, Morazán y España donde se concentra la actividad.

Hay que replicarlo: Transitarte debe convertirse en una franquicia que opere simultáneamente, sino en todo el país, en las principales cabeceras provinciales. Una forma efectiva de extraer y destacar lo mejor de los valores de nuestras comunidades en tiempos de sobrada preocupación por la inseguridad.

Preservar y mejorar: La franquicia Transitarte debe trascender gobiernos y partidos. Las nuevas autoridades municipales tienen un reto mayúsculo en preservar y mejorar lo logrado a lo largo de estas 17 ediciones al igual que con el Festival de la Luz.

Circuito de recorrido peatonal: Si se cierra el Paseo Los Damas al tráfico vehicular, la capital ganará, como lo evidencia el festival, un circuito de recorrido peatonal por sitios emblemáticos desde la Casa Amarilla, el Cenac (antigua Fábrica Nacional de Licores), los parques, la Biblioteca Nacional, la antigua Aduana, la estación del Atlántico, la Asamblea Legislativa y la Plaza de la Democracia.

Claro eso sería “poner el cascabel al gato” de los autobuseros.

Veremos si el nuevo alcalde desea entrarle a esa bronca.