Edgar Fonseca, editor/Foto Zoom PuroPeriodismo
Cauto, prudente, pero claro.
El Dr. Fernando Cruz, magistrado de la Sala Constitucional, cree que el país se enrumba hacia una eventual “ruptura más o menos dulcificada” de su sistema institucional, en medio del bloqueo legislativo oficialista a designar magistrados suplentes de ese órgano lo que podría llevar a su parálisis operativa.
Aunque no se atreve a calificar lo que acontece como un “golpe en marcha” contra la Sala y el Poder Judicial, sí estima que la acción del chavismo puede conducir a ello.
Así respondió cuando se lo pregunté la tarde del martes 2 de junio durante una entrevista que me concedió vía Zoom Facebook Live. Link adjunto.
“No, no me atrevería a decir un golpe en marcha. Pero sí una acción que uno puede pensar puede dar ese resultado, como lo dijo don Fernando (Castillo presidente de la Sala). Si yo mantengo esa tesis y no puedo elegir de los nueve ni siquiera a cuatro magistrados ni a uno ni a dos ni a tres, pues pareciera que yo estoy buscando el colapso de la instancia constitucional y puedo decir después ´se dan cuenta: tenemos tres meses sin que la Sala no funciona y podría ser que no sea tan importante lo que hace . Más importante la ejecución que hacemos desde el Poder Ejecutivo o desde el parlamento´”, afirmó.
En la entrevista, Cruz, expresidente de la Corte Suprema de Justicia (2018-2022), abordó el anunciado plan de reformas al Poder Judicial que lanzó la presidenta Laura Fernández en la primera semana de gestión y reconoció que no conoce en detalles las iniciativas.
Pero alertó que la consigna del expresidente Rodrigo Chaves de ´vamos por el Poder Judicial”, no es lo mejor desde el punto de vista republicano.
“Es dominación sobre el Poder Judicial. Eso desde el punto de vista republicano no parece lo mejor”, fustigó.
“No me tienen que contar mucho: la idea es debilitar el Poder Judicial o desconcentrarlo para tener una mayor incidencia de un Poder Ejecutivo más fuerte del que ya existe, que es muy fuerte y que va a contrapelo de todo lo que se discutió en el 48”, aseveró.
“Desde el punto de vista republicano no parece lo mejor. ¿Qué sentido tiene que yo quiera dominar a jueces y fiscales? ¿Qué es que yo quiero que juzguen conforme a mi visión? ¿Cuál es su visión? La visión es la de la ley, no la de mi visión en mi movimiento político Entonces, sí es cierto, que ahí hay un indicio claro, una posibilidad muy alta que sea en detrimento de la división, contrapesos de poderes”, criticó.
La idea es debilitar el Poder Judicial
-Propuestas como estas ¿fortalecen o deterioran el sistema institucional?, ¿hacen avanzar o retroceder al sistema institucional de Costa Rica?
-Depende, depende, es decir ,¿cuál es el propósito? no está claro. Porque no es solo la idea de sacar o ingresar o ponerlo en una esfera de autonomía o desconcentración máxima. Eso se puede, pero hay que entrar en los detalles. Ese detalle no lo conocemos. Para mí no me tienen que contar mucho: la idea es debilitar el Poder Judicial o desconcentrarlo para tener una mayor incidencia de un Poder Ejecutivo más fuerte del que ya existe, que es muy fuerte y que va a contrapelo de todo lo que se discutió en el 48. A propósito de eso, el 48 lo que quiso fue debilitar o racionalizar más el poder del presidente de la República porque es una sola persona que puede ser que sea inconveniente que concentre todo el quehacer político, que es lo que pasa cuando hay un movimiento político. Yo no puedo decir bueno usted puede plantear que el Ministerio Público tenga una desconcentración máxima en como órgano constitucional, puede ser es una fórmula, pero entonces cuando usted entra en los detalles hay que ir a contrapelo de todo lo que se discutió en los setentas y ochentas para la reforma que ahora nos rige y puedo yo plantearle dos reformas muy importantes a propósito de fortalecer a los jueces. En primer lugar: a mí me parece que lo ha dicho el Estado de la Justicia, los magistrados y magistradas deben ser electos mediante una terna en que se tome en cuenta sus méritos profesionales y académicos. Usted hace la terna o hace la nómina pero con estrictos y de esos cinco el parlamento escoge a quien es magistrado o magistrada, pero tiene que ser unas reglas de meritocracia, que no sean como las de ahora, que la entrevista vale un 60%. Entonces claro la entrevista, sin más parámetros, al final de cuentas usted ubica a la gente que usted a sotto voce, en voz baja, por debajo, quiere usted poner ahí. Este es un cambio. Maravilloso sería que usted dijera hacer un escalafón con méritos, etcétera, con nota y vamos a escoger de la nómina de cinco al primero, al segundo, al tercero, al cuarto o al quinto, hasta ahí. Esa es una. La otra es eliminar, cambiar el fuero, el fuero procesal que tienen las autoridades de Supremos Poderes. No hay ninguna razón para que Corte tenga que ver la acusación primero que manda el Fiscal cuando hay alguien que tiene fuero, por ejemplo el presidente de la República, un magistrado o magistrada. No. El Fiscal arma la acusación para pedir el levantamiento de inmunidad y se lo lleva directamente al parlamento. No pasa por Corte, porque además somos electos por esa clase política que tiene ese privilegio. Y luego si le levantaran la inmunidad, se le excluyera y dijeran ´bueno no se justifica ese fuero procesal que usted tiene´. Que vaya a la jurisdicción ordinaria. ¿Porque tiene que ser juzgado por la (Sala) Tercera que es electa por la clase política y que entonces entonces juzga a los políticos y ¿por qué tiene que ir en apelación a toda Corte Plena, que son otros funcionarios electos políticamente? Esas dos reformas le darían una autonomía y una ligereza mejor y pondría las cosas en su lugar pero eso no lo han dicho, porque esas inmunidades que yo acabo de mencionar son muy cómodas y, segundo, porque se quiere cambiar la cúpula pero no se quiere cambiar el sistema como se elige la mecánica, el procedimiento, el detalle del procedimiento, eso no se quiere cambiar ni se propone cambiar.
Hay un indicio claro, una posibilidad muy alta de que sea en detrimento de la división, contrapesos de poderes
–Propuestas como las que ha lanzado han lanzado los operadores políticos del movimiento chavista de esa reforma al Poder Judicial, ¿ponen a Costa Rica en una ruta de mayor fortalecimiento o de menor fortalecimiento de su sistema republicano institucional?.
-Me parece que si lo vemos en detalle podría ser que lo debilite, pero habría que ver, porque, por ejemplo, no conozco bien cuales son esas reformas. Ya si se se concreta. Si usted saca al Ministerio Público, ¿a dónde lo va a poner? ,¿en qué condiciones lo va a hacer? Si usted va a poner el el Organismo de Investigación fuera, ¿cómo lo va a hacer? Si usted va a determinar cómo se va a acortar el plazo de los magistrados de cúpula, bueno ,¿cómo?, ¿cuáles son los criterios para elegir a esos nuevos que van a venir? Porque detrás de esto hay toda una cuestión que es mítica: que cambien las personas y van a haber cambios. No, no, el cambio de persona no significa que va a cambiar. Lo importante es tener un plan y el plan puede venir desde la instancia política del Poder Ejecutivo, el parlamento o la propia del Poder Judicial, que lo ha hecho muchas veces. Pero sí me parece que si uno ve solo la el principio o la consigna lanzada por el señor expresidente Chaves, ´vamos por el Poder Judicial´, es dominación sobre el Poder Judicial. Eso desde el punto de vista republicano no parece lo mejor. ¿Qué sentido tiene que yo quiera dominar a jueces y fiscales? ¿Qué es que yo quiero que juzguen conforme a mi visión? ¿Cuál es su visión? La visión es la de la ley, no la de mi visión en mi movimiento político. Entonces, sí es cierto, que ahí hay un indicio claro, una posibilidad muy alta de que sea en detrimento de la división, contrapesos de poderes. Que la división de poderes es un principio de todo el estado democrático que no solo es los tres poderes sino hay muchas otras aplicaciones de esto.
Si la presidenta tiene pruebas, que denuncie
–Tras su primer encuentro entre poderes, la presidenta calificó demeritó el periodo de tiempo que ha estado el presidente de la Corte Suprema de Justicia en su cargo, calificó de una vergüenza al fiscal General y, particularmente, llamó la atención que se debían de retirar causas abiertas contra jerarcas entre ellas que están abiertas contra el expresidente, contra expresidentes ejecutivos de instituciones autónomas incluso y que están hoy en diputaciones. Sobre este llamado a ese retiro de causas ,¿cómo lo interpreta usted desde el ámbito jurisdiccional, desde el ámbito del Poder Judicial?
-La única posibilidad es que si ella tiene elementos de prueba que demuestren la arbitrariedad o la falta de sustento de una acusación y su ejercicio abusivo, eso lo debe establecer mediante una denuncia ante la Corte. Pero no decirlo genéricamente, porque eso no es tan fácil, Yo tengo que decir mire es que hay una gran abuso porque las pruebas son espurias, porque las pruebas son con testigos que fueron pagados, etcétera, pero fuera de eso yo no recuerdo a ningún presidente o presidenta de la República que haya pedido alguna vez que se retiren o que esas causas tienen un sesgo político partidista o una desviación de poder. Eso habría que establecerlo porque tiene toda la posibilidad de descalificar pero con base en una denuncia para que eso se pueda investigar, ya sea en el ámbito ordinario o en propia Corte. Las otras descalificaciones resultan impensables porque yo nunca me atrevería a calificar o descalificar al presidente de la República o a ningún diputado. Eso se ha hecho moneda de curso legal en los últimos cinco años de una manera notable. Es un irrespeto que se haga de esa manera porque los contrapesos tienen como una regla informal, regla básica, que yo no me puedo referir a personas del otro poder como de una forma de descalificación porque son miembros de un poder al cual yo lo debo ver como igual pero con gran respeto. Creo que eso se ha perdido.
Se critica y se propicia la mora judicial, ¿entonces?
-El presidente de la Sala Constitucional Dr. Fernando Castillo me ratificaba que la Sala podría estar a las puertas de un colapso operativo para fin de año porque se vence el nombramiento de un magistrado titular y por la ausencia de designación de doce magistrados suplentes. ¿Sin precedentes don Fernando?
-Sí, pero vea que entonces uno dice siempre están criticando, con razón en gran medida y otra que no es de hay que valorarlo, que es la la mora judicial y aquí están propiciando la mora judicial conscientemente Entonces la mora judicial sirve en algunos momentos para criticar y en otros momentos se propicia oficialmente que no tener esos magistrados y magistradas suplentes para que resuelvan asuntos. El Tribunal Ambiental Administrativo estuvo más de seis meses o cuatro o cinco meses sin jueces o sin poder integrarse y tiene una presa de asuntos de 4500, otra mora administrativa pero eso parece que no es importante lo cual es que la mora sirve para una cosa importante porque hay que tratar de resolverla aunque la señora presidenta de la Caja dijo que la mora en intervenciones quirúrgicas no se puede resolver y nosotros tenemos miles de asuntos por mes o cientos por mes por la tardanza en la intervención quirúrgica de pacientes. Es uno de los rubros en que más tiene que resolver porque hay personas a las que les dan la operación o se las asigna para el año 32, para el año 29, el 31. Otra mora pero esa es mora de salud, también muy grave. Esa no parece ser prioridad tampoco.
Una ruptura más o menos dulcificada del sistema institucional, en este caso Sala Constitucional.
–¿Podría ser un objetivo en estos momentos ir realmente promover, impulsar o o o empujar el colapso de la Sala Constitucional por parte de los operadores políticos del oficialismo?
-Podría ser. Son políticas de shock. También, puede haber, ya lo he oído mencionar, políticas de shock en materia de seguridad, Tener un debilitamiento de la seguridad preventiva y de control que no pueden controlar ni la extracción de oro en Crucitas, que eso vaya creciendo y entonces la gente diga ´bueno para que nos resuelvan el tema de seguridad yo estoy dispuesto a que me liquiden parte de mis garantías individuales´. Eso es para política de shock que se lo hemos ido a mencionar como una posibilidad en seguridad. Aquí una posibilidad que uno puede pensar es que sí, que es otro shock. La verdad ya podemos estar sin Sala ,¿verdad? Y eso, tal vez, hasta políticamente decir ´mire, ´¿se dan cuenta? No era tan importante la Sala, podemos vivir sin Sala Constitucional´. Es una ruptura más o menos dulcificada del sistema institucional, en este caso Sala Constitucional.
Pareciera que buscan el colapso de la instancia constitucional
¿Se podría interpretar como un golpe en marcha contra la Sala Constitucional y contra el Poder Judicial?
-No, no me atrevería a decir un golpe en marcha. Pero sí una acción que uno puede pensar puede dar ese resultado, como lo dijo don Fernando (Castillo presidente de la Sala). Si yo mantengo esa tesis y no puedo elegir de los nueve ni siquiera a cuatro magistrados ni a uno ni a dos ni a tres, pues pareciera que yo estoy buscando el colapso de la instancia constitucional y puedo decir después ´se dan cuenta: tenemos tres meses sin que la Sala no funciona y podría ser que no sea tan importante lo que hace . Más importante la ejecución que hacemos desde el Poder Ejecutivo o desde el parlamento.





