Edgar Fonseca, editor
El empresario limonense Gilberto Bell Fernández, alias Macho Coca, extraditado el jueves a Nueva York, bajo cargo de presunto tráfico internacional de drogas, confesó a un agente de la DEA que tenía los medios para exportar cocaína por toneladas desde Costa Rica, cita un comunicado del Departamento e Justicia difundido ayer viernes.
En los meses siguientes, CS-1 (agente confidencial DEA) habló directamente con Bell Fernández en varias ocasiones, tanto en persona como por teléfono, para negociar los términos de su acuerdo de distribución de cocaína. Durante esas conversaciones, Bell Fernández confirmó, entre otras cosas, que tenía los medios para exportar cocaína por toneladas desde Costa Rica y que su organización podía gestionar que CS-1 comprara una muestra de la droga antes de posibles transacciones de mayor envergadura en el futuro, ratificó el comunicado de las autoridades norteamericanas.
Lo identifican como un importante narcotraficante internacional y uno de los traficantes de cocaína más prolíficos de Costa Rica, país que ayudó a convertir en un importante centro de transbordo de narcóticos. Detallan, también, que era propietario y operador de empresas pesqueras comerciales en Costa Rica.
Contactos desde 2022
En marzo de 2022, aproximadamente, miembros de la organización narcotraficante de Bell Fernández iniciaron conversaciones con una fuente confidencial de la DEA (CS-1) sobre la compra de grandes cargamentos de cocaína para los supuestos clientes de CS-1 en Nueva York y otros lugares. Durante estas conversaciones iniciales, los cómplices de Bell Fernández confirmaron que este era el líder de la organización y que podía facilitar envíos de cocaína por toneladas, agregó el reporte oficial estadounidense.
Tras salir esposado de pies y manos, con casco y chaleco antibalas, de la Unidad de Máxima Seguridad de La Reforma, Macho Coca fue trasladado a un avión de la DEA que lo llevó hasta Nueva York tras hacer escala en Bahamas.
Antes de ser extraditado, Bell permaneció preso 671 días pendiente del trámite que inicialmente fue rechazado por un tribunal de Limón pero en apelación de la Fiscalía fue en alzada al Tribunal Penal de Goicoechea que autorizó su envío a EE.UU. En el país no enfrentaba causas por narco y solo quedaba sujeto a un proceso por supuesta sustracción de combustible de RECOPE el cual fue congelado para facilitar su remisión ante autoridades norteamericanas.
Al dejar el país, Bell Fernández denunció supuestos maltratos en Máxima Seguridad, lo cual será investigado por la Fiscalía.
Ayer viernes, compareció ante la Jueza Magistrada Federal Valerie Figueredo, quien ordenó su detención preventiva. El caso ha sido asignado al Juez de Distrito Federal Dale E. Ho, añadió el reporte oficial estadounidense.
“La extradición de Gilbert Bell Fernández a Estados Unidos demuestra el alcance global de la DEA y nuestro compromiso de exigir responsabilidades a los narcotraficantes”, afirmó el administrador de la DEA, Terrance C. Cole. Conocido como “Macho Coca”, Bell Fernández presuntamente construyó una vasta red criminal para transportar grandes cantidades de cocaína a través de Costa Rica y distribuirla en comunidades estadounidenses, incluyendo la ciudad de Nueva York, ratificó el comunicado del Departamento de Justicia. Ver adjunto.
Extraditado a Estados Unidos importante narcotraficante costarricense
Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York
La Fiscal Federal del Distrito Sur de Nueva York, Jamie McDonald, y el Administrador de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance C. Cole, anunciaron hoy la apertura de la denuncia y acusación formal contra Gilbert Bell Fernández, alias “Macho Coca”, por conspiración para importar cocaína a Estados Unidos. Bell Fernández fue extraditado de Costa Rica a Estados Unidos el 13 de agosto de 2026 por los cargos que figuran en la acusación formal. Bell Fernández compareció hoy ante la Jueza Magistrada Federal Valerie Figueredo, quien ordenó su detención preventiva. El caso ha sido asignado al Juez de Distrito Federal Dale E. Ho.
“Nuestra oficina no cejará en sus esfuerzos por desarticular operaciones internacionales de narcotráfico como esta”, declaró el fiscal federal Jamie McDonald. “Durante años, Gilbert Bell Fernández presuntamente obtuvo toneladas de cocaína de Colombia y la transportó a través de Costa Rica para su distribución final en Estados Unidos y otros países. La organización narcotraficante de Bell Fernández ha perdido a su líder. Ahora, uno de los capos de la droga más notorios de Costa Rica comparecerá ante la justicia en un tribunal estadounidense por el daño que causó y pretendió causar a este país. Esto es posible gracias a la dedicación de nuestros fiscales y de la Administración para el Control de Drogas (DEA)”.
“La extradición de Gilbert Bell Fernández a Estados Unidos demuestra el alcance global de la DEA y nuestro compromiso de exigir responsabilidades a los narcotraficantes”, afirmó el administrador de la DEA, Terrance C. Cole. Conocido como “Macho Coca”, Bell Fernández presuntamente construyó una vasta red criminal para transportar grandes cantidades de cocaína a través de Costa Rica y distribuirla en comunidades estadounidenses, incluyendo la ciudad de Nueva York. La DEA y nuestros socios de las fuerzas del orden continuarán persiguiendo a quienes trafican veneno a nuestro país. No cejaremos en nuestros esfuerzos por salvar vidas estadounidenses y no permitiremos que las fronteras protejan a los criminales de la justicia.
Según los documentos de acusación y otras declaraciones y registros públicos:
Hasta su arresto, Bell Fernández era un importante narcotraficante internacional y uno de los traficantes de cocaína más prolíficos de Costa Rica, país que ayudó a convertir en un importante centro de transbordo de narcóticos. Bell Fernández, quien también era propietario y operador de empresas pesqueras comerciales en Costa Rica, controlaba la distribución de toneladas de cocaína importadas y en tránsito por el Puerto de Limón, un puerto marítimo en la provincia de Limón, Costa Rica, que ha servido como un importante punto de transbordo para la cocaína con destino a Estados Unidos.
En marzo de 2022, aproximadamente, miembros de la organización narcotraficante de Bell Fernández iniciaron conversaciones con una fuente confidencial de la DEA (CS-1) sobre la compra de grandes cargamentos de cocaína para los supuestos clientes de CS-1 en Nueva York y otros lugares. Durante estas conversaciones iniciales, los cómplices de Bell Fernández confirmaron que este era el líder de la organización y que podía facilitar envíos de cocaína por toneladas.
En los meses siguientes, CS-1 habló directamente con Bell Fernández en varias ocasiones, tanto en persona como por teléfono, para negociar los términos de su acuerdo de distribución de cocaína. Durante esas conversaciones, Bell Fernández confirmó, entre otras cosas, que tenía los medios para exportar cocaína por toneladas desde Costa Rica y que su organización podía gestionar que CS-1 comprara una muestra de la droga antes de posibles transacciones de mayor envergadura en el futuro.
Tras negociar la compra de esta muestra, alrededor de febrero de 2023, con la aprobación de Bell Fernández, un miembro de su organización entregó a CS-1 una muestra de un kilogramo de cocaína en Costa Rica a cambio de aproximadamente 6000 dólares estadounidenses. Tras adquirir la muestra, CS-1 continuó conversando con Bell Fernández y otros miembros de su organización sobre la alianza para la distribución a gran escala que habían estado negociando. A principios de agosto de 2023, CS-1 se reunió nuevamente con Bell Fernández en Costa Rica para continuar las conversaciones sobre un posible acuerdo de cocaína. Durante esa reunión, Bell Fernández habló sobre proporcionarle a CS-1 aproximadamente 700 kilogramos de cocaína y transportarla posteriormente a la ciudad de Nueva York.
En noviembre de 2023, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Bell Fernández. Al anunciar las sanciones, la OFAC describió a Bell Fernández como conocido no solo por el volumen de drogas que trafica, sino también por la violencia con la que opera, y señaló que ha desempeñado un papel importante en la reciente transformación de Costa Rica en un importante centro de tránsito de narcóticos. La OFAC también indicó que Bell Fernández era uno de los narcotraficantes más prolíficos y violentos de Limón.
Fuente: Prensa US Departament of Justice





