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Magistrado Orlando Aguirre, presidente Corte Suprema de Justicia, quien enfrentó intensa campaña de ataques desde Casa Presidencial, advierte que la independencia judicial nunca puede darse por sentada

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Edgar Fonseca, editor

“La independencia judicial nunca puede darse por sentada. Cada generación debe preservarla frente a los desafíos de su tiempo y, al mismo tiempo, tener la capacidad de distinguir entre aquello que necesita transformarse y aquello que una institución de justicia no puede entregar”.

Con estas palabras, el magistrado Orlando Aguirre Gómez, presidente de la Corte Suprema de Justicia, cuyo periodo de cuatro años vence el próximo 26 de setiembre, y quien enfrentó una campaña de ataques sin precedentes desde Casa Presidencial, confirmó ante sus colegas de Corte Plena su decisión de no postularse a un nuevo periodo.

Su decisión la transmitió ante Corte Plena mediante el oficio N° 353-P-2026 de 26 de agosto de 2026, conocido en la sesión del 1 de setiembre, según consta en el acta Nº 038 – 2026. Informe adjunto.

Aguirre, cuyo periodo concluye el próximo sábado 26 de setiembre, enfrentó una convulsa relación con el Poder Ejecutivo, ante los ataques contra el Poder Judicial encabezados desde Casa Presidencial, primero por el entonces presidente, hoy ministro de la Presidencia y de Hacienda, Rodrigo Chaves y más recientemente por la presidenta Laura Fernández, quien incluso llegó a cuestionar su larga trayectoria y lo presionó a retirarse.

“Me correspondió presidir la Corte en un tiempo exigente, en el que el Poder Judicial tuvo que aprender a explicarse mejor ante la sociedad y a defender, con claridad, el lugar que la Constitución Política le asigna dentro de nuestro sistema democrático“, resaltó el magistrado Aguirre en el oficio en que anunció su decisión de no postularse a un nuevo periodo.

Tras su salida, la Corte inicia un periodo de análisis y votaciones para designar al próximo jerarca en medio de una intensa fricción con el Poder Ejecutivo por severos recortes presupuestarios que afectarían servicios del Poder Judicial, particularmente a la Fiscalía y al Organismo de Investigación Judicial, al cierre de 2026 y en 2027.

Según consta en el acta, una vez vencido el plazo del nombramiento, el 26 de septiembre, se iniciaría primero un período de quince días para la inscripción de candidaturas. Una vez finalizado ese período de inscripciones, dentro de los quince días siguientes, puede ser antes o como un plazo máximo esos quince días, se realizará un debate entre las candidaturas inscritas y una vez finalizada esa etapa de debate se iniciará inmediatamente la votación correspondiente.

Con hidalguía también ha enfrentado unas faltas de respeto horribles

El anuncio de retiro de Aguirre generó intensas reacciones de solidaridad por parte de otros magistrados. Adjunto extractos de algunas de las intervenciones.

Magistrada Patricia Solano Castro: Darle las gracias a don Orlando, como decía el magistrado Castillo, no solo un caballero, sino un gran señor; con hidalguía ha ejercido la presidencia de la Corte y a veces desde afuera no se puede valorar cuál es el trabajo completo que hace una persona que preside un poder de la República como la Corte Suprema de Justicia.

Reconozco en don Orlando su señorío, su don de gentes, admiro su paciencia y su respeto para tratarnos a nosotros cada sesión de Corte Plena en donde ha sido más que paciente en si nos excedemos en el uso de la palabra y en escuchar cuáles son las recomendaciones o las opiniones de cada una de las personas que integramos esta Corte Plena. De manera que, darle también el abrazo fraterno, la confianza que siempre he tenido en su persona y en algunas ocasiones, cuando hemos tenido que compartir en algunos momentos por las labores propias, en estos difíciles momentos que hemos afrontado y que seguimos afrontando en el Poder Judicial, siempre su buen humor y su gran…, en realidad es una tranquilidad que inspira que yo siempre le he admirado.

Con hidalguía también ha enfrentado unas faltas de respeto horribles por parte de otros poderes de la República y él siempre ha mantenido su gallardía.

Magistrado Fernando Castillo Víquez:  Don Orlando Aguirre es todo un señor, es un caballero, es un hombre de bien, es un hombre responsable que le ha dado grandeza a la Corte Suprema de Justicia.

Yo quiero expresarle a don Orlando mi eterna gratitud por la forma en que usted condujo la presidencia de la Corte, no ha sido fácil, pero usted lo ha hecho con señorío, lo ha hecho con responsabilidad y decirle que Dios lo continúe bendiciendo en el nuevo cargo que va a asumir lógicamente ahí en la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia.

Usted es uno de los hombres más lúcidos y una de las personas que más domina la materia de lo que nosotros llamábamos juicios universales, es un experto en derecho procesal laboral, domina la materia laboral; creo que son pocas las personas en Costa Rica que tienen el conocimiento, la experticia, la destreza, que usted lo tiene y sé que usted le seguirá dando brillo a la Corte Suprema de Justicia con su sabiduría, con su conocimiento y con sus criterios acertados

Magistrada Roxana Chacón Artavia: Quiero agradecer por su paciencia, por la forma en que usted se condujo durante todos estos años como presidente, con la paz y la tranquilidad para enfrentar un discurso que no conocemos, pero que también tenemos que abrirnos y hay que conocerlo, ya sabemos que las sociedades cambian y uno tiene que estar preparado para cualquier cosa y eso forma parte de la enseñanza, forma parte de abrir un diálogo importante, de tener mucha paz y mucha tranquilidad para que ese diálogo se dé, porque eso se tiene que dar, o sea, no podemos evadirnos, pero sobre todo que nos den posibilidades para que podamos exponer lo que realmente hicimos durante todos estos años aquí a lo interno, hemos avanzado en muchas materias, hemos tenido grandes éxitos y esos éxitos nosotros tenemos que tener la posibilidad de decirlo…”. 

Magistrado Jorge Araya García: Don Orlando, un señor, como se ha dicho, con señorío, cosa que no es fácil en estos tiempos, creo un contraste, un jurista, maestro, con un gran don de gentes, prudente, valiente, paciente digno, un ejemplo de superación personal y profesional deja una huella muy valiosa para la historia del Poder Judicial y por supuesto para Costa Rica. Así es que, don Orlando, muchas gracias de verdad, se lo agradezco mucho y un abrazo a la distancia.

Magistrado Carlos Guillermo Zamora Campos: Don Orlando, usted es un juez probo, su nombre queda registrado en la línea de los grandes hombres y mujeres de esta patria. Sus salidas sin pretensiones electorales honran la memoria de una magistratura que histórica y cívicamente ha protegido la división de poderes, en tiempos donde la legitimidad de los poderes públicos atraviesa tensiones y desgastes constantes, su decisión personal funciona como un contrapeso democrático, es una elección de prudencia política que despresuriza al Poder Judicial y fomenta una transición ordenada, republicana y transparente.

No solo ha defendido con firmeza la independencia judicial frente a presiones externas, también ha protegido el núcleo duro de nuestro estado social y democrático de derecho. Su actuar también ha demostrado que la Constitución no es solo un texto normativo, sino la letra del límite al poder que debe ser cumplida a “pie juntillas”, jamás se ha sometido ni al grito, ni al poder.

Finalmente, usted personifica una forma de ejercer el cargo con dignidad, caballerosidad y carácter, algo escaso en estos días; su tono sobrio, pero firme, exento de insulto, demostró que el respeto institucional no se exige con estridencia, sino que se conquista con dignidad y coherencia. Seguirá siendo un ejemplo de vida para mí y para el país. 


La independencia judicial nunca puede darse por sentada

Mensaje del magistrado Orlando Aguirre ante Corte Plena

“Por este medio deseo comunicar formalmente a Corte Plena que he decidido no presentar nuevamente mi nombre para ocupar la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia una vez que concluya el plazo para el cual fui electo.

La Presidencia de la Corte se ejerce por plazos definidos, y el mío concluirá dentro de pocas semanas. Hasta entonces ejerceré plenamente las responsabilidades que corresponden al cargo. A partir del 27 de setiembre de 2026 continuaré sirviendo al país como magistrado de la Sala Segunda, función para la cual fui nombrado y desde la cual seguiré aportando a la administración de justicia.

He tomado esta decisión mirando hacia adelante.

Me correspondió presidir la Corte en un tiempo exigente, en el que el Poder Judicial tuvo que aprender a explicarse mejor ante la sociedad y a defender, con claridad, el lugar que la Constitución Política le asigna dentro de nuestro sistema democrático.

Estos años reforzaron en mí una convicción fundamental: la independencia judicial nunca puede darse por sentada. Cada generación debe preservarla frente a los desafíos de su tiempo y, al mismo tiempo, tener la capacidad de distinguir entre aquello que necesita transformarse y aquello que una institución de justicia no puede entregar.

El Poder Judicial deberá continuar avanzando.

Deberá continuar avanzando hacia una justicia más rápida, cercana, comprensible y abierta; aprovechar responsablemente las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías; fortalecer su relación con las comunidades y encontrar nuevas formas de responder a una sociedad cuyas necesidades y conflictos evolucionan constantemente.

Pero deberá conservar aquello que constituye la esencia de la función judicial: su independencia, su imparcialidad, el debido proceso y la capacidad de hacer valer la Constitución y la ley.

Esta no es una consideración que concierna únicamente a quienes integramos el Poder Judicial.

La administración de justicia pertenece al núcleo mismo de la vida en sociedad. Antes que muchas otras funciones públicas, el Estado tuvo que asegurar una condición elemental de convivencia: que las personas pudieran vivir bajo reglas comunes y contar con un tercero imparcial capaz de resolver los conflictos cuando esas reglas fueran vulneradas.

Esa promesa sigue siendo esencial.

Hace pocas semanas vi a costarricenses reunirse en distintos lugares del país para defender la separación de poderes y la independencia judicial.

Vi ciudadanos defendiendo instituciones que saben que les pertenecen.

La independencia judicial le pertenece a la gente.

A quienes vivimos hoy y a quienes todavía no han nacido.

No sabemos cómo será la Costa Rica que recibirán las próximas generaciones, cuáles conflictos llegarán a sus tribunales ni con cuáles herramientas se administrará justicia. Sí sabemos, sin embargo, qué debe encontrar cualquier persona cuando acuda a ellos: reglas que valgan para todos, personas juzgadoras capaces de decidir sin miedo ni favor y un espacio institucional donde también quien ejerce poder tenga que someterse a la ley.

Nuestra generación no tiene la responsabilidad de adivinar ese futuro. Tiene la responsabilidad de contribuir a que Costa Rica llegue hasta él con una justicia digna de su propio nombre.

Al aproximarse la conclusión de este período, deseo expresar mi agradecimiento a las magistradas y magistrados que integran esta Corte, por el trabajo compartido, por la franqueza de nuestras deliberaciones y por la responsabilidad con la que hemos debido enfrentar decisiones particularmente complejas.

Extiendo ese agradecimiento a todas las personas servidoras judiciales: a quienes ejercen la Judicatura, integran el Ministerio Público, la Defensa Pública y el Organismo de Investigación Judicial, así como a quienes desempeñan labores técnicas y administrativas en todo el territorio nacional.

También agradezco a quienes, desde fuera de esta institución, han acompañado y defendido la causa de una justicia independiente y a quienes, mediante la crítica responsable, el diálogo y la participación ciudadana, contribuyen a recordarnos que la justicia no constituye un asunto interno del Poder Judicial, sino una garantía que pertenece a cada costarricense.

Mi servicio a la justicia continuará.

Servir a la justicia ha sido, y seguirá siendo, mi manera de servir a Costa Rica.”

Acta de Corte Plena Nº 038 – 2026

Fuente: Acta de Corte Plena Nº 038 – 2026



Magistrado Orlando Aguirre Gómez/Sala Segunda Corte Suprema de Justicia

Nacido en San José, Costa Rica, el 23 de marzo de 1943. En enero de 1989 fue nombrado Magistrado de la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia y desde 1991 se desempeñó como su Presidente. Su trayectoria en el Poder Judicial comenzó en 1976 como Juez Contravencional y de Menor Cuantía en Aserrí, y posteriormente ocupó cargos como Juez Civil, Juez Superior y Actuario Judicial en distintas sedes de San José.

Es licenciado en Derecho desde 1976 y Notario Público desde 1978, egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica. A lo largo de su carrera, ha participado como expositor, panelista, instructor y docente en diversas jornadas, congresos y seminarios nacionales e internacionales en temas de derecho civil, procesal, concursal, notarial, registral, familiar, mercantil, laboral, arbitraje y mediación.

Ha sido profesor universitario desde 1981 en materias de Derechos Reales, Derecho Sucesorio y Juicios Universales. También ha colaborado activamente en programas de formación judicial, tanto para jueces como para funcionarios auxiliares del Poder Judicial.

Fuente: Sala Segunda, Corte Suprema de Justicia

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