Edgar Fonseca, editor
La Presidencia y Seguridad anunciaron el viernes con bombos y platillos la captura de un extraditable a quien la DEA se los puso en bandeja —ninguna chiripa— y le atribuyen ser un supuesto mayor legitimador de capitales narco en el país y la región.
Lo exhibieron con pelos y señales, lo despellejaron, con saña, por su origen.
* Una operación conjunta entre el Ministerio de Seguridad Pública y la DEA permitió la detención, hoy en Curridabat, del mayor legitimador de capitales provenientes del narcotráfico en Costa Rica, reza el post aún colgado en las redes gobiernistas.
Pero donde menos se piensa, salta una liebre…
El mentado tiene selfies con Raymundo y todo el mundo, y hasta con la Madame chavista que ahora reniega si lo conoció o no, si compartieron festejo la noche del triunfo.
Los dirigentes que dan la cara, porque a otros se los tragó la tierra, niegan apresuradamente cualquier relación con el encartado. Mucho menos cualquier financiamiento.
No corran tanto.
Permitan que las investigaciones técnico-científicas e independientes del Poder Judicial esclarezcan qué fue lo que aconteció en tan intrincado caso.
¿Cómo llegó dicho individuo a la apoteósica celebración electoral reservada para asistentes VIP?
¿Quién lo llevó?
¿Por qué lo invitó?
¿Con cuánta influencia cuenta o contaba en el círculo de acero continuista para tener semejante prerrogativa?
¿Fue donante de la campaña oficialista?
¿Lo fueron sus compañías?
¿Sus familiares?
El chavismo, tan dado a descuartizar a los corruptos del otro lado de la acera, debería destapar sus arcas.
Y ponerlas de inmediato a la orden de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico de la Asamblea Legislativa para que se abra la más amplia y profunda investigación.
Por la pomposidad con que anunciaron su captura, no estamos ante cualquier ratero.
Se trata —según Seguridad y la DEA— de un pez gordo, de un eslabón clave de las mafias del crimen organizado transnacional, organizaciones terroristas, en la mira del Escudo de las Américas, que lidera EE.UU., y al cual se adhirió este gobierno.
Los demás partidos también deben dar cuenta de cualquier dádiva del susodicho; cuanto antes, mejor.
El TSE, por debida transparencia, debe revelar si fue financista electoral.
Y no venga nadie con el cuento chino que esto es persecución, una “canallada” o un montaje del Fiscal General…
Su captura y extradición es pedido exprés de las autoridades estadounidenses.
P.D.-La Fiscalía debe intervenir y congelar de manera urgente todas las cuentas sospechosas. Sin ser mal pensado, con Pegasus se las pueden desaparecer en un santiamén.





