Edgar Fonseca, editor/Foto EPA, Alex Otárola/ESPN Centroamérica
Con un labrado triunfo, 2-0, ante el duro Haití, la Sele dirigida en el banquillo interino por Bryan Ruiz dejó muy buenas sensaciones tras la reciente zozobra que la dejó fuera de la siguiente fase de Luga de Naciones Concacaf y la amenazó con el descenso a la temida Liga B.
Un triunfo que da respiro, que confirma la senda abierta en Managua el jueves 1 de octubre en Managua con el 2-0 de visita y que carga de expectativas a una afición resfriada y decepcionada tras el fracaso de la eliminación del Mundial 2026.
Con un fútbol de presión, intenso, de primer toque e intención, con mucho coraje y ambición pero sin alocarse, controlando y dominando los tiempos, la Tricolor puso fin a una racha de 9 años de no ganarle a Haití en partidos oficiales, la última el 2 de setiembre 2016.
La Sele sorprendió a los antillanos en la primera fase con el inesperado 2-0, goles de Carlos Mora, al 5´, y Andrey Soto, al 20´, de lo cual no pudieron reponerse los antillanos pese a encimar en el segundo tiempo tratando de resquebrajar la defensiva local con su potencia y velocidad.
La Nacional, aunque replegada en el segundo tramo, supo controlar, apegada al libreto, la ofensiva caribeña y hasta pudo acabar con mayor diferencia.
Hay luz al final del túnel. Hay esperanza con esta Sele de Bryan Ruiz y su equipo técnico.
La última palabra la tiene la Fedefútbol de darle continuidad al exseleccionado y héroe de la gesta del Mundial Brasil 2014 o explorar otras opciones.
La Tricolor venció 2-0 a Haití, cerró con seis puntos la Liga de Naciones y aseguró su permanencia en Liga A y un lugar en el repechaje hacia Copa Oro
SAN JOSÉ, Costa Rica/Especial ESPN Centroamérica
— Costa Rica volvió a ganar, volvió a dejar su marco en cero y, sobre todo, volvió a transmitir buenas sensaciones.
La Selección Nacional derrotó 2-0 a Haití en el Estadio Ricardo Saprissa y cerró con otra victoria el breve interinato de Bryan Ruiz, quien tomó una Tricolor golpeada y termina estos dos partidos invicto.
Costa Rica firmó una primera parte de altísimo nivel ante Haití. Sería mezquino no reconocerlo: durante 45 minutos, la Tricolor fue muchísimo mejor que el conjunto caribeño.
Desde el inicio quedó clara la intención de la Costa Rica de Bryan Ruiz: presión alta, intensidad y una consigna que empieza a hacerse característica en estos primeros partidos del nuevo técnico: ahogar al rival desde el primer minuto.
Costa Rica salió a buscar a Haití arriba y encontró profundidad principalmente por las bandas.
Providence sostuvo un duelo individual muy marcado con Yerlan Sosa, pero el joven costarricense mostró temple, no cedió terreno y respondió ante cada intento del caribeño. En el mediocampo también apareció una de las grandes claves de la primera mitad.





