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Censuran gesto de Solís en ONU

El abrupto retiro del Presidente Luis Guillermo Solís y su delegación de la Asamblea General de la ONU en el momento en que empezaba a hablar el presidente interino de Brasil Michel Temer, generó inmediata censura en San José.

“Fue premeditado, planeado y con alevosía la acción”, denunció el analista Claudio Alpízar en Facebook.

El respetado economista Jorge Corrales en otro mensaje en Facebook pidió la renuncia del canciller.

“Siempre le hemos conocido como hombre de bien, amante de la democracia y la libertad. Lo que ha hecho este presidente, y usted acompañándolo, me mueve a pedir que, por favor, renuncie, pues lo que está pasando me imagino que va en contra de lo que siempre han sostenido usted y este pueblo”, dijo Corrales.

La Cancillería defendió la decisión de retirarse de la sesión de este martes de la ONU. “Nuestra decisión, soberana e individual, de no escuchar el mensaje del señor Michel Temer en la Asamblea General, obedece a nuestra duda de que ante ciertas actitudes y actuaciones, se quiera aleccionar sobre prácticas democráticas”, citó un comunicado oficial de la Cancillería.

El presidente Solís –según la izquierdista cadena Telesur– “junto a las delegaciones de Venezuela, Ecuador,  Bolivia, Cuba y Nicaragua decidieron dejar la sala donde se lleva a cabo la Asamblea anual del organismo internacional, acción que, pese a la poca difusión que de le ha dado en la prensa, evidencia el rechazo de la comunidad internacional hacia el mandato inconstitucional de Temer”.

En un post titulado ¿Con Costa Rica no se juega? ¿O sí?, el politólogo Alpízar atacó la actitud de Solís y del Canciller Manuel A. González. “Hoy en la Organización de Naciones Unidas el Presidente Solis Rivera y el Canciller Manuel A. González Sanz han jugado con el nombre de nuestro país, de Costa Rica, con una posición que no es propia de nuestra nación, que no nos luce”.

Añade: “En Brasil se siguió un largo proceso establecido en su Constitución, que compartámoslo o no se aplicó, igual que en algún momento con Color de Mello. Y lo peor, salir en compañía de presidentes latinoamericanos que han modificado las constituciones a su antojo y talla para perpetuarse en el poder, o es que Cuba es una democracia, por ejemplo”.

Cancillería a la defensiva

En defensa del sorpresivo gesto la Cancillería agregó: “El Gobierno de Costa Rica ha seguido, rigurosamente, todas las formas diplomáticas y de respeto sobre proceso político en Brasil.
“Por medio de nuestra embajada en ese país hemos dado seguimiento a los acontecimientos, especialmente a ciertos actos de violencia ocurridos con posterioridad a la conclusión del proceso de “Impeachment”.
“Nos preocupa la situación en ese país, a cuyo pueblo apreciamos y con el que nos hemos sentido siempre cercanos. Sin embargo, nuestra decisión, soberana e individual, de no escuchar el mensaje del señor Michel Temer en la Asamblea General, obedece a nuestra duda de que ante ciertas actitudes y actuaciones, se quiera aleccionar sobre prácticas democráticas”.
“Además, no es inusual que todos los Jefes de Estado o de Gobierno no escuchen todos los discursos de sus homólogos y, en este caso particular, el embajador Mendoza, Representante de Costa Rica ante la ONU, permaneció en el escaño de nuestro país durante el mensaje. No nos corresponde referirnos a la motivación de otros países para presenciar o no ese mensaje”, concluye la Cancillería.

“Muy mal hecho, decepción total! No esperaba eso de usted señor canciller”, reaccionó Jimena Palacio Murillo en la cuenta Facebook de la Cancillería.

 

Hasta aquí llegó la era Arias

“No me presentaré por tercera vez a la Presidencia de la República porque creo que es mi deber, como líder, propiciar nuevos liderazgos. Le he servido a este país con lo mejor de mis capacidades desde la silla presidencial, y hoy debo servirle apartándome de esa silla, dando oportunidad a quienes gobernarán la Costa Rica del mañana. Nadie es imprescindible en una democracia. Lo imprescindible es que haya muchas personas dispuestas a trabajar por este país que tanto amamos”.

Con estas palabras, el expresidente Oscar Arias * –uno de los más influyentes líderes políticos del país en las últimas tres décadas–  le dijo adiós la noche del lunes a una posible tercera aspiración presidencial.

Durante meses mantuvo abierta la posibilidad de apuntarle a la tercera candidatura pero, tras sopesar con distintos líderes, el mandatario dio un paso al costado y deja abierta una pugna de incalculables consecuencias en un partido Liberación Nacional profundamente dividido y sin un liderazgo sólido a la vista.

El también expresidente José María Figures, con escaso apoyo en las encuestas, y el presidente de la Asamblea Legislativa, Antonio Alvarez, se perfilan como los contendores para la convención del PLN en abril 2017.

El expresidente Arias añadió en su mensaje: “En los últimos meses he valorado la posibilidad de presentar de nuevo mi nombre a una candidatura presidencial. Me he reunido con representantes de diferentes partidos políticos para discutir los desafíos que enfrentamos. Muchísimas personas me han ofrecido su apoyo y me han solicitado buscar un tercer mandato. Todas las encuestas indican que tengo muchas probabilidades de alcanzar nuevamente la Presidencia de la República.

“Nada se compara con tener la confianza y el cariño del pueblo de Costa Rica. No cambiaría por nada los abrazos de los niños ni las bendiciones de las madres, ni siquiera los golpes ni las ofensas, porque el hilo negro y el hilo blanco han trenzado la tela de mi destino. Y el destino ha sido generoso conmigo. Ustedes han sido siempre el motivo de mis luchas, el viento bajo las velas. A ustedes he dedicado más de 45 años de mi vida. Junto a ustedes he vivido los días de mayor alegría de mi trayectoria profesional, y me siento plenamente recompensado.
“Siempre he creído que la política es uno de los oficios más nobles a los que puede dedicarse un ser humano. La política de altura, esa que existe para construir, para convencer, para avanzar, y no para destruir, para atacar, o para obstaculizar. Por eso nunca renegaré de haber dedicado mi vida al servicio público. Porque nos permitió transformar este país. En nuestra primera administración con la firma de la paz en Centroamérica. En la segunda, con la inserción de nuestro país en la economía internacional y la aprobación del Tratado sobre el Comercio de Armas, la mayor contribución de Costa Rica a la humanidad en toda su historia. Esa es la política en la que creo: una política ambiciosa, valiente, que nos brinde esperanza e ilusión, una política que no se distrae en pequeñeces, sino que fija la mirada en el más atrevido punto del horizonte. ¡Los pueblos tienen derecho a soñar! Tienen derecho a pensar en el futuro con entusiasmo, y no con resignación; con regocijo, y no con desencanto.
“Servirle a mi pueblo ha sido el mayor honor de mi vida. Sería muy honroso regresar a la Presidencia y tener la oportunidad una vez más de inspirar optimismo. Pero no soy el único que puede hacerlo. Una democracia es más sana cuando hay siempre una nueva generación política formándose para sustituir a la anterior. Nuestro país necesita, con urgencia, la renovación de los liderazgos políticos.
“Por eso una vez más quiero instar a los jóvenes a entrar al servicio público. Yo tenía 31 años cuando fui Ministro de Planificación Nacional. John F. Kennedy tenía 29 cuando fue electo congresista. Mahatma Gandhi tenía 24 cuando inició sus luchas. Jóvenes de Costa Rica: ¡ocupen su lugar en la historia! Nadie debería avergonzarse de aspirar a ocupar posiciones políticas. Por el contrario, debería ser el orgullo de las mentes más brillantes, de las personas más honestas y de los espíritus más compasivos de nuestro país.
“No me presentaré por tercera vez a la Presidencia de la República porque creo que es mi deber, como líder, propiciar nuevos liderazgos. Le he servido a este país con lo mejor de mis capacidades desde la silla presidencial, y hoy debo servirle apartándome de esa silla, dando oportunidad a quienes gobernarán la Costa Rica del mañana. Nadie es imprescindible en una democracia. Lo imprescindible es que haya muchas personas dispuestas a trabajar por este país que tanto amamos.
“Nuevamente les agradezco por su afecto y su confianza, y les recuerdo que los llevo en la fibra más profunda de mi corazón. Soy muy afortunado por haber recibido el bálsamo de su generosidad y de su cariño. Espero que me lleven en su pensamiento, como yo los llevaré en el mío hasta el último de mis días”.

Mensaje divulgado en la cuenta Facebook de Marco Vinicio Ruiz, exministro de Comercio Exterior y exembajador en China durante la administración Arias.

 

Una capital casi a oscuras…de día

Una capital casi a oscuras de día. Gente corriendo y cubriéndose con mascarillas.  Con sus ojos enchilados. Sus gargantas y narices lastimadas. Aeropuertos paralizados. Una terca lluvia fina de ceniza color hueso por horas. Vehículos, casas y cultivos emblanquecidos. E intempestivas ondas de vientos como arrastrando polvos saharianos… San José vivió un lunes anormal por una nueva y explosiva fase eruptiva del volcán Turrialba.

El sorprendente manto de cenizas producto de las continuas erupciones del volcán cubrió desde mediodía y hasta avanzada la tarde vastas áreas de la capital y sus efectos se extendieron hasta Puriscal y Atenas en el oeste. Por la noche empezaron a mermar, dijeron las autoridades.

El doctor Mauricio M. Mora subdirector de la Escuela Centroamericana de Geología  posteó a las 5:34 a.m de hoy martes en Facebook el siguiente avance: “Luego de la erupción de las 03:32 p.m. de ayer, 19 de septiembre, el macizo continuó la actividad eruptiva en pequeños pulsos frecuentes acompañados de episodios de tremor. Las emisiones de ceniza son de variable intensidad. Esta actividad se ha mantenido hasta esta hora, tal y como se observa en los registros sísmicos y de las cámaras de la RSN. Los vientos soplan de manera variable hacia el Noroeste y Oeste según la estación meteorológica del IMN en la cima”.

La Comisión Nacional de Emergencias advirtió esta mañana de martes de probables nuevas erupciones. “Durante el transcurso de la noche y madrugada, las erupciones poco energéticas se han mantenido. Estas no son mayores a 5 minutos, con columnas de ceniza que se levantan unos 300 metros y son dispersadas por acción del viento en la cima, el cual presenta un componente norte en su dirección (noroeste), favoreciendo su dispersión hacia la zona del Parque Braulio Carrillo. Este comportamiento podría cambiar repentinamente hacia eventos más energéticos y de mayor altura, con influencia directa de caída de ceniza hacia el Valle Central”, informó la CNE.

Fue impresionante

“Impresionante la ceniza que está cayendo en San José”, dijo en su cuenta Twitter la tarde del lunes el periodista Armando Mayorga, Jefe de Redacción del diario La Nación.

El Turriaba recobró actividad este lunes con al menos cuatro erupciones de ceniza registradas desde la madrugada por equipos de la Red Sismológica Nacional RSN.

A las 7 p.m. de anoche la Red resumió en su cuenta Facebook: “El volcán Turrialba ha presentado un proceso eruptivo con cuatro erupciones, a las 2:33 a.m., a las 11:32 a.m., a las 2:37 p.m y a las 3:34 p.m. con un pulso de mayor energía a las 4:06 p.m”.
“Los vientos han tenido una dirección oeste y noroeste según el Instituto Meteorológico Nacional. Esto ha causado que la caída de ceniza afectara considerablemente el Valle Central, en zonas como San José centro, San Pedro, Cartago, Moravia, Tibás, Pavas, y lugares más lejanos como Puriscal y Atenas”, citó la Red.

La Comisión Nacional de Emergencias informó anoche las 7:30 p.m., vía Facebook, que los efectos de las erupciones habían mermado.

“A esta hora, las expulsiones de ceniza del cráter del volcán Turrialba ha mermado sustancialmente, pero continua expulsando de manera moderada”, sostuvo la CNE.
En Coronado, Moravia, Guadalupe, Tibás, San Pedro y partes del cantón de Desamparados se registraron importantes caídas de ceniza que con el movimiento de los vehículos se levanta, agregó el informe.
“Los Comités Municipales de Emergencia de los cantones afectados  están activados y realizando inspecciones para atender las afectaciones que puedan generar, especialmente en la salud de la población”, añadió la Comisión.

Al mediodía la capital se vio sorprendida por una nube color café  de ceniza que afectó el corazón josefino.

Para la tarde hubo suspensión de vuelos en los aeropuertos Santamaría y Tobías Bolaños.

A las 3:47 hubo una nueva erupción “en progreso”, según en un post del Dr. Mauricio M. Mora, subdirector de la Escuela Centroamericana de Geología de la UCR.  “Nueva erupción en progreso que inició a las 15:34 p.m. de esta tarde. Los vientos soplan hacia el Oeste y Noroeste según la estación meteorológica del IMN”, dijo Mora.

“El Turrialba registró su mas reciente erupción hoy 19 setiembre 2016 a las 02:53 horas que tuvo una duración de aprox. 15 minutos. La columna eruptiva conformada por abundante ceniza, gases y rocas incandescentes alcanzó aprox. 1000 metros sobre la cima del volcán. Habitantes en las cercanías del volcán y en Valle Central reportan caída de cenizas esta madrugada”, destacó temprano el Ovsicori en Facebook.

Conforme avanzó el día gentes de distintas localidades captaron imágenes de las erupciones.

Pasadas las 5 de la tarde la bruma de ceniza cubría vastas áreas de la ciudad y más allá e imágenes mostraban en las redes a ciudadanos en las calles corriendo y cubriéndose en las calles de los efectos de la ceniza.

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Testigo involucra a hijo de Presidente

Un testigo comprometió a José Manuel Morales Marroquín, hijo del presidente de Guatemala, Jimmy Morales, en un escándalo de supuesta corrupción con fondos públicos, denuncia el diario Prensa Libre de Ciudad Guatemala.

Según dicho medio, el testigo Mario Estuardo Orellana López involucró al hijo del presidente, durante  la audiencia de primera declaración de los 18 implicados en el caso Botín Registro de la Propiedad.

En la audiencia, la jueza Sexta Penal, Silvia de León Santos, leyó la declaración testimonial que Orellana López rindió en el Ministerio Público (MP), en la cual explica cómo resulta involucrado Morales Marroquín en el caso, según Prensa Libre.

Orellana López –dice el medio– narró a los fiscales que, en el 2013, Edwin Ariel García Arévalo, subjefe de Compras del Registro General de la Propiedad, contactó a su esposa —sin identificar— para que lo surtiera de canastas navideñas.

Para concretar el negocio tenían que facturar, y según Orellana López, él y su esposa le pidieron al novio de su hija, Morales Marroquín —hijo de Jimmy Morales— que les ayudara, añade la versión.

Este consiguió una factura de Carnes y Ensaladas, S. A. (Fulanos & Menganos) y en lugar de detallar las canastas navideñas se consignó el desayuno para 564 personas por parte de la empresa mencionada, por Q90 mil, actividad que nunca se realizó, según el más influyente diario de Guatemala.

 

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Peñas Blancas, el infierno de los inmigrantes…

Un periodista no es más que un observador, testigo del momento. A veces, incluso desprovisto de voz para preguntar, de libreta para anotar, sólo aspira a captar las imágenes que tiene ante sí, intentando no perder lo significativo. Por dos días, (4 y 5 de setiembre) el ejercicio consistió en visitar los campamentos bajo techo y los acampados a la intemperie que marcan hoy la fisonomía de la siempre polvorosa geografía de Peñas Blancas, en la frontera norte. Esa, que celosamente guardan policías y militares nicaragüenses para impedir el paso de migrantes. Eso sí, sin identificarme como periodista. Gracias a mi amigo Nacer Wabeau, africano costarricense, escritor y catedrático, ser humano de enorme sensibilidad que ha recorrido una decena de veces los campamentos en el norte y en el sur, fui como parte de una misión humanitaria espontánea (como otras que se hacen) que llevaba unos pocos alimentos, ropa y zapatos. Los migrantes son reacios a cámaras que los ausculten o les invadan la pauperización en la que están sumidos. Después de todo, lo único que quieren es seguir su camino. No confían en nadie, entre otras, porque llegaron a Costa Rica después de haber sido vejados en el largo camino que emprendieron desde Brasil, allá donde un día fueron acogidos para trabajar y ahora con la crisis económica y especialmente con la caída de sus protectores Lula Da Silva y Dilma Rousseff, fueron conminados a salir. ¿Y si no a Estados Unidos, adónde más?

Vilma Ibarra, directora Hablando Claro

Deldu, frontera norte Peñas Blancas. El menos informado conoce la historia reciente: apenas enviando el último grupo de cubanos a su destino, numerosos ciudadanos de piel negra empezaron a llegar a Paso Canoas en abril. No es que antes no vinieran. Tienen años pasando graneados. Pero ahora llegan en contingentes. La inmensa mayoría -95% dijo el Canciller González, aunque otras autoridades aseguran que la proporción es 80-20- son haitianos. Hoy están ingresando entre 176 y 210 al día. Sí, fácilmente 5,000 al mes. Es un transitar pesado y doloroso que encuentra tope en las férreas políticas del orteguismo nicaragüense que ayer nos hizo de cuadritos la existencia con el paso de cubanos pero que ahora nos multiplica ad infinitum los problemas con la tenaz oposición a abrir el paso humanitario. Algo que sólo le sirve al coyotaje. Hoy las cuotas de paso se han duplicado. De los $600 que se pagaban semanas atrás, la tarifa actual ronda entre $1,000 y $1,300. Y claro, el dinero lo es todo. Y algunos ya no lo tienen. Unos fueron asaltados, otros engañados por falsos coyotes. Porque hay coyotes de verdad y los hay disfrazados que los estafan. Y no es que unos sean menos malos que los otros. Simplemente hay diferentes formas de burlar la ley y al prójimo. La bajeza de la que es capaz el género humano no tiene límite. También se requiere plata para el día a día. Hay que agenciárselas para todo. Un plato de comida hecha en fogón en el suelo, cuesta $4. Bañarse es un lujo. Y hacer las necesidades un impostergable. Y cuando hay 18 baterías sanitarias para 2,500 seres humanos y están rebalsadas a máxima capacidad, no sólo el olor es insoportable e insalubre, sino que el cuerpo obliga a evacuar en cualquier parte. Ni que decir de la basura, que no puede contenerse en unos pocos estañones saturadísimos. Deshechos hay por todas partes. Compiten en escena con los plásticos negros atados a palos que sirven de covachas míseras para guarecerse de la lluvia y para medio cerrar los ojos cuando el cansancio termina por vencer a la frustración de un día más sin resultados.

Deldú es un acampado gigante. No diría que es zona de nadie, porque es lo único que hoy puede llamarse como su territorio. Pero no hay (o al menos no había en los dos días que lo visitamos) presencia estatal. Ahí caben -según Migración- un máximo de 1,000 seres humanos. Pero hay unos 2,500. ¿Y por qué está tan lleno un espacio a la intemperie cuando hay disponibilidad de campo bajo techo y con mejores condiciones en El Jobo, por ejemplo? Porque la ansiedad los conmina a estar tan cerca como puedan de la frontera. Paradójicamente por el sitio exacto por donde es más improbable pasar. Deldu, a 100 metros de la guardarraya de la zona primaria de frontera es un perímetro abierto con piso de tierra. Ahí, la situación de los migrantes es lo más parecido al hacinamiento carcelario. Como quien dice, una crisis humanitaria para sumarla a la otra. Sólo que a la intemperie. Y con seres humanos cuya única infracción ha sido la pauperización y la falta de oportunidades donde les tocó nacer. Hoy están sobreviviendo en medio de la suciedad, el polvo, el barro y con poquísima disponibilidad de letrinas y agua. Ante el riesgo de una crisis sanitaria y el peligro constante de que se desate un incendio por alguno de los muchos fogones con que cocinan en el suelo a centímetros de centenares de todos plásticos. No hay de otra. Hay que comer.

Busco en mi memoria, y lo más cercano que recuerdo a estas imágenes se asienta en los aciagos tiempos en que miles de nicaragüenses, expulsados por aquella guerra de reivindicación sandinista hoy traicionada, venían a refugiarse. Eran los tiempos en que los ticos formábamos una sola Patria. Además, comulgábamos con aquella lucha y nos sentíamos hermanos. Los acogíamos con brazos abiertos. Con nuestros propios recursos, con maratónicas de solidaridad y con generosa ayuda internacional. Cruzaban por esos mismos trillos y veredas (puntos ciegos, les llaman irónicamente) que han usado por décadas. Los mismos –sólo que en sentido contrario- que están buscando hoy desesperadamente haitianos, africanos y algunos asiáticos que persisten contra pronóstico, en seguir su paso.

Aquí no quieren. Allá no pueden.

¿Por qué no piden refugio en nuestro país? Gerda de 33 años es tajante; su sueño como enfermera es trabajar y estudiar en Estados Unidos, ganar en dólares; no en colones, dice. Moaj un informático de 24 años, no acepta quedarse como obrero de construcción, que es además del servicio doméstico y la agricultura, la opción disponible si aceptaran el refugio. Su estribillo se repite una y otra vez: queremos seguir. Pero Nicaragua no da paso. Un puente aéreo como el que se implementó con los cubanos es imposible. Ni siquiera tienen identificación. México no los aceptaría abiertamente y Estados Unidos menos, en plena campaña electoral y con un Trump amenazante. Y ellos no quieren quedarse. Pero están aquí. ¿Y mientras tanto? No sólo el gobierno luce desbordado y con insuficiencia de recursos. La gente del limítrofe cantón de La Cruz quedó exhausta después de los cubanos. Se les dijo que esa había sido su cuota y no quieren nada más con migrantes. Aseguran sentirse abandonados por el gobierno central, que por supuesto no acepta ese señalamiento. Empeña sus esfuerzos; los que a vista del tamaño de este drama impensado para la Administración Solís Rivera, lucen muy limitados. Además, ahora está el factor cultural. Y las siempre propias dinámicas de los flujos migratorios, que de algún modo se gestionan per se. Un ejemplo de ello, es que ahí mismo en el acampado de Deldu, la Comisión de Emergencias construyó una instalación para cocinar que fue tomada por los migrantes para una necesidad primaria del siglo XXI: la comunicación; es decir, la recarga de celulares. Porque en medio de la miseria, todos tienen teléfono para dar cuenta a los familiares de que aún siguen con vida, para rogar por dinero y también para alimentar las esperanzas cuando alguien adelante avisa que ya logró llegar a la tierra prometida y sirve de faro de ilusión a los demás. Mientras esa dinámica de cada larguísimo día se sucede, muchos pobladores de La Cruz no quieren redoblarse las mangas para atender más migrantes. Ni siquiera la Iglesia Católica, que en una muestra incontrovertible de su decisión, mandó a poner rejas alrededor de la Casa de Dios y cerró el acceso que por meses sirvió para albergar gente.

Por todas partes

Migrantes que no están en el oprobioso acampado de Deldu y tampoco en los pequeños y mejor acondicionados campamentos de El Jobo cerca de Puerto Soley o de San Dimas en Las Vueltas, deambulan por las calles. Duermen en el anfiteatro del parque de La Cruz y se esconden cuando se les advierte de alguna amenaza, sobre todo aquellos a quienes se les venció el documento que les daba autorización de estancia por 25 días. Nadie sabe por qué ese lapso y no otro. Y eso fue hace dos y tres meses atrás. Por eso de pronto “desaparecen”. Porque corre algún rumor que los asusta. Así fue como se desalojó casi por completo hace unos días la Playa de Puerto Soley en Bahía Sallinas. En el asedio del miedo que real o no, está instalado en sus almas.

¿Y la ayuda?

En Deldu, los migrantes no reciben comida, ni otros insumos. Cuando fuimos llevábamos cosas. Muy pocas para tantos. Ropa, botellas para agua, jabones, pasta de dientes y tarros de leche. Demasiado insignificante el cargamento de donativos para tanta necesidad. Y ese fue otro problema que encontramos: no había a quién o dónde entregarlos, de modo que no nos quedó más que pedirles a unos cuantos que hicieran fila para el reparto. Aunque mostraron absoluto respeto, la desesperación por hacerse de un jabón o una pasta de dientes, convirtió la entrega en un caos. Está claro que existe la imperiosa necesidad de organizar alguna forma de recolección y entrega de insumos, de ropa y zapatos para reponer los pedazos que cubren hoy sus pies. Se necesita de todo. Y no hay casi nada. Deldu es la expresión grosera de la impotencia de esas vidas a la intemperie y de esos sueños en jirones por alcanzar un futuro cualquiera. Porque el presente no vale nada. Hace unos días, murieron al menos 10 en el Lago de Nicaragua. Solos a su mala suerte. Aquí en suelo nacional fallecieron dos. Mejor suerte corrió Willy, que muestra dos heridas de bala en una pierna. Le dispararon cuando intentó cruzar la frontera y afirma estar vivo gracias a la atención médica de Costa Rica. Pero son muy pocos los casos como para llamar la atención internacional. Y quién sabe si siendo muchos más habría ayuda. En Europa, el Centro de Análisis de Datos sobre Migración Global, reporta que se ahogaron o desaparecieron 3,843 seres humanos en el primer semestre del 2016 en el Mediterráneo y la crisis está desbordada con millones de refugiados. Aquí tenemos una réplica en pequeño de este caótico flujo migratorio. Pero son muchos para nuestras capacidades.

Y vienen muchos más

La Directora de Migración Gladys Jiménez dijo al diario La Nación que esperaban 20 mil migrantes en próximas semanas. Más del doble de los que había anunciado en mayo el Canciller Manuel González. Y hace unos días, el escritor nicaragüense Sergio Ramírez, advirtió en un artículo de opinión que tenía informes de la llegada inminente de 50 mil. Cualquiera que sea la cifra es demasiado grande para atender la situación sin al menos advertir la posibilidad de que podamos perder el control. Y, la negativa del régimen de Ortega ha propiciado el fortalecimiento de las redes de tráfico, el aumento de los precios de paso y la complejidad cada día mayor para atender la situación, porque mientras más aumenta el precio, más difícil será para muchos de ellos pasar subrepticiamente al otro lado de la línea limítrofe costarricense. Pasar sí, pero también alimentarse, vestirse y mantenerse en pie a la espera de una solución que no se observa en el horizonte. Lo peor es que no dimensionamos lo que está pasando. Acaso porque es una realidad tan dura que golpea y es mejor, volver a ver hacia otro lado. Mientras el gobierno intenta, en solitario o con poquísimo acompañamiento hacer de tripas, corazón.

Un periodista no es más que un testigo. Pero no es un observador objetivo. Y además yo no quiero serlo. Mi conclusión, además del dolor y la impotencia que me deja la visita, es que necesitamos de algún modo hacernos parte de la búsqueda, no de respuestas que el mundo hoy no tiene para este fenómeno que nos llegó también a nosotros, o de soluciones mágicas que no existen, sino, al menos de contribuciones paliativas y colaboraciones concretas. Es urgente más ayuda. Es necesario que el Estado que somos todos pero que lideran los poderes de la República, organice y dirija esfuerzos colaborativos para atender a esos seres humanos indefensos de forma congruente con nuestra tradición de observancia de los Derechos Humanos. Es un sinsentido llorar de emoción escuchando Soy Tico, pero no tener la sensibilidad de hacerle honor a nuestra condición privilegiada de ser costarricenses.