La nueva vida de los seis expresos de Guantánamo reubicados en Uruguay no es color de rosas, admiten estos en un reportaje de la agencia AP divulgado en la revista Semana de Bogotá. La adaptación no ha sido fácil y ni siquiera han conseguido trabajo a pesar de las ofertas del gobierno saliente del expresidente Pepe Mujica.

Añade el reportaje: “Cada día de los 12 años y medio que pasó encarcelado en Guantánamo como presunto agente de Al Qaeda, Adel bin Muhammad El Ouerghi soñaba con la libertad, pero desde su liberación con otros cinco detenidos en diciembre, el tunecino de 50 años enfrenta problemas para vivir libre: En un país extraño, con un idioma que desconoce, los problemas de la vida cotidiana lo amedrentan.

“En Guantánamo solo pensábamos en salir”, dijo El Ouerghi hablando rápidamente en árabe. “Acá tenemos que pensar en comida, ropa, toda clase de cosas”.

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