El otrora poderoso banquero y hombre de negocios de Honduras, Yani Rosenthal,  acusado por EE.UU. de supuestos vínculos con el narcotráfico regional y libre bajo fianza en Nueva York, debe pedir permiso al juez de la causa para salir a comprar comida o cortarse el cabello, dice un informe del diario La Prensa de San Pedro Sula.

Rosenthal tuvo que hacer una solicitud por escrito para que le dieran permiso de salir de su apartamento para poder comprar comida o cortarse el cabello, pues le habían revocado incluso eso, dice el diario.

Luego de la acusación por lavado de activos vinculados al narcotráfico, Yani se entregó voluntariamente a las autoridades estadounidenses el 21 de octubre de 2015 en el aeropuerto internacional John F. Kennedy, de Nueva York, y luego le fue otorgada la libertad bajo fianza el 18 de noviembre de 2015, con lo que pudo salir del Centro Correccional Metropolitano de Nueva York (Metropolitan Correctional Center, New York) ubicado en Manhattan, donde estaba recluido.

Al salir bajo una fianza de $5 millones (más de 110 millones de lempiras) a Yani le fue dada la condición de arresto domiciliario y se le impusieron una serie de restricciones.

La posibilidad de salir del apartamento le fue limitada a situaciones en las que necesitara recibir atención médica, visitar a su abogado, comparecer ante la Corte, servicios religiosos o de educación, agrega La Prensa.

El abogado Juan P. Morillo, de la firma Quinn Emanuel Urquhart & Sullivan, dijo que Rosenthal  salió a comprar comida y cortarse el cabello. Tras enterarse de esto, la Oficina de Servicios Previos al Juicio del Distrito Sur de Nueva York notificó a Yani el viernes 8 de enero pasado que tenía prohibido volver a salir para comprar comida o ir a la barbería, pues sus condiciones de liberación se limitaron a salir por necesidades médicas, visitas al abogado, la Corte o servicios religiosos o de educación.

 

Leer más