Edgar Fonseca, editor

El empresario Juan Carlos Bolaños, en el epicentro del mayor escándalo político de tiempos recientes, y contra quien la Fiscalía General advierte que hay peligro de fuga, salió de la cárcel de San Sebastián a recibir un tratamiento médico este domingo a las 8 a.m., confirmó Mariano Barrantes, director general de Adaptación Social.

Bolaños salió del penal para someterse a una operación de rodilla en el hospital Unibe de Tibás, ratificó el jerarca de Adaptación.

“Extraoficialmente se nos informa que mañana puede ser dado de alta y regresar al centro penal”, agregó el funcionario a consultas del periodista Edgar Fonseca.

-¿Quién autorizó su salida?

-“Si bien esto compete al Juez, esta autoridad declinó hacerlo y depositó este acto en la Administración Penitenciaria”.

-¿A cargo de quién queda su vigilancia?

-“Es nuestra competencia mantener la debida custodia”.

-La Fiscalía advirtió en su caso peligro de fuga. ¿Lo toman en cuenta?

-“Aunque no se haya advertido es nuestra responsavbilidad implementar las medidasd de seguridad que correspondan para evitar  que esta y cualquier otra persona privada de libertad llegue a perpetrar un acto de tal naturaleza”.

Las gestiones

Las gestiones de su libertad para su tratamiento habían sido avanzadas por sus defensores en las últimas semanas.

La Fiscalía General lo capturó la madrugada del 8 de noviembre en un fulminante operativo en su residencia en Atenas, tras meses der indagaciones en una comisión legislativa sobre cuestionados créditos por $30 millones a la empresa Sinocem, vinculada a él.

La Fiscalía pidió seis meses de prisión preventiva y advirtió peligro de fuga.

El pedido de la Fiscalía se dio contra Bolaños y otros seis ejecutivos del Banco de Costa Rica, vinculados a los cuestionados trámites.

Los ejecutivos del comité de crédito del BCR son Mario Barrenechea, gerente suspendido, ya ubicado en el centro de adulto mayor de La Reforma, Alajuela; y cinco más de apellidos:  Corrales, Víquez, Acuña, Ramírez Rodríguez y Barrantes.
Peligro de fuga
Contra todos ellos la Fiscalía pidió seis meses de prisión preventiva entre otras razones por: peligro de fuga, ya que sus condiciones económicas facilitan sus salidas del país, así como la alta pena a imponer, la magnitud del daño causado, por afectación a la institucionalidad del país, ya que son altos jerarcas de un banco estatal de renombre y trascendencia.
Además, según la Fiscalía, hay peligro de obstaculización, por tratarse de personas con alto poder y jerarquía dentro de la institución, lo que permitiría que pudieran influir para que personal subalterno no preste colaboración a las autoridades o, de ser requeridos, puedan desaparecer prueba para el caso.
Un juzgado extraordinario de turno les fijó tres meses de prisión preventiva.