24 años de prisión a banda que “hacía préstamos” a taxistas informales, los extorsionaban y agredían

289

Edgar Fonseca, editor

Una condena de 24 años, en total, fue dictada esta mañana por el Tribunal Penal de Pavas a tres integrantes de una banda dedicada a cometer agresiones y extorsiones contra taxistas a los que “hacían prestamos”.

Fueron sentenciados:  el libanés Ziad Akl, 12 años,  Kelvin Pinnoch Campbell, siete años,  y Jean Carlo Fernandez Jiménez, cinco años,  respectivamente, informó el Ministerio Público

La investigación y la acusación la dirigió la Fiscalía Adjunta contra el Narcotráfico y Delitos Conexos.

Les hacían préstamos a taxistas y si no pagaban…

Según la Fiscalía,  los imputados, junto a tres hombres más (dos de ellos ya fallecidos y uno aún no ubicado), conformaron un grupo criminal dedicado a brindar préstamos informales, principalmente a taxistas, en la zona de Escazú, Guachipelín.

Los hechos –según las autoridades– se dieron  entre el 3 de julio del 2016 hasta mayo del 2017.

La prueba presentada por el Ministerio Público demostró que, ante los atrasos o no pagos de las cuotas, los imputados trasladaban a las víctimas hasta el gimnasio “Think Big Gym”.

En ese lugar, ejercían violencia física y psicológica en contra de los ofendidos, los amenazaban con armas con la finalidad de exigir el pago de capital, intereses u otros rubros no contemplados en los préstamos recibidos por las víctimas, agregó la Fiscalía.

Mientras la sentencia adquiere firmeza, los hombres continuarán en prisión preventiva.

Denuncia maltratos

“He estado en prisión durante 20 meses y esto ha sido una pesadilla”, dijo Ziad Akl el miércoles en un mensaje ante el tribunal.

“Perdí a mi hermano aquí”, afirmó.

Su hermano, Elías,  murió tiroteado y calcinado  frente a un colegio privado en Guachipelín, Escazú, en mayo de 2017.

“Ya llevo casi dos años en la cárcel”, dijo Akl quien fue actor de films de extrema violencia.

“No he tenido ningún derecho de ser humano”, afirmó.

Reclamó que en la cárcel no le han dado la correspondiente atención médica.

“Mi medicina no ha sido proveída. Tengo una enfermedad. Quisiera que se investigue sobre mi enfermedad”, insistió ante los jueces.

También reclamó que no le permiten ejercer sus derechos religiosos como musulmán.

“Les pedí que me permitieran ejercer mis derechos religiosos, soy musulmán y no hay derechos religiosos”, aseveró.

Akl descuenta, aparte, otra sentencia de 23 años, por otros hechos,  impuesta el 27 de junio anterior.