Edgar Fonseca, editor

El expresidente Oscar Arias presionó al gobierno a que presente cuanto antes una nueva propuesta de saneamiento fiscal en medio del crispado ambiente social tras las violentas protestas contra un eventual acuerdo con el FMI y nuevos impuestos.

“Hoy la tarea del gobierno es presentar una nueva propuesta para disminuir el crecimiento del déficit fiscal. Háganlo ya. Mañana es tarde”, advirtió el dos veces mandatario y Premio Nobel de la Paz en su cuenta Facebook.

Arias demandó al gobierno que consiga los 38 votos de respaldo legislativo.

Sostuvo que corresponderá a la Asamblea Legislativa decidir sobre un eventual nuevo acuerdo con el FMI.

El exgobernante no ve inconveniente el polémico acercamiento de Uccaep con los líderes del denominado Movimiento Rescate Nacional, promotor de las protestas, 10 de cuyos dirigentes enfrentan causa ante la Fiscalía por supuestos delitos contra el orden público.

Un error no hablar con Corrales ni Guido

“La democracia no restringe el derecho de una persona o de un gremio de conversar y llegar a acuerdos con otros ciudadanos”, sostuvo el exgobernante en alusión al criticado acuerdo del presidente de Uccaep, José Alvaro Jenkins, con líderes de dicho movimiento para suspender bloqueos.

“Siempre consideré un error del gobierno no conversar con Corrales y Guido si no levantaban los bloqueos de carreteras”, criticó.

“Precisamente uno conversa (o dialoga) para exigirles el terminar con esas violaciones a nuestro ordenamiento jurídico”, añadió.

Hay que recibir a amigos y enemigos

“En mis dos gobiernos –enfatizó– Arias– siempre recibí en la Casa Presidencial a todo el mundo: amigos y enemigos, partidarios y adversarios.

“En mi primer gobierno –amplió– recibía con muchísima frecuencia a las guerrillas marxistas de El Salvador y Guatemala, así como a la Contra nicaragüense”.

“Mi única meta –resaltó– era allanar el camino para lograr la firma del Plan de Paz”.

Igual con el TLC

“Igualmente –dijo– en mi segundo gobierno conversé innumerables veces con los adversarios del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de América”.

“Nunca puse de condición para conversar con las guerrillas centroamericanas un cese de fuego (el equivalente de un levantamiento de vías de comunicación) para sentarnos alrededor de una mesa a conversar”, aseguró.

“Tampoco en mi segundo gobierno pude convencer a mis adversarios de que no me obligaran a convocar un referéndum”, destacó.

Testigo del cataclismo

“Yo fui diputado en el gobierno de Rodrigo Carazo y fui testigo del camino hacia el cataclismo que significó el no tomar medidas para evitarlo”, alertó.

“No quiero que la devaluación de nuestra moneda se repita. Fue como diputado que dije que “se requiere más valor para coincidir que para discrepar “; ratificó.

“Le ofrecí mi voto al Presidente para todo lo que significara sanear las finanzas públicas”, recordó.

Consigan los 38 votos

Arias presiona al gobierno a lograr una nayoría legislativa para una nueva propuesta ante el FMI.

“Consigan los 38 votos que requieren en nuestra Asamblea Legislativa cuanto antes para evitar la catástrofe de 1981”, advirtió.

“Escuchemos e incorporemos todo lo que nos aportarán las mesas de diálogo, pero no olvidemos que es nuestro parlamento el que tiene la última palabra”, puntualizó.