Edgar Fonseca, editor

Un total de 78 personeros del área de emergencias y de la unidad covid-19 del hospital Enrique Baltodano B. de Liberia quedaron sin vacunar mientras fueron inmunizados otros empleados que no están dedicados en su totalidad a las actividades de atención directa de pacientes de la pandemia, confirmó la CCSS. 

La anomalía la detectó una auditoría interna institucional que calificó como “debilidad lo acontecido y sostuvo que el criterio de priorización y programación para la vacuna covid-19 se usó inadecuadamente en dicho hospital cuando inició la inmunización, el 12 y 13 de enero. 

La CCSS anunció que en busca de eficacia y transparencia se realizan auditorías en distintos centros sobre el plan extraordinario de vacunación.

Según un reporte oficial, la Auditoría señaló que, ante la disponibilidad de dosis para esa semana, lo correcto hubiera sido concluir con la vacunación de los trabajadores de las áreas de emergencias y los dedicados al 100% a los salones covid-19, en lugar de avanzar en otras áreas que, si bien tienen relación con pacientes covid-19, no están dedicados en su totalidad a estas actividades de atención directa a este tipo de pacientes. 

También detectaron  a 16 personas, de los 250 funcionarios vacunados, que no debieron ser inmunizadas en esas fechas, porque sus funciones son distintas al grupo previsto: funcionarios del área de covid-19, emergencias, sala de partos y servicio de medicina, agregó la entidad.  

Pide sanciones

La CCSS pide sanciones por lo ocurrido.

Conforme la versión institucional, la Auditoría informa y advierte a la Gerencia Médica, la Dirección de Red Integrada de Prestación de Servicios de Salud Chorotega y la Dirección General del hospital, que “incorporen esos hallazgos en la investigación administrativa abierta, en aras de determinar la existencia de eventuales responsables y se establezcan las acciones sancionatorias que en derecho correspondan”.  

El gerente médico Mario Ruiz reconoció necesario cuidar todas las acciones para ejecutar el proceso de vacunación de acuerdo con los protocolos, de tal modo que hay una actitud manifiesta de hacer los ajustes necesarios frente a los hallazgos de debilidades realizados tanto por los controles administrativos como los de la Auditoría interna.  

Ruiz enfatizó que el proceso de vacunación es clave porque le permitirá al país pasar de una situación de emergencia extrema a una situación de riesgo controlado.

“Toda la Institución debe estar enfocada en hacer bien esta labor y de corregir lo necesario para avanzar con firmeza hacia la meta” señaló el gerente convencido de que es posible”, añadió. 

 La Auditoría pide ser informada de los avances de la investigación y afirma  dará seguimiento oportuno al proceso para garantizar el estricto cumplimiento de los principios de legalidad, probidad y rendición de cuentas, citó la versión oficial. 

Además, la Auditoría solicitó fortalecer las medidas de control que permitan la eficiencia, eficacia, economía, oportunidad, calidad y transparencia en el proceso de vacunación contra el covid-19 en las diversas unidades ejecutoras de la institución. 

La auditoría del proceso de vacunación fue ordenada por la presidencia ejecutiva de la CCSS en diciembre 2020, mediante  el oficio PE3775-2020. Requirió a la Auditoría Interna el acompañamiento y fiscalización de  este proceso de forma tal que se asegure el cumplimiento de las normas y procedimientos aprobados para dicho fin, que garantice la transparencia y rendición de cuentas a la población, se informó.