Un profesor de literatura, dueño de una hoja de vida intachable y autor de diferentes textos académicos. Así es el pastor Gabriel Alberto Ferrer Ruiz, quien hace unas semanas aseguró que Jesús iba a llegar al corregimiento Isabel López, de Sabanalarga, Atlántico, el 28 de enero del 2021, destaca el sitio El Tiempo de Bogotá.

El pastor desapareció, informaron las autoridades tras tener en un ayuno de casi un mes a sus seguidores.

Un grupo de al menos 30 personas, entre ellos algunos menores de edad, estaban listos para recibir el fin del mundo el 28 de enero a las 11:59 de la noche, pero nada ocurrió.

Les dijo que debían hacer un prolongado ayuno para purificar su cuerpo y alma, que dejaran sus empleos y vendieran sus propiedades.

Y es que después de la  supuesta llegada de Jesús no era necesario tener empleo, ni casa ni plata.

Incluso Ferrer Ruiz dejó su puesto como profesor de tiempo completo en la Universidad del Atlántico: “Renuncio a la Universidad del Atlántico porque quiero proseguir al blanco, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús”, dijo en una carta enviada a la rectoría de esta institución educativa.

El nuevo escándalo ha provocado indignación entre los familiares de un grupo de feligreses de la iglesia Cristiana Barea de Barranquilla, según el sitio elsalvador.com.

Luego de anunciar la llegada del fin del mundo para el 28 de enero, el religioso desapareció llevando consigo dinero que los fieles le entregaron a quienes les hizo creer que debían hacer algunas acciones para “asegurar su entrada en el paraíso”, cita dicho sitio.

Lo vendieron todo

Ferrer Ruíz, también catedrático de Literatura, en la Universidad del Atlántico y autor de varios textos académicos, convenció a los fieles para renunciar a sus empleos y vender todas sus propiedades, además de someterlos a un prolongado ayuno.

Algunas personas que se habían confinado en el templo ubicado en el municipio Sabanalarga, departamento del Atlántico para recibir el fin de los días, dijeron el 27 de enero al programa “Al Rojo Vivo” que llevaban 30 días en ayuno, consigna la versión de elsalvador.com.

Aseguraron que le entregaron directamente su dinero al pastor, pero desde el día que les anunció que esperaran el fin del mundo no lo han vuelto a ver.

Familiares han pedido a las autoridades investigar el caso, en tanto en redes sociales piden al pastor devolver lo que se ha llevado.

Una publicación del periódico La Nación señala además que otros profesores que conocían a Ferrer Ruíz desde hace algunos años habían pedido a las autoridades universitarias no aceptar su renuncia, por el contrario ofrecerle ayuda psicológica; aseguraron que el catedrático y su esposa estaban muy entregados a la religión, pero que recientemente había alcanzado “un nivel de fanatismo inexplicable.