Edgar Fonseca, editor

Hermético ante los escándalos que han sacudido la entidad por cuestionadas compras millonarias de insumos sanitarios, Román Macaya, presidente ejecutivo de la CCSS, advierte, no obstante, que no “habrá impunidad”.

“Si se demuestra y los procedimientos llevan a demostrar que los cuestionamientos, las denuncias, son veraces, no habrá impunidad”, ratificó el jerarca ayer miércoles, durante una entrevista con este editor vía Zoom, en el análisis del manejo institucional tras un año de la emergencia sanitaria por la pandemia.

“Algunos de estos casos están en el Ministerio Público, y eso demuestra que sí se ha actuado”, sostuvo.

“Igual tengo demostrar como todos los miembros de la Junta Directiva, como órgano decisor, ese resguardo y protección de los procedimientos”, insistió al pedírsele su valoración sobre las implicaciones de los cuestionamientos en la credibilidad e imagen de la institución.

Macaya defendió la respuesta institucional a lo largo de la emergencia. 

“Sin la Caja los resultados de Costa Rica hubieran sido muy diferentes”, aseveró.

Reconoció que desearían avanzar a un mayor ritmo en la vacunación extraordinaria contra la covid-19 pero depende de la disponibilidad de dosis, en primera instancia de las de Pfizer y luego las de AstraZeneca. 

“Contra el Covid queríamos ir igual o más rápido, pero en esto es un tema de disponibilidad de vacunas”, dijo.

No descartó, si fuese necesario y así lo recomiende la Comisión Nacional de Vacunación, acudir a otros oferentes.

Silencio ante los cuestionamientos

Interrogado sobre los casos de compras cuestionadas e investigadas en instancias judiciales y administrativas, por al menos $7 millones, Macaya mantuvo hermetismo.

“En esta parte no puedo ser tan extendido en mis declaraciones, al igual que no lo podía ser en el Congreso en la Comisión de Ingreso y Gasto Público, porque yo soy parte de la Junta Directiva de la Caja, y la Junta Directiva de la Caja en este momento está constituida como el órgano decisor”, aseguró.

“El órgano decisor es el que finalmente va a decidir con base en lo que recomiende el órgano director. Cuando se abren estos procedimientos administrativos la lleva un órgano director, que normalmente en la Caja está dentro, en el organigrama, de una estructura que se llama el CIPA (Centro para la Instrucción de Procedimientos Administrativos), y ahí se lleva el expediente, se tramitan todo el teje y maneje que tiene que ver con uno de estos casos, pero finalmente le toca al órgano decisor como si fuera un juez dictar sentencia, por decirlo de alguna forma”, añadió.

“Como órgano decisor yo tengo que mantenerme en la máxima objetividad y proteger o resguardar la integridad de los procedimientos para que no hayan solicitudes de recusación y para que no hayan nulidades en los procedimientos, por eso cuando yo fui al Congreso, al igual que en este momento, no me puedo referir a estos casos, ni directa o indirectamente porque se podría interpretar como un adelanto de criterio, como que ya la decisión estuviera tomada y eso podría generar una nulidad en los procedimientos y eso es algo que nadie quiere”, destacó.

“Si se demuestra y los procedimientos llevan a demostrar que los cuestionamientos, las denuncias son veraces, no habrá impunidad, pero igual tengo demostrar como todos los miembros de la Junta Directiva, como órgano decisor, ese resguardo y protección de los procedimientos”, puntualizó.

Interrogado sobre sí le sorprendió la magnitud de los casos que han sido denunciados, Macaya insistió en mantener reserva.

“No me refiero porque podría cometer algún error y decir algo que podría llevar a una decisión de un lado o del otro. Tengo que mantener la neutralidad. Tengo que decir que lo denunciado son alegatos, no puedo darlos por hechos. Todo esto tiene que demostrarse y en eso la disciplina de mi silencio es el resguardo de los procedimientos, y eso es algo que inclusive en la propia Asamblea Legislativa en la Comisión de Servicios Técnicos, que fue llamado a consultarles de este caso que yo era parte de un órgano decisor y ahí él efectivamente reconoció y lo dijo públicamente, está en el acta, que en estos casos donde uno de los comparecientes es parte de un órgano decisor, tiene un deber de abstenerse de referirse a los temas y a las personas que están en procedimentadas”, agregó.  

Cuando se le planteó el impacto de los cuestionamientos en la credibilidad e imagen institucional, Macaya respondió que igualmente recibe reconocimiento a la labor de la institución a lo largo de la emergencia.

“Depende a quién se le pregunte. Yo recibo muchos comentarios de un reconocimiento a la Caja, a nuestro sistema de salud, de que la Caja no colapsó, pudo seguir adelante. Lo que está en procedimientos en este momento tanto a lo interno como lo externo, hay que dejar que eso corra su camino, a lo externo algunos de estos casos están en el Ministerio Público, y eso demuestra que sí se ha actuado, pero también hay que señalar que la Caja no es solo compras”, aseguró.

“La Caja es un aparato enorme, complejísimo, pero con un enorme capacidad de atender a la población y creo que hoy por hoy, aún con todo lo que genera una pandemia, en esta pandemia hay gente que ha perdido el trabajo, que está frustrada, enojada, también hay gente que está muy agradecida, gente que está recién vacunada, o que ya vacunaron a sus padres, sus abuelos, sus tíos y la Caja ha demostrado ser esa institución indispensable para el país”, amplió.

“Digo indispensable porque atiende, en lo regular, la operación ordinaria y la operación extraordinaria, y en la extraordinaria como lo es esta pandemia, no hay otra institución que la pueda sustituir, sin la Caja los resultados de Costa Rica hubieran sido muy diferentes”, resaltó.

Lentitud con la vacunación

El jerarca aceptó que desearían ir a un mayor ritmo con la vacunación anticovid-19 pero dependen de la disponibilidad de envíos de Pfizer, en este momento, y de AstraZeneca, previsto para mayo.

“Todo depende del ojo con que se mire”, dijo.

“Todo el mundo quiere ir más rápido pero nosotros también vamos más rápido que otros países, pero veamos los ejemplos que usted mencionó, Chile efectivamente ya ha aplicado 5 millones de vacunas, Israel ha aplicado ya varios millones, más del 70% de la población ya está vacunada, y Emiratos Árabes también va muy avanzado en términos porcentuales de la población, pero Costa Rica y la Caja que es el brazo ejecutor de la campaña de vacunación, puede ir mucho más rápido de lo que estamos haciendo hoy y puede tan rápido y cuidado no más rápido que Chile o Israel u otros países si tuviéramos las dosis disponibles, esa es la clave”, admitió. 

Según Macaya, el país dispone de una infraestructura, una red de más de mil EBAIS con equipos especializados, áreas de salud con gente muy capacitada en vacunaciones para hacerlas no solo rápido sino ordenadamente.

“En media pandemia nosotros vacunamos a más de un cuarto de la población en cuestión de 5 semanas en contra la influenza, porque queríamos eliminarle la carga de la morbilidad sobre la pandemia para que no estuviéramos compitiendo en camas hospitalarias de pacientes con influenza versus pacientes de Covid, y en 5 semanas vacunamos a 1.3 millones de personas, y eso que íbamos lento a propósito”, detalló.

“Contra el Covid queríamos ir igual o más rápido, pero en esto es un tema de disponibilidad de vacunas. El mundo entero está comprando, entonces podrían preguntar, ¿por qué Chile entonces va tan rápido?, porque Chile está vacunando principalmente con una vacuna que está mucho más disponible que es la de Sinovac, que es una vacuna de China”, dijo. 

No descarta más proveedores

Macaya no descartó la posibilidad de acudir a más proveedores pero dependerá de las aprobaciones de la Comisión Nacional de Vacunación y de Epidemiología.

Dicha comisión, dijo,  usó una serie de criterios para seleccionar la canasta de vacunas que el país iba a adquirir, dentro de esos atributos tenía que estar que la vacuna fuera sometida a una evaluación en algún país de estándares sanitarios altos, en términos regulatorios, eso significa Estados Unidos, Europa, Japón, Australia, Canadá y eso limitó cuáles eran las vacunas por adquirir.

Al final, dijo, contrataron con  Pfizer y Astrazeneca, que han estado mucho menos disponibles que otras vacunas de otros orígenes.

Citó el ejemplo de Argentina que está vacunando principalmente con la vacuna rusa.

Dijo que en la medida de que van evolucionando estas vacunas, si llegan a evaluarse en estas autoridades regulatorias muy estrictas, podría cambiar la ecuación.

Lo que pasa, sostuvo, es que Costa Rica ya adquirió vacunas para 3.5 millones de habitantes, que eso termina siendo prácticamente todos los adultos mayores a 18 años de edad. “Todo el mundo va a estar vacunado, es simplemente el cuándo”, remarcó.