Edgar Fonseca, editor/Imagen video Teletica

“No saben cuánto le he pedido a Dios para que me dejara regresar y darles las gracias a todos los que me quieren y a la gente que no me conoce y que rezó por mí, no tengo palabras para expresarles el agradecimiento”.

Con estas sentidas palabras, golpeado por la emoción y por las lágrimas, Randall Salazar, presentador titular de Buen Día de canal 7, retornó ayer jueves 13 de mayo a escena tras mes y medio de alejamiento por una meningitis que lo afectó.

Estuvo hospitalizado 10 días.

“Tuve meningitis”, confirmó Salazar, de 51 años, en cámaras.

“Y –agregó– un hongo o una bacteria se me metió en mi cerebro y lo inflamó”.

“Hubo muchas noches en las que no dormía porque el dolor era muy grande y los medicamentos duran mucho en hacer efecto”, contó al lado de sus colegas de espacio.

“Fue doloroso, tuve muchos dolores y la parte gástrica fue muy fuerte”, dijo.

“Mentalmente hay una lucha, uno tiene egos y un orgullo tonto donde dice que va a poder con esto y uno entrena y se cuida y a veces no podés”, relató.

Dijo que le costó aceptar que no podía caminar 20 metros cuando él ha corrido tres maratones.

“Dios me hizo entender que no se trata de eso, que tenés permiso de ser vulnerable y entender que algo como esto le puede pasar a cualquiera”, alertó.

“A veces estás en el suelo y perdés la fe y decís cómo es posible y tontamente te preguntás: ¿por qué yo?”, amplió.

“Entendí que si esto pasa es porque Dios quiere algo con esto”, remarcó.

No creía que fuera tan serio

Confesó que al principio no creyó que su caso fuera tan serio, “pero hay que escuchar al cuerpo cuando da señales y yo no escuché mi cuerpo”.

“No pensé que se fuera a complicar tanto”, admitió el experimentado comunicador.

La vida es mucho más que trabajar

“La vida es mucho más que trabajar y lo entendí ahora a mis 51 años, así que quiéranse”, puso en perspectiva.

Consideró que fue más dura la recuperación que el tiempo que estuvo hospitalizado.

“Quiero darle un agradecimiento especial a toda la gente del hospital que me atendió de maravilla”, dijo.

Tambie agradeció a su mamá y a su familia.

“Mi mamá me tuvo muy chineado”

“De iluso le dije que me iba cuatro días, pero no, fue la parte más dura físicamente. Gracias a mi familia”, resaltó.

“Los cuatro días se convirtieron en mes y medio y mami, si me estás escuchando, te agradezco y te amo mucho”, expresó.