Edgar Fonseca, editor

La tasa R de contagio de covid-19, que llegó a descender a 0,92 en las últimas semanas, se estancó y amenaza con subir a 1 a nivel nacional lo que enciende alertas rojas en especialistas sanitarios, según el más reciente reporte de la Escuela de Medicina de la Universidad Hispanoamericana

Las sirenas comenzaron a sonar con fuerza y las luces rojas se encendieron por doquier. Lo que no se deseaba llegó. Había esperanzas de evitarlo, pero no se concretaron. El descenso de la pandemia que llevaba cinco semanas cursando sin pausa, se ralentizó hasta prácticamente detenerse. Las cifras son crueles pero irrefutables, resalta el informe.

Durante la semana pasada –informaron– el promedio diario de casos fue de 1.445, es decir, apenas 42 casos menos que la semana antepasada (1.487). Ello se debió principalmente al aumento promedio de casos que hubo en Guanacaste, que fue la única provincia que incrementó el número de casos.

Según dicho reporte, la tasa por millón de habitantes igualmente no varió grandemente ya que la semana pasada fue de 282,9 en tanto la antepasada había sido de 290,1, lo que representa apenas un 2,5 % menos.   Afortunadamente todas las provincias bajaron levemente sus tasas y la excepción fue nuevamente Guanacaste, que de una tasa de 314,8 obtenida la semana antepasada, ahora brincó a 406,2 por millón de habitantes.

Tasa R casi en 1

El punto más inquietante en este momento es la conducta del Índice de Reproducción Efectiva (Re) que a nivel nacional pasó de 0,93 a 0,99, destacándose nuevamente Guanacaste con un Re de 1,17. También amenaza en San José con un Re de 1,00. Cierto es que a nivel nacional todavía no supera el valor 1, pero la tendencia al ascenso hace suponer que prontamente  (la semana entrante) lo veremos peligrosamente por encima de 1, destaca el informe de los doctores: Ronald Evans-Meza, Roger Bonilla-Carrión y Roberto Salvatierra Durán de dicha universidad.

Estamos en la víspera de entrar en una meseta como la ocurrida en el último trimestre del año pasado, que se prolongó por varias semanas. Parece que sí y tendríamos que dar por terminada esta luna de miel que hemos tenido con el descenso de la pandemia hasta el día de hoy, añaden los especialistas.

Y la cepa Delta al acecho

El reporte resalta que hay que tener en cuenta la señal ominosa de la aparición de la variante Delta, qué, aunque todavía no ha sido detectada en el país, puede aparecer en cualquier momento, dado su paso arrollador en Europa y ahora comenzando a hacer estragos en los Estados Unidos.

De llegar –advierten– dada su característica de mayor contagiosidad, sin duda contribuiría notablemente a la producción de una nueva ola pandémica en el país, que se agravaría por lo lento de la campaña de vacunación por la disminución en el número de dosis del producto, tal como ha ocurrido en las últimas semanas.

Las sirenas y las luces rojas nos avisan del peligro ante el cual estamos, y nos impulsan a luchar y estar bien preparados para lo que viene, agregan los referidos especialistas.