Edgar Fonseca, editor/Foto EFE, Confidencial, Managua

Antony Blinken, Secretario de Estado de EE.UU., denunció este sábado el golpe autocrático del régimen de Daniel Ortega a unas elecciones libres y justas en Nicaragua el próximo 7 de noviembre.

La decisión que adoptaron el presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo el 6 de agosto de prohibir que el último partido verdaderamente opositor participe en las elecciones de noviembre pone de manifiesto su deseo de permanecer en el poder a cualquier costo, destacó el titular Departamento de Estado.  

Ortega busca una tercera reelección consecutiva al lado de su esposa Rosario Murillo quien por segunda ocasión va de compañera de fórmula como candidata a vicepresidenta.

El viernes el Consejo Supremo Electoral controlado por el régimen canceló la participación de la coalición opositora CxL (Ciudadanos por la Libertad).

La cancelación de la personería jurídica a CxL prácticamente sepulta la legitimidad del proceso electoral, al dejar al Frente Sandinista sin la mínima competencia política, aunque en las votaciones continúan inscritos seis partidos colaboracionistas, liderados por el PLC que promovió las eliminación de CxL, denunció el sitio opositor Confidencial que dirige desde el exilio, en Costa Rica, el periodista Carlos Fernando Chamorro

Unas elecciones hechas a la medida de Daniel Ortega y Rosario Murillo, como candidatos únicos, que buscan la reelección de su gobierno familiar, agregó el sitio.

Maniobra autocrática

Blinken calificó de “maniobra autocrática” dicha decisión del régimen de Ortega que se produce tras la detención de siete candidatos a la presidencia y otras 24 figuras de la oposición, activistas de derechos humanos, líderes empresariales, estudiantes y trabajadores de ONG durante los últimos dos meses.

Estados Unidos considera a las últimas medidas autoritarias y antidemocráticas del régimen —impulsadas por el temor de Ortega a perder las elecciones— como el último golpe a las posibilidades de que en Nicaragua haya una elección libre y justa más adelante este año. Ese proceso electoral, incluidos sus eventuales resultados, ha perdido toda credibilidad, puntualizó Blinken.

El régimen de Ortega-Murillo –censuró– ha menoscabado sus compromisos internacionales, incluidos aquellos en virtud de la Carta Democrática Interamericana, así como los derechos del pueblo nicaragüense a elegir libremente a sus propios líderes.

Prometió que EE.UU. que seguirá trabajando en estrecha colaboración con otras democracias para responder de manera diplomática y eficiente a estos nefastos acontecimientos, que contribuyen a atentar todavía más contra el anhelo del pueblo nicaragüense de tener un gobierno representativo y prosperidad económica.