Edgar Fonseca, editor

Aunque estima que el impacto de la variante Delta de covid-19 puede estar cerca del tope, un informe del Centro Centroamericano de Población CIEP-UCR califica como vertiginosa su propagación lo que tiene en estado de alerta a los hospitales por saturación de pacientes y aproxima a 100 mil la cifra de casos activos.

La semana cerró con un gran total de 489.784 casos confirmados; 5.754 muertes; 91.037 casos activos y 392.993 recuperados.

Es probable que en la actualidad el avance de Delta esté llegando a un tope al acercarse al 100%.  Esto significaría que la presión  hacia arriba en la tasa de contagio se atenúe y ya pueda manifestarse el efecto reductor de la vacunación, cita un informe del demógrafo y salubrista Luis Romero.

La tasa de reproducción de covid-19 es R = 1,10, lo que define una tendencia fluctuante en torno a este valor que ha estado presente durante todo agosto.  La persistencia de R en valores mayores que la unidad es problemática pues indica que el país sigue en la parte ascendente de esta nueva ola pandémica causada probablemente por la rápida penetración de la variante delta del virus.  Esta R = 1,10 significa un aumento de 10% de una nueva generación de casos a otra, es decir, aproximadamente cada seis días, agrega Rosero. 

Esta tasa R de Costa Rica ha sido la más observada en los países iberoamericanos durante el mes de agosto, según dicho estudio con datos actualizados al 3 de setiembre.

La estimación de la tasa R = 1,10 se obtuvo con datos actualizados al 3 de setiembre pero debe recordarse que los nuevos diagnósticos reportados hoy corresponden a contagios ocurridos aproximadamente 6 días atrás, o sea el sábado 28 de agosto.

Con todo lo malo que es que el país haya permanecido con una R mayor que uno durante agosto, conviene notar que se logró contener la tendencia ascendente de esta tasa que venía ocurriendo en los meses de junio y julio.  Las casi 600.000 personas vacunadas masivamente en la segunda mitad de julio gracias a la donación de EEUU, probablemente ayudaron a contener el alza en la tasa de contagio, aunque no produjeron la caída que esperábamos ocurra.  La rápida penetración de la variante delta es el factor más probable que impidió esa caída. Pero queda aún la esperanza de que el impacto de la acelerada vacunación se deje sentir y la tasa R vea una drástica caída dentro de pocos días, amplía el análisis.

Buscando explicaciones

Rosero plantea dos explicaciones de por qué la vacunación masiva no ha impactado la tasa de contagio como se esperaba.  Estas explicaciones no son excluyentes, sino que se complementan entre sí.

La primera, sostiene, es que una sola dosis de las vacunas usadas en Costa Rica han resultado ser substancialmente menos efectivas de lo que prometían.  En los ensayos clínicos y poblacionales previos a su aprobación, una dosis de la vacuna demostró tener aproximadamente 60% de efectividad y dos dosis, 95%.  Pero esos resultados fueron con la variante original del virus.  Un estudio recientemente publicado en la revista NEJM encontró en Inglaterra que la efectividad de una dosis es de tan solo 31% entre quienes se contagiaron con la variante delta.  (La efectividad ante la variante delta de dos dosis fue 88% para la vacuna de Pfizer y  67% la de AstraZeneca.)

La segunda, consigna, es la llegada a Costa Rica  de la variante delta del virus y su rapidísima propagación.  Un estudio de INCIENSA, dado a conocer por los medios de comunicación, obtuvo que 58% de los casos de Covid-19 son de la variante delta en muestras tomadas entre 21 de julio y 7 de agosto, lo que demuestra una propagación vertiginosa.  Es probable que en la actualidad el avance de Delta esté llegando a un tope al acercarse al 100%.  Esto significaría que la presión  hacia arriba en la tasa de contagio se atenúe y ya pueda manifestarse el efecto reductor de la vacunación. La literatura científica informa que la variante delta es entre 60% y el doble más contagiosa que las anteriores.

Especial PuroPeriodismo: Informe CIEP-UCR