Edgar Fonseca, editor/TV Sur Noticias You Tube, Pérez Zeledón

“Ya nosotros hablamos con Dios y le dijimos: ´Diosito usted nos los regaló, nosotros se los devolvemos´”.

Con estas palabras don Eladio Quesada, padre del mecánico César Quesada, una de las seis víctimas de la masacre ejecutada por desconocidos el domingo en una hacienda de Llano Bonito, Brunca, Buenos Aires, despidió a su hijo y a su esposa durante una ceremonia religiosa esta mañana de miércoles en Linda Vista de Rivas, Pérez Zeledón.

Don Eladio le pidió a Dios que le pasara la fuerza de las víctimas para poder seguir adelante.

Así lo dijo ante el noticiero TV Sur Noticias de Pérez Zeledón.

“Pásame la fuerza de ellos tres para poder seguir adelante porque sin ese poder de Dios no habríamos soportado esto”, enfatizó abrazado a su esposa.

“Ellos estaban en el lugar en que tenían que estar y de allí Dios se los llevó. Era el momento, era el día, era la hora. Era el tiempo de ellos”, expresó su esposa doña Odilia Cascante.

“Todo está en manos de mi Señor. Lo único que mi corazón tiene es alabanza con Dios”, afirmó.

“No se esperaba esto”, expresó el vecino Miguel Navarro.

Hoy, con el acompañamiento de decenas de familiares y amistades, se dieron las honras fúnebres del mecánico Quesada de 44 años y de su esposa Claudia Villarevia, de 41 años, quien era maestra de enseñanza especial en Rivas.

Ambos fueron encontrados muertos la noche del domingo junto a otras cuatro personas en la hacienda del estadounidense Stephen Paul Sandusky, de 61 años.

Habían llegado allí con el fin de reparar una maquinaria agrícola.

Les acompañaba su hijo Daniel Quesada Villarevia de 20 años, también fallecido, cuya sepultura se dará mañana jueves, informó TV Sur.

El OIJ guarda hermetismo sobre el avance de las investigaciones para esclarecer una de las peores masacres de tiempos recientes en el país.

“Aún están estudiando minuciosamente la zona. El caso está bajo investigación”, respondió una fuente OIJ ante consultas de este editor.

Hacienda a la venta

La hacienda donde fue asesinado el estadounidense Sandusky, de 61 años, junto a otras cinco personas el domingo anterior estaba a la venta en $1,800,000 (¢1,105,200,000), según datos del sitio Chirripó Bienes Raíces dedicado a la negociación de bienes inmuebles en la zona.

En el sitio fueron hallados muertos a medianoche del domingo el norteamericano Sandusky, un mecánico de Rivas de Pérez Zeledón, identificado como César Quesada Cascante (44 años), su esposa, Claudia Villarevia Rivera (41), maestra de la zona, su hijo Daniel Quesada Villarevia (20), junto a sus amigos Susan Zúñiga Rodríguez (40) y Willy Borbón Muñoz (38).

Walter Espinoza, director OIJ, sostuvo el lunes que las autoridades judiciales de la zona recibieron la alerta a la 1 a.m. de ese día.

El mecánico llegó a reparar una maquinaria contratado por el estadounidense. Viajó junto a su esposa e hijo. La pareja amiga los acompañó.

Familiares del mecánico perdieron contacto con su parientes el domingo después de mediodía. Los esperaban para un almuerzo familiar.

Por eso se dirigieron hasta la hacienda y encontraron la escena de la masacre.

Al menos dos de los fallecidos fueron calcinados.

En el sitio las autoridades constataron múltiples indicios de registro de las víctimas y de la residencia ubicada en una colina dentro del terreno de 104 hectáreas.

Espinoza, director OIJ, afirmó el lunes que la hipótesis que manejan es de que en el sitio hubo un asalto.

Calificó de grotesca la acción.

A la venta

Según los datos del sitio Chirripó Bienes Raíces, la propiedad tiene 70 ha de repasto, 20 ha sembradas de café, resto de montaña, variedad de árboles frutales, casa en una loma con excelente vista del valle, en la venta se incluye la maquinaria, la finca cuenta con un tajo, para reparación de caminos.