Edgar Fonseca, editor/Foto Seguridad Pública CR

Un grupo élite de 12 oficiales del Servicio de Guardacostas recibió adiestramiento este mes por parte de EE.UU. y Colombia para enfrentar a las mafias narcos en los operativos marítimos, confirmó Seguridad Pública.

Los oficiales fueron preparados en técnicas para sobrevivir en el mar, además de llevar a cabo prácticas de tiro sobre blancos móviles como son las lanchas de los narcotraficantes, ratificó Seguridad. 

Dichos guardacostas aprobaron el “Curso Avanzado de Interdicción Marítima”, el cual les permitirá afinar aún más sus destrezas para realizar diversas labores en el combate al narcotráfico en altamar, citó un reporte oficial. 

Martín Arias, comisario director del Servicio Nacional de Guardacostas, destacó que esta capacitación, al igual que muchas otras que ha recibido este cuerpo policial, ha sido posible gracias a la cooperación de los gobiernos de Estados Unidos y Colombia. 

Instructores del cuerpo de Guardacostas de la Armada Nacional de Colombia impartieron el curso durante el presente mes de octubre en la Academia Nacional de Guardacostas, Quepos, Puntarenas. 

Parte de la capacitación abarcó sobre procedimientos a la hora de abordar las embarcaciones sospechosas, así como la manera en que se deben inspeccionar las diversas partes de las naves. 

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Creciente cooperación de EE.UU ante un desafío descomunal

Reportes oficiales de EE.UU. destacan el apoyo a Costa Rica en sus esfuerzos por combatir las mafias narco internacionales.

Así consta en el informe vigente de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL por sus siglas en inglés) del Departamento de Estado.

Durante los dos últimos trimestres de 2019, Costa Rica ocupó el primer lugar en el hemisferio occidental por tonelaje como la primera parada para el transbordo de cocaína a los Estados Unidos.

Un problema que se limitaba principalmente a las lanchas rápidas que operan a millas de la costa, el tráfico de drogas en Costa Rica se ha transformado en una proliferación de rutas aéreas ilegales, operaciones de almacenamiento, redes de contrabando terrestre, embarcaciones pesqueras contaminadas y tráfico de contenedores sospechosos, ratifica dicho ente esatadounidense.

La presencia de elementos criminales en Costa Rica ha aumentado a la par con las tendencias del narcotráfico, y casi la mitad de todos los homicidios en el país están vinculados al tráfico ilegal de narcóticos, agrega el reporte.

La administración de Alvarado ha priorizado la seguridad y es un socio cercano y capaz de Estados Unidos. Sin embargo, la escasez de ingresos por turismo y los desafíos económicos más amplios relacionados con la pandemia de COVID-19 obstaculizarán los avances del sector de la seguridad en el corto plazo.

Si bien la capacidad de las fuerzas de seguridad y las instituciones judiciales costarricenses es alta y los niveles de corrupción son bajos, los efectos corrosivos del narcotráfico y el crimen transnacional asociado amenazan con erosionar la integridad de estas instituciones, advierten.

Retos calientes

En Costa Rica, INL asegura que busca detener las drogas ilegales que transitan por el país en ruta a los Estados Unidos, disminuir la violencia asociada, mejorar la coordinación de seguridad interna y regional, apoyar la seguridad ciudadana y mejorar la resiliencia institucional contra el crimen transnacional mediante el desarrollo de la capacidad judicial y de aplicación de la ley.

El INL resalta que trabaja en estrecha colaboración con Costa Rica en temas de seguridad fronteriza y migración. A través de iniciativas que incluyen un centro de operaciones conjuntas y una reforma de capacitación policial, INL mejora la coordinación de seguridad dentro de Costa Rica y con socios en toda la región. Estos esfuerzos son consistentes con las prioridades de seguridad y gobernabilidad de la Estrategia de Estados Unidos para Centroamérica y la Iniciativa de Seguridad Regional de Centroamérica (CARSI).

Blindar fronteras y puertos

INL apoyó la capacidad de la Guardia Costera de Costa Rica para controlar su dominio marítimo y ayudar con los esfuerzos de interdicción de Estados Unidos a través de la capacitación y la donación de equipos.

En abril de 2018, INL y el Departamento de Defensa de EE. UU., En colaboración con la Guardia Costera de EE. UU. (USCG), donaron tres antiguas patrulleras de 110 pies de USCG, lo que permitió a Costa Rica establecer su capacidad marítima.

INL apoya una Unidad de Interdicción Marítima de 20 personas y un centro de operaciones conjuntas interservicios, los cuales mejoran las capacidades antinarcóticos de Costa Rica. En 2019, Costa Rica incautó 35,1 toneladas métricas de cocaína, la mayoría a través de interdicciones marítimas, estableciendo un nuevo récord, detalla el reporte oficial norteamericano.