Edgar Fonseca, editor

Un plan legislativo para bajar de 40% a 20% el porcentaje de los votos válidos que se requerirían para la elección presidencial parece con las horas contadas, apenas presentado el lunes a la corriente del Congreso.

Rodrigo Arias, presidente del Congreso, la calificó de ocurrencia y despropósito.

“Esta propuesta presentada por algunos legisladores, me parece una ocurrencia y un despropósito”, sentenció.

La iniciativa presentada por el diputado Gilbert Jimenez, PLN, con apoyo de colegas de Nueva República y el PUSC generó fuerte repudio en círculos políticos.

La expresidenta Laura Chinchilla la tildó de “adefesio” y demandó que fuese enterrada.

“Esta reforma a nuestra Constitución Política para reducir el porcentaje mínimo para ganar una elección presidencial, es simplemente un adefesio”, advirtió Chinchilla en un tuit.

“Menos legitimidad a los gobernantes, menos gobernabilidad, más populismo. ¡Entiérrenla!”, exigió Chinchilla quien acaba de retirarse del PLN al cuestionar el rumbo del partido y de sus estructuras tras el tercer fracaso electoral presidencial consecutivo en los comicios del 3 de abril, segunda vuelta, en que fue electo Rodrigo Chaves.

Igual la censuró el exvicepresidente Kevin Casas.

Bajar el umbral para ganar la elección presidencial en #CostaRica es una ocurrencia de las peores. Políticamente es una gambetilla torpe y técnicamente es un despropósito que dispararía aún más la fragmentación electoral en CR. Urgen reformas políticas en CR, pero no esta, afirmó.

“Desde hace más de 10 años RobertoGallardo y yo hemos venido diciendo que en el país estábamos jugando a la ruleta rusa en un claro retroceso democrático. Hasta que finalmente sucedió. Pero con la disminución del % para elección presidencial, sí que estamos jugando con fuego”, alertó el analista Gustavo Araya Martínez.

PUSC se distancia

El PUSC aclaró que los dos legisladores que avalaron la iniciativa, Alejandro Pacheco y Horario Alvarado, lo hicieron a título personal.

“Desde la fundación de la segunda República en 1949, nuestro país ha tenido una de las democracias más estables y sólidas del mundo. Esto se ha dado gracias a nuestro robusto sistema democrático, a la institucionalidad que nos representa y al respeto de las decisiones del soberano”, destacó un comunicado de la fracción rojiazul, divulgado ayer feriado nacional por celebrarse el Día de la Patrona nacional, Nuestra Señora de los Ángeles.

“Por tanto, desde la fracción del Partido Unidad Social Cristiana, rechazamos categóricamente cualquier propuesta que venga a debilitar nuestra democracia, y a aumentar el abstencionismo”, añadió el PUSC .

“Como partido, debemos proponer acciones que fortalezcan la participación ciudadana en los procesos electorales y nos permita seguir siendo referentes en el mundo, como una democracia sólida y consolidada”, destacó el pronunciamiento.

También le rfetiró respaldo la diputada PLN, Monserrat Ruiz.

“Nunca he apoyado ni apoyo esta idea, que considero un grandísimo error y sería un retroceso democrático para una de las democracias más sólidas del mundo”, aseveró.

Rechazo de expresidentes

Los expresidentes Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002) y Carlos Alvarado (2018-2022), citados por La Nación, también cuestionaron la iniciativa.

“El 40% de votación mínima para ser electo presidente fue una muy buena iniciativa del expresidente don Ricardo Jiménez porque, un 40% significa una proporción muy grande de los electores, pero es menos de 50%. Eso impide que partidos pequeños jueguen a tener ventaja en una negociación con esa pequeña diferencia de votos para llegar al 50% a alguien que ha tenido 48%, 49% o 47% de los votos. Cambiarlo no es conveniente”, afirmó Rodríguez. 

“Que la Constitución pida un 40% de los votos lo que procura es un alto nivel de legitimidad para el Poder Ejecutivo, es decir, una legitimidad a través de la representación manifestada por los votos de los costarricenses. Para eso se tiene el 40%, y para eso se tiene a la segunda ronda, para que la opción que llegue a la Presidencia tenga el mayor respaldo del pueblo. El cambiar esta regla es una forma más bien de debilitar la representación que genera el Poder Ejecutivo en un momento donde tenemos una dispersión multipartidista”, sostuvo Alvarado.