Edgar Fonseca, editor

El presidente Rodrigo Chaves negó ayer miércoles 7 de setiembre que el BCR vaya a cerrar pero confirmó el envío inmediato a la Asamblea Legislativa del plan de venta de dicho banco como parte del paquete de activos estatales por negociar para bajar la deuda pública.

“No es cerrar el banco”, aseguró Chaves junto al ministro de Hacienda, Nogui Acosta.

El proyecto de ley de venta será enviado en las próximas horas a la Asamblea Legislativa, confirmaron.

“Es un tema claro y simple”, ratificó Chaves del anuncio inicial que hizo al respecto el martes 16 de agosto al cumplir los primeros 100 días de gobierno.

“Vamos a firmar el proyecto de ley que someteremos a la Asamblea para vender y traspasar los activos y pasivos del conglomerado financiero Banco de Costa Rica”, enfatizó.

“El objetivo –dijo– es poder hacer las inversiones que el país necesita y economizar el gasto en intereses brutal que tiene este país por la deuda pública, que es casi la mitad del presupuesto de la República”.

Según el plan gubernamental, la venta de activos del BCR, BICSA y 49% de acciones del INS, reducirían la deuda pública a un 60% el PIB para 2028, una baja estimada entre 2,7% y 3%.

BCR no cierra

El mandatario enfatizó que no se va a cerrar el BCR.

Sostuvo que, de concretarse la venta, estaría en otras manos.

“Es continuar con las operaciones del banco en otras manos”, insistió.

Distintas operaciones que hoy tiene como trámites de licencias y pasaportes pasarían al Banco Nacional.

“Pasar operaciones del BCR no tendrá un impacto en las actividades que hace, que pasarán al otro banco del Estado, que es el Banco Nacional”, afirmó el gobernante.

Impacto en deuda al 2028

“No solo vamos a ver cuánto van a pagar las entidades que tengan interés en comprar estás instituciones sean nacionales e internacionales, sino también los planes de continuidad de personal”, argumentó.

“Vendiendo el Banco de Costa Rica y el 49% de las acciones del Instituto Nacional de Seguros, mucha gente dice que será una curita a la deuda. No. Es bastante reducción de la deuda”, defendió.

“De hecho –dijo– para el 2028 estaríamos reduciendo con estás contribuciones extraordinarias la deuda al 60% del PIB”