Edgar Fonseca, editor/Foto Vatican News

El Papa Francisco oró al celebrar el Domingo de Resurrección por la iglesia de Nicaragua bajo fuerte represión durante la Semana Santa.

El régimen Ortega-Murillo prohibió procesiones públicas.

Desató fuerte persecución contra fieles que intentaron realizarlas en algunas localidades.

Además mantiene encarcelado al obispo monseñor Rolando Álvarez, sentenciado a 26 años 4 meses de prisión luego que se negó a abandonar el país el 9 de febrero junto a 222 expresos políticos.

Bajo persecución

“Sostiene a las comunidades cristianas que celebran hoy la Pascua en situaciones particulares como en Nicaragua”, destacó el Sumo Pontífice durante la edición “Urbi et Orbi” en la celebración del domingo de Pascua.

“Acuérdate de todos aquellos a quienes se les impide profesar libre y públicamente la propia fe”, enfatizó.

Especial PuroPeriodismo: Ortega vació las procesiones de Semana Santa en Nicaragua/DW, Alemania

Francisco volvió a actividades eclesiales públicas luego de haber estado fuera de la celebración de Viernes Santo debido al intenso frio en Roma.

Hace una semana encabezó el inicio de las festividades de días santos luego de haber sido de alta del hospital Gemelli tras ser tratado por una bronquitis.

¡Cristo ha resucitado!

“Cristo ha resucitado, verdaderamente ha resucitado, como se proclama en las Iglesias de Oriente. Ese verdaderamente nos dice que la esperanza no es una ilusión, ¡es verdad! Y que, a partir de la Pascua, el camino de la humanidad, marcado por la esperanza, avanza veloz”. Esta prisa, nos lo muestran con su ejemplo los primeros testigos de la Resurrección, dijo el Papa, informa el sito Vatican News.

Los Evangelios describen la prisa con la que el día de Pascua «las mujeres corrieron a dar la noticia a los discípulos». Y, después que María Magdalena «corrió al encuentro de Simón Pedro», Juan y el mismo Pedro “corrieron los dos juntos” para llegar al lugar donde Jesús había sido sepultado. En definitiva, afirmó Francisco, en Pascua el andar se acelera y se vuelve una carrera, porque la humanidad ve la meta de su camino, el sentido de su destino, Jesucristo, y está llamada a ir de prisa hacia Él, esperanza del mundo.   

Alegría por signos concretos de esperanza

 Alegrémonos, exclamó el Papa, por los signos concretos de esperanza que nos llegan de tantos países, empezando de aquellos que ofrecen asistencia y acogida a quienes huyen de la guerra y de la pobreza.

“Dirijamos una súplica al Resucitado: ¡ayúdanos a correr hacia Ti! ¡Ayúdanos a abrir nuestros corazones!”

Ucrania-Rusia-Siria-Turquía

Que el Resucitado ayude al amado pueblo ucraniano en el camino hacia la paz e infunde la luz pascual sobre el pueblo ruso. Que conforte a los heridos, a los que han perdido sus seres queridos por la guerra, que los prisioneros, dijo Francisco, puedan volver sanos y salvos con sus familias.

Exclamó Francisco, que Jesús abra los corazones de toda la comunidad internacional para que se esfuerce por poner fin a esa guerra y a todos los conflictos que ensangrientan al mundo, comenzando por Siria, que aún espera la paz.

Que sostenga a los afectados por el terremoto en Turquía y en Siria. Pidió rezar por los que han perdido familiares y amigos, o se quedaron sin casa. “Que puedan recibir consuelo de Dios y ayuda de la familia de las naciones”.

Jerusalén-Líbano-Túnez

“En este día te confiamos, Señor, la ciudad de Jerusalén, primer testigo de tu Resurrección. Expreso mi profunda preocupación por los ataques de estos últimos días, que amenazan el deseado clima de confianza y respeto recíproco, necesario para retomar el diálogo entre israelíes y palestinos, de modo que la paz reine en la Ciudad Santa y en toda la región”, señaló el Papa preocupado, y pidió ayuda por el Líbano, aún en busca de estabilidad y unidad.

También pidió por el “querido” pueblo de Túnez, en particular de los jóvenes y de aquellos que sufren a causa de los problemas sociales y económicos, para que no pierdan la esperanza y colaboren en la construcción de un futuro de paz y fraternidad.

Mensaje Urbi et Orbi

Mensaje Urbi et Orbi

Haití-África

El Papa pidió a Jesús resucitado que dirija su mirada sobre Haití, que está sufriendo desde hace varios años una grave crisis sociopolítica y humanitaria, que sostenga los esfuerzos de los actores políticos y de la comunidad internacional en la búsqueda de una solución definitiva a los numerosos problemas que afligen a esa población tan atribulada.

Que consolide los procesos de paz y reconciliación emprendidos en Etiopía y en Sudán del Sur, y que cese la violencia en la República Democrática del Congo.

Nicaragua-Eritrea-Myanmar

Francisco pidió al Resucitado que sostenga a las comunidades cristianas que están celebrando la Pascua en “circunstancias particulares, como en Nicaragua y en Eritrea”, y pidió al Señor por todos aquellos a quienes se les impide profesar libre y públicamente su fe.

El Papa pidió al señor que conceda consuelo a las víctimas del terrorismo internacional, especialmente en Burkina Faso, Malí, Mozambique y Nigeria. Que ayude a Myanmar a recorrer caminos de paz e ilumina los corazones de los responsables para que los martirizados Rohinyá encuentren justicia.

Fuente: Vatican News