Fiscalía investiga presuntos nexos en el país del caso Epstein/Escándalo mundial por tráfico sexual de menores

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Edgar Fonseca, editor/Foto BBC Mundo

La Fiscalía inició causa de oficio sobre supuestas conexiones en el país del denominado caso Epstein, un escándalo por supuesto tráfico sexual de menores que sacude a EE.UU. y naciones europeas.

La Fiscalía Adjunta de Género informó que, por instrucciones del fiscal general, Carlo Díaz, se procedió a la apertura de una investigación relacionada con el tema de los “Archivos de Jeffrey Epstein”, confirmó el ente acusador este miércoles ante consulta de PuroPeriodismo.com.

Añadieron que al caso se le designó el número de causa 26-000155-0994-PE, en el cual se investiga el aparente delito de abuso sexual contra persona menor de edad (no identificada). La causa se tramita contra ignorada, es decir, por ahora no hay personas imputadas individualizadas.

Por ahora, esta es toda la información que se puede brindar, en apego al artículo 295 del Código Procesal Penal, consignó la respuesta oficial.

El caso toma su nombre del financista estadounidense Jeffrey Epstein ligado por autoridades estadounidenses a una red de presunto tráfico sexual de menores con ramificaciones mundiales entre ellas en el Reino Unido donde acaba de ser arrestado el exduque de York.

Trascendió que en millones de archivos desclasificados por el Departamento de Justicia de EE.UU. sobre dicho caso existen al menos 324 menciones a Costa Rica.

Se desconoce qué tipo de menciones.

La Fiscalía indagaría sobre tales referencias.

En la investigación intervendrían otras fiscalías: Fiscalía Adjunta contra la Trata de Persona, Fiscalía Adjunta de Hechos de Violencia en Perjuicio de Niñas, Niños y Adolescentes y de Tráfico Ilícito de Migrantes.

No se ha verificado si dicho financista visitó en algún momento el país.


El enigmático Jeffrey Epstein: el inesperado ascenso de un profesor de matemáticas que dirigió una red de explotación sexual y se codeó con los más ricos y poderosos del mundo

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“No soy un depredador sexual, soy un delincuente”, dijo Jeffrey Epstein al periódico New York Post en 2011.

“Es la diferencia entre un asesino y una persona que roba un panecillo”, agregó.

Ocho años después, Epstein murió en una celda de una prisión de Nueva York -el 10 de agosto de 2019- mientras esperaba, sin posibilidad de fianza, el resultado de un juicio en el que era acusado de dirigir una “vasta red” de niñas menores de edad para fines sexuales.

Cargos que, como queda claro en la cita inicial, siempre negó.

Esto ocurrió más de una década después de su condena por solicitar prostitución a una menor, por lo que fue registrado como delincuente sexual.

Nacido y criado en Nueva York, Epstein enseñó Matemáticas y Física en la ciudad, en la escuela privada Dalton School, a mediados de la década de 1970. Él mismo había estudiado estas disciplinas en la universidad, aunque nunca se graduó.

Se dice que el padre de uno de sus alumnos quedó tan impresionado que puso a Epstein en contacto con un socio importante del banco de inversión Bear Stearns en Wall Street.

En cuatro años ya era socio de la firma. En 1982, creó su propia empresa: J Epstein and Co.

La compañía gestionaba activos de clientes por valor de más de US$1.000 millones y fue un éxito inmediato.

Epstein pronto comenzó a gastar su fortuna, entre otras cosas, en una mansión en Florida, un rancho en Nuevo México y, supuestamente, la casa privada más grande de Nueva York, y a socializar con celebridades, artistas y políticos.


Tormenta en Europa

Figurar en los archivos del fallecido pederasta estadounidense Jeffrey Epstein está resultando costoso para quienes aparecen mencionados en ellos aunque no estén involucrados en delito alguno, sobre todo si los señalados son europeos, informa BBC Mundo.

Morgan McSweeney, jefe de Gabinete del primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, se sumó este domingo a la lista de miembros de la realeza, diplomáticos y exministros del Viejo Continente que en los últimos meses han perdido sus puestos y títulos por el escándalo del desaparecido empresario.

El hasta ahora colaborador más estrecho de Starmer renunció a su puesto no por haber tenido nexos con Epstein, sino tras asumir la responsabilidad por el “error” que supuso haber designado a fines de 2024 a Peter Mandelson como embajador de Reino Unido en Estados Unidos, pese a que este último sí tenía vínculos con Epstein.

“Aconsejé al primer ministro que hiciera ese nombramiento y asumo toda la responsabilidad por ese consejo”, escribió McSweeney en la carta que envió al mandatario anunciando su dimisión.

Aunque Mandelson fue destituido a mediados de 2025, su designación ha terminado convirtiéndose en un escándalo que está amenazando la continuidad de Starmer en el poder, especialmente ahora que se ha conocido el contenido del último lote de documentos de Epstein difundido por el Departamento de Justicia de EE.UU.