PuroPeriodismo/Olé, Buenos Aires/Foto X FIFA
Hernán Claus, Olé
La Selección ilusiona. Va a paso firme. Por momento emociona por lo que juega, pero más por lo que transmite. La Scaloneta se sacó de encima a otro rival que fue más complejo que su nombre propio y, así, casi que ya cumplió el objetivo primario, esperando a lo que pase esta noche entre Jordania y Argelia, para ver si ya puede cantar victoria que es primero, reseña Ole de Buenos Aires.
En un estadio imponente, con una pantalla que por momentos te quita la atención de lo realmente importante, la Selección versión 2026 dio una materia que parecía olvidada y que es la de levantarse después del cimbronazo que Lionel Messi erre un penal. Tuvo unos minutos de zozobra pero fue un ratito nomás. Ahí apareció el conjunto, ese que ante Argelia no pudo imponerse.
Porque la Argentina jugó mejor que en el debut y mucho tuvo que ver las correcciones tácticas. El mediocampo y la defensa estuvieron más juntos cuando Austria intentó atacar. No había tantos espacios como ante los africanos y se dieron rendimientos más altos individuales. Mejoró Alexis, se mostró mucho Thiago Almada, Enzo siguió en su nivel superstar y Lautaro se metió en el juego colectivo. Fueron varias jugadas falladas que parecían nublar el panorama, hasta que apareció el golón del 10, para hacer estallar el estadio. No sólo porque se sacó la mufa del penal, sino porque la jugada fue espectacular.
PuroPeriodismo/Olé, Buenos Aires





