Edgar Fonseca, editor/Foto OIJ
Alejandro Arias Monge, alias Diablo, confesó, al ser detenido el viernes anterior en una aislada finca de San Bernardino, Sarapiquí, que contaba con apoyo de oficiales de Seguridad Pública, destacó un comunicado de la Fiscalía.
El Ministerio Público rechazó, además, con vehemencia los cuestionamientos lanzados por la presidenta Laura Fernández, el expresidente y ministro Rodrigo Chaves y otros voceros de gobierno contra el operativo Némesis que dejo un sospechoso muerto y 8 agentes OIJ heridos, dos de ellos delicados.
La captura de Diablo y de dos de sus lugartenientes se dio tras un tiroteo de 50 minutos. La DEA ofrecía $500 mil de recompensa por su arresto. Las autoridades estadounidenses lo vinculan a una violenta red del narco y el crimen organizado en la zona Atlántica.
El director a.i. del OIJ, Michael Soto aseveró el viernes que dicha red es responsable de al menos 200 homicidios producto de disputas por control del negocio narco. En total junto a los otros detenidos, las autoridades estiman que tendrían presunta vinculación con 360 homicidios particularmente en la región Caribe.
Estaba en fuga desde hace 10 años.
“¿Por qué ha recibido tan poca atención una manifestación de enorme gravedad realizada por el propio imputado al momento de su detención, quien afirmó haber contado con la colaboración de policías del Ministerio de Seguridad Pública?”, cuestionó la Fiscalía en un inesperado giro tras el espectacular operativo con participación de 70 oficiales élite del Organismo de Investigación Judicial, fiscales y un juez penal.
“Esa última afirmación –añadieron– de ser cierta, representa un asunto de la mayor relevancia para la seguridad del país y merece que todas las instituciones competentes concentren sus esfuerzos en esclarecerla. El Ministerio Público y el OIJ ya lo están haciendo.
¿Por qué gobierno no aclara?
27 de julio del 2026. El Ministerio Público (MP) manifiesta su profundo rechazo y preocupación por las declaraciones emitidas en las últimas horas por representantes del Poder Ejecutivo, mediante las cuales se ha pretendido sembrar dudas sobre las actuaciones realizadas en el proceso judicial seguido contra un imputado de alta peligrosidad, conocido con el alias de “Diablo”.
Resulta especialmente grave que, sin sustento alguno, se cuestione la legalidad y transparencia de diligencias que se ejecutan bajo estricto apego a la Constitución Política, al Código Procesal Penal y a los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de casos.
Las decisiones relacionadas con el traslado de personas privadas de libertad, el momento en que estas son conducidas a los despachos judiciales, así como la modalidad en que se desarrollan las audiencias, responden exclusivamente a criterios jurídicos, procesales y de seguridad, definidos por las autoridades competentes del sistema de administración de justicia. El MP actuará como corresponda en cada caso, conforme a sus facultades legales, independientemente de que eso incomode a cualquier otro poder de la República.
Precisamente por eso vemos con extrañeza el temor y preocupaciones externadas por el Poder Ejecutivo en torno a este caso, por lo que resulta pertinente formular algunas interrogantes que contribuyan a un debate objetivo y responsable:
- ¿Por qué ha generado tanta preocupación a ese poder de la República que una audiencia se realice de manera presencial, cuando esa modalidad está prevista en el ordenamiento jurídico y responde a criterios procesales definidos por las autoridades judiciales?
- ¿Por qué se ha cuestionado el traslado del imputado a las celdas del Organismo de Investigación Judicial desde tempranas horas, si se trata de una medida logística y de seguridad que forma parte de la preparación de una audiencia de esta naturaleza?
- Y, sobre todo, ¿por qué ha recibido tan poca atención una manifestación de enorme gravedad realizada por el propio imputado al momento de su detención, quien afirmó haber contado con la colaboración de policías del Ministerio de Seguridad Pública?
Esa última afirmación, de ser cierta, representa un asunto de la mayor relevancia para la seguridad del país y merece que todas las instituciones competentes concentren sus esfuerzos en esclarecerla. El Ministerio Público y el OIJ ya lo están haciendo.
Lamentamos que, en lugar de respaldar el trabajo de las instituciones encargadas de investigar y perseguir al crimen organizado, se promuevan especulaciones que únicamente generan desinformación, desconfianza ciudadana y un innecesario desgaste institucional. Quienes enfrentan procesos por delincuencia organizada son precisamente quienes se benefician cuando el Poder Ejecutivo desacredita al Poder Judicial por las acciones que este último ejecuta en contra del crimen organizado.
La captura de este imputado fue posible gracias al trabajo hermético, conjunto y coordinado del Organismo de Investigación Judicial y el Ministerio Público. Ese esfuerzo no puede verse empañado por afirmaciones irresponsables y carentes de fundamento que desconocen el profesionalismo y compromiso de quienes diariamente arriesgan su vida para combatir a las organizaciones criminales.
El Ministerio Público reitera que continuará trabajando contra el crimen organizado y la corrupción, ejerciendo su función con absoluta independencia, objetividad y firmeza, sin distraerse por presiones externas ni por debates alejados de los hechos y del Derecho.
La mejor respuesta frente al crimen organizado siempre será el respeto al Estado de Derecho, la fortaleza de las instituciones y el compromiso de todos los poderes de la República con la verdad, la justicia y la seguridad de Costa Rica.
Fuente: Prensa Ministerio Público

Heroico operativo OIJ/Cae “Diablo”, máximo objetivo extraditable DEA/ 5 agentes heridos en frenéticos 50 minutos de tiroteo en Río Frío, Sarapiquí/Presidenta y embajada EE.UU. felicitan golpe “Némesis”
Fuente: Prensa Ministerio Público
Jul 24, 2026

Edgar Fonseca, editor/Foto OIJ
En el mayor golpe policial de los últimos años, OIJ capturó esta madrugada a Alejandro Arias Monge alias “Diablo”, máximo objetivo extraditable DEA, vinculado a una peligrosa red de criminalidad y trasiego de drogas en la zona Atlántica.
Fue capturado tras un operativo en una propiedad en San Bernardino de Las Horquetas, Sarapiquí, que dejó 6 oficiales OIJ heridos, uno de ellos delicado, quienes pertenecen al Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT).
El operativo, denominado Némesis, fue ejecutado por 70 oficiales a las 5 a.m.
El enfrentamiento duró aproximadamente 50 minutos.
“Nunca me había tocado ver una experiencia tan fuerte, de ver a los compañeros caer y no poder hacer nada en ese momento”, relató tras los hechos Michael Soto, director a.i. del OIJ.
Arias Monge estaba en la mira policial desde desde hace 10 años.
Contaba con una red de cómplices en toda la región Caribe y se presume que se escondía temporalmente en sectores selváticos fronterizos de Nicaragua de una reserva denominada Río Maíz.
La DEA ofrecía $500 mil de recompensa por su captura.
La red delictiva golpeada este viernes es vinculada por las autoridades a al menos 360 homicidios en los últimos años en la zona Atlántica: 200 supuestamente relacionados con Diablo; 100 de alias Tan y 60 de Coco Guácimo, también capturados.
“Mucha angustia y zozobra”
“Sabíamos que iba a haber fuego”, relató Michael Soto, director a.i. OIJ, quien participó en el operativo junto al fiscal general, Carlo Díaz, fiscales de la zona y un juez penal.
ttps://www.puroperiodismo.com/2026/07/oij-capturo-a-diablo-maximo-objetivo-extraditable-dea-5-agentes-oij-heridos-en-operativo-en-rio-frio-sarapiqui/
En la mira DEA
Autoridades de EE.UU. anunciaron el 30 de abril 2025 una recompensa de $500 mil por cualquier información que condujese a la captura o condena en cualquier país de Alejandro Arias Monge alias Diablo, hasta entonces el fugitivo más buscado del país.
Adjunto comunicado de la embajada de EE.UU.
La Oficina Internacional de Asistencia Antinarcóticos y Cumplimiento de la Ley del Departamento de Estado anuncia una oferta de recompensa, bajo el Programa de Recompensas contra el Crimen Organizado Transnacional (TOCRP, por sus siglas en inglés) de hasta $500 mil por información que conduzca al arresto y/o condena, en cualquier país, de Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”.
Arias es el jefe de una violenta organización criminal transnacional y el fugitivo más buscado en Costa Rica, que tiene múltiples órdenes de arresto por narcotráfico, robo, homicidio agravado y lavado de dinero.
Según la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), Arias ha conspirado con numerosos narcotraficantes y organizaciones de narcotráfico para transportar cargamentos de varios cientos de kilogramos de cocaína provenientes de Colombia. La cocaína luego se contrabandea a través de Costa Rica, Honduras y Guatemala hacia México, con destino final en Estados Unidos.
La organización de Arias utiliza las redes sociales para intimidar a costarricenses, por medio de la publicación de imágenes de armas de fuego, mensajes amenazantes al público y a los líderes de gobierno, así como vídeos de asesinatos. Además, la DEA y las autoridades costarricenses han identificado células criminales operadas por Arias en las siete provincias de Costa Rica.
Las ofertas de recompensa de hoy están autorizadas por el Secretario de Estado de Estados Unidos, en virtud del TOCRP , que apoya los esfuerzos de las fuerzas del orden para interrumpir la delincuencia transnacional a nivel mundial.
Si tiene información, comuníquese con la DEA al +1-956-517-7023 (texto/WhatsApp/Signal) o al correo electrónico CRInfo@dea.gov. Si se encuentra fuera de Estados Unidos también puede visitar la embajada o consulado estadounidense más cercano. Si se halla en Estados Unidos puede comunicarse con la oficina local de la DEA.
Fuente: Embajada de EE.UU., San José





