Edgar Fonseca, editor/Foto Zoom PuroPeriodismo
“Es un ministro fantasma que no se aparece, que no habla con la oposición y que no hace ningún esfuerzo por tender puentes, y yo creo que ese es un grave daño a la administración de la presidenta Fernández”, sentenció Álvaro Ramírez líder de la fracción PLN, la mayor fuerza opositora en el Congreso, sobre el rol del expresidente, ministro de la Presidencia y de Hacienda, Rodrigo Chaves, supuesto enlace con el Poder Legislativo.
“Por eso yo he dicho que la presidenta Fernández debería de evaluar si su ministro es la persona idónea para el ejercicio de ese cargo porque es la persona que tiene la obligación de hacer esa función de tender puentes y él lo que hace, lo que sabe hacer muy bien es construir muros, pero lo de tender puentes no es lo suyo”, criticó.
Tras cuatro meses de iniciada la presente legislatura, su balance de gestión parece chocar con el muro que impone Chaves a cualquier negociación con las fracciones opositoras.
“Es una actitud soberbia, una actitud prepotente. No ayuda construir los puentes que facilitarían abarcar agendas más ambiciosas y hacer que las cosas fluyan de manera más natural”, afirmó.
“El ministro no habla con nadie. Es un ministro fantasma”, censuró.
“Hemos estado muy ocupados defendiendo la democracia porque, en efecto, han habido muchas iniciativas que, a nuestro juicio, son amenazas importantes”, resaltó de la labor opositora en la Asamblea Legislativa hasta la fecha.
Ratificó que, como parte del bloque opositor, integrado además por FA, PUSC y CAC, mantienen una firme vigilancia y control político para que ninguna iniciativa oficialista se convierta en un retroceso de valores democráticos que distinguen al país.
Ramírez hizo dichas manifestaciones durante una entrevista que concedió a este editor, vía Zoom Facebook Live, el miércoles 16 de setiembre.
Atacó operativos policiales represivos como el aplicado la noche del lunes 14 de setiembre en Cartago, durante el tradicional recibimiento de la Antorcha de la Independencia, que evidencian que el gobierno teme al descontento social.
La administración Fernández le tiene miedo a las manifestaciones de descontento social y por eso lanzó un operativo que, a su juicio, atropelló derechos fundamentales constitucionales de reunión, manifestación y expresión.
También condenó el altercado de Chaves con un manifestante el cual catalogó como no propio de la investidura del funcionario.
“Hemos estado muy ocupados defendiendo la democracia”
–Cuatro meses después ¿cuál es el balance que hace usted de la agenda legislativa?
-Hemos estado muy ocupados defendiendo la democracia porque en efecto han habido muchas iniciativas que, a nuestro juicio, son amenazas importantes y le mencioné ya algunas, los recortes presupuestarios en contra del Poder Judicial, los temas que tienen que ver con el no nombramiento de magistrados suplentes en la Sala que generó una crisis que ya todos conocimos, los temas también que tienen que ver con reformas al Tribunal Supremo de Elecciones, que eventualmente descabezaría básicamente el Tribunal porque no permite la reelección de nadie, ni de ninguna de las magistraturas actuales. Hay otro proyecto del MEIC que permitiría cerrar bancos y, además, concentrar la información y los datos financieros de todos los costarricenses. Ese tipo de malas ideas hay que estar muy atentos, sobre todo activamente combatiendo que esas cosas lleguen a ver la luz del día y que, eventualmente, se conviertan en ley. Afortunadamente muchos de esos temas requieren 38 votos y una de las primeras cosas que hicimos en mayo fue, justamente, constituir un bloque democrático para la defensa de la democracia, y ese bloque básicamente cuenta con 26 diputaciones que hemos estado consistentemente en defensa de esa institucionalidad y en defensa de esa democracia. Eso permite que por lo menos los costarricenses puedan dormir tranquilos de que en esos temas esenciales no habrá retrocesos y eso nos tiene muy ocupados. En el otro frente, hemos estado presentando algunos proyectos y hemos apoyado iniciativas. Se han apoyado, aprobado. más de 16 proyectos por unanimidad, lo que demuestra nuestra voluntad de ser constructivos en aquellas cosas que son buenas para el pueblo de Costa Rica.
Un ministro fantasma
–¿Cómo se está negociando esta otra agenda? ¿Con quién están negociando ustedes desde el sector opositor con el oficialismo?
-Básicamente con la jefatura de fracción del Pueblo Soberano, porque el ministro de la Presidencia, decidió no ser ministro de la Presidencia y entonces renunció a su función principal que es ser el puente y el enlace entre el Poder Ejecutivo y Legislativo y aquí ha brillado por la ausencia. Es un ministro fantasma que no se aparece, que no habla con la oposición y que no hace ningún esfuerzo por tender puentes, y yo creo que ese es un grave daño a la administración de la presidenta Fernández y por eso yo he dicho que la presidenta Fernández debería de evaluar si su ministro es la persona idónea para el ejercicio de ese cargo porque es la persona que tiene la obligación de hacer esa función de tender puentes y él lo que hace, lo que sabe hacer muy bien es construir muros, pero lo de tender puentes no es lo suyo. Entonces habría que ver si esa es el tipo de personas que a la presidenta le conviene tener en su gabinete pero es una decisión evidente de la presidenta. Lo cierto del caso es que la negociación política hace básicamente con la representación de la fracción del Pueblo Soberano a través de la jefatura y con las otras personas de las de las fracciones de oposición en un esfuerzo por construir consensos en aquellas cosas que nos parecen importantes para el país.
Un ministro que tomó la decisión de no hablar con ningún partido de oposición y de quemar esos puentes
–¿Cuánto pesa esa actitud del ministro de la Presidencia en evitar que la agenda legislativa avance con mayor celeridad?
-Por supuesto que no contribuye, porque una de los ingredientes esenciales para la construcción de acuerdos es la confianza y usted no construye confianza si ni siquiera tiene la posibilidad de conversar con la figura dentro del gabinete que tiene la responsabilidad de tender esos puentes. La ausencia del ministro dificulta muchas de las actividades que en otras circunstancias podrían ser conducentes a la creación de confianza y a la celeridad en la aprobación de proyectos pero en este caso, en particular, pues hay un ministro que tomó la decisión de no hablar con ningún partido de oposición y de quemar esos puentes. Eso no le hace ningún favor al gobierno y no le hace ningún favor al país.
-¿Esa ausencia de relación con lel ministerio de la Presidencia, con Casa Presidencial bloquea, obstaculiza el avance de la agenda legislativa?
-Por supuesto, porque al final de cuentas es muy difícil poder avanzar en ciertos temas en donde la representación del gobierno está ausente en la mesa. Habría sido más fácil discutir temas. Por ejemplo Eurobonos, el ministro de la Presidencia es, además, el ministro de Hacienda pero el ministro no se sienta aquí a conversar con nadie de la oposición. Entonces, él es la persona y la figura que tiene bajo su responsabilidad la gestión de las finanzas del estado costarricense y esa conversación debería ser directamente con el jerarca de Hacienda para poder discutir los alcances de las propuestas que tienen incluyendo la forma de financiar el déficit que el presupuesto incluye. Pero esa conversación no sucede aquí porque el ministro no habla con nadie. Ahí hay casos muy concretos como ese en donde evidentemente no ayuda la ausencia del ministro a la construcción de soluciones y de acuerdos. Nosotros hemos tomado la actitud y la posición de negociar con quien está dispuesto a hablar con nosotros y en este caso en particular ha sido básicamente la fracción de Pueblo Soberano, la jefatura de fracción de Pueblo Soberano y con ellos es con los que normalmente mantenemos una relación más directa y más permanente.
Una actitud soberbia, una actitud prepotente
-Interpreto que es una negociación limitada, bloqueada por esa actitud de la presidencia de la República.
-Sí, porque el ministro de la Presidencia debería facilitar el acceso también al gabinete, ese es su rol. Su rol es facilitar. Por ejemplo, si queremos tener una conversación de política agropecuaria , lo lógico sería que el ministro sea quien facilite ese tipo de diálogo con aquellas instituciones del Estado costarricense que tienen que ver con ese tema, porque no es la fracción de legislativa de Pueblo Soberano quien tiene esa responsabilidad, es aquella persona que dentro del gabinete tiene esa función. Pero esa persona en el gabinete que se llama Rodrigo Chaves no está dispuesta a asumir su rol y no quiere hacer lo que le toca hacer a un ministro de la Presidencia. Y esa actitud que es una actitud soberbia, una actitud prepotente, no ayuda construir los puentes que facilitarían abarcar agendas más ambiciosas y hacer que las cosas fluyan de manera más natural. Incluso en aquellas cosas en las que hemos colaborado para que se aprueben proyectos, le menciono un caso concreto, JAPDEVA, para la posibilidad de hacer alianzas estratégicas y construir una terminal de cruceros y una marina. Nosotros trabajamos en un proyecto que se mejoró muchísimo, sobre todo en la parte de los controles para evitar que se preste para situaciones de corrupción en el futuro y esa mejora que se le hizo al proyecto permitió que se aprobara por unanimidad. Un proyecto que duró cuatro años, se aprobó aquí en semanas, porque hubo una actitud muy constructiva de parte de la oposición y la fracción de Liberación Nacional participó activamente en la construcción de ese acuerdo y, a pesar de que hicimos todo lo posible para que se aprobara, el ministro de la Presidencia fue a Limón, fue a la firma del proyecto ley, llegó a Limón a criticar a los partidos que hemos hecho posible ese acuerdo. Eso crea una atmósfera negativa y va erosionando la confianza y al final repercute de manera muy poco constructiva en lo que es esa negociación política y va creando un ambiente que no es el mejor para poder avanzar.
Especial PuroPeriodismo/Entrevista a Álvaro Ramírez, jefe fracción PLN/Zoom Facebook Live





