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Piloto investigado por críticas a la presidenta defendió “Plantón Democrático” del 6 de agosto/Reafirma su derecho a libre expresión/ “Prefiero perder el trabajo”, advierte

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Edgar Fonseca, editor/Foto Facebook David Damazzio Fernández

  • David Damazio: “Prefiero perder el trabajo que la libertad de expresión”

El piloto David Damazzio Fernández denunció que enfrenta un proceso disciplinario sancionatorio en el Servicio de Vigilancia Aérea por externar críticas hacia la gestión de la dependencia y la administración de la presidenta Laura Fernández.

Damazio hizo públicas sus manifestaciones en declaraciones a CR Hoy y La Nación. Incluso difundió un video en sus redes.

En entrevista con este editor, vía Zoom Facebook Live, la noche de este martes 22 de setiembre, se declaró firme defensor de la institucionalidad democrática, del respeto entre poderes, de la libertad y del derecho a la libre expresión.

Niega cualquier actuación incorrecta o ilegal, y no descarta que lo que pretendan es despedirlo. Vaticinó que se prepara para una larga batalla legal en defensa de sus derechos.

Especial PuroPeriodismo/Entrevista al piloto David Damazzio Fernández

El 6 de agosto defendió el multitudinario Plantón Democrático.

  • “El Plantón: un himno sonoro a la Patria, al Derecho y al Bien”, resaltó de previo a la mayor manifestación pública de protesta de los últimos cinco años que irritó al oficialismo.

Prefiero perder el trabajo

“Entre perder el trabajo y perder la libertad de expresión, la verdad es que prefiero perder el trabajo“, ratificó este martes 22 de setiembreal sitio CR Hoy.

Enfrenta un proceso disciplinario en el Servicio de Vigilancia Aérea por destapar informe crítico sobre seguridad aérea en el país.

En una serie de publicaciones en su cuenta Facebook criticó decisiones del gobierno, caso del alza del canon a las televisoras.

También participó del”Plantón Democrático” del 6 de agosto.

En aquella ocasión se tomó un selfie con el presidente de la Corte, magistrado Orlando Aguirre, tras lo que recibió todo tipo de mensajes, unos respetuosos otros muy duros, dijo.

“El Plantón: un himno sonoro a la Patria, al Derecho y al Bien”, resaltó en un artículo en el sitio delfino.cr de previo a aquella multitudinaria marcha que irritó al oficialismo.

Hoy, un grupo de ciudadanos nos reuniremos en la Plaza de la Democracia. Algunos lo llamaremos un “Plantón en defensa del Poder Judicial.” Otros intentarán reducirlo a una espuria manifestación política más. Ambas interpretaciones se quedan en la superficie.Lo que realmente estará en discusión no es solamente la situación de una institución, sino algo mucho más profundo: si Costa Rica continúa reconociéndose en los valores republicanos que durante generaciones ha proclamado como propios.

Porque hay momentos en la vida de una nación en los que la mejor forma de comprender el presente es volver a escuchar las palabras que nos han acompañado desde el pasado.

Creo que el Himno al 15 de Setiembre es el texto más republicano escrito por Costa Rica. No es un himno militar ni un canto nacionalista; es una meditación sobre la virtud cívica. No exalta la conquista, la fuerza ni la gloria de un caudillo. Su mensaje no está dirigido a soldados que obedecen órdenes, sino a ciudadanos que entienden responsabilidades. Es, en esencia, una reflexión sobre la libertad, el Derecho y los límites que una sociedad libre debe imponerse a sí misma para no volver a ser esclava.

Por eso sus versos siguen teniendo una actualidad incómoda.

“Sepamos ser libres, no siervos menguados”. La frase parece sencilla, pero contiene una de las mayores exigencias de una República. La libertad no consiste únicamente en elegir gobernantes cada cierto tiempo. La libertad exige ciudadanos capaces de mantener la frente en alto frente al poder, capaces de recordar que la autoridad pública no está hecha para ser venerada, sino para ser controlada.

El himno no pregunta quién manda. Pregunta quién sostiene la ley: “Y del pueblo los hijos en coro, de la ley juren ser el sostén”. No dice que los hijos del pueblo deban sostener al gobernante de turno, ni al partido vencedor, ni a la mayoría circunstancial. Dice algo mucho más exigente: que el ciudadano debe sostener la ley, incluso cuando esa ley limita a quienes tienen poder y cuando las decisiones de las instituciones no coinciden con nuestras preferencias.

La historia demuestra que las democracias no se debilitan únicamente cuando alguien intenta destruirlas por las armas. También se erosionan cuando se empieza a presentar todo límite como una ofensa, todo control como una conspiración y toda institución independiente como un obstáculo. El problema no es que existan frenos al poder…el problema sería una sociedad donde el poder pudiera avanzar sin encontrar ninguno.

Por eso resulta tan revelador otro verso del himno: “contra el déspota inicuo opresor”. Durante mucho tiempo hemos imaginado al déspota como una figura lejana, propia de otros tiempos y otras geografías. Pero el despotismo no siempre llega con uniformes ni con rupturas abruptas. A veces aparece disfrazado de eficiencia, de urgencia o de una supuesta voluntad popular que pretende no aceptar límites.

La tentación del poder siempre ha sido la misma: creer que la legitimidad obtenida en las urnas permite liberarse de cualquier restricción. Pero la democracia constitucional nació precisamente para recordar lo contrario. El voto otorga autoridad; la Constitución establece los límites. La mayoría permite gobernar; el Derecho impide abusar.

Por eso defender la independencia judicial no significa afirmar que los jueces sean perfectos. Ninguna institución humana lo es. Significa defender la idea de que quien administra justicia debe poder hacerlo sin temor frente al poder político, frente a las mayorías o frente a la presión del momento. Porque una justicia que necesita agradar al poderoso deja de ser justicia.

Hoy no todos estarán de acuerdo con quienes nos manifestemos. Eso también forma parte de la libertad que el propio himno celebra. Una República no exige uniformidad de pensamiento pero sí respeto por las reglas que permiten que personas con pensamientos distintos puedan convivir.

La próxima vez que cantemos el Himno al 15 de setiembre, cuando digamos que los hijos del pueblo deben ser sostén de la ley, cuando cantemos que la libertad se obtuvo con sangre por Patria y por Ley, preguntémonos: ¿estamos simplemente recordando una historia pasada o estamos reafirmando un compromiso presente?

El mayor peligro no es dejar de cantar el Himno al 15 de Setiembre. El verdadero peligro es seguir cantándolo mientras dejamos de creer en lo que sus versos nos exigen.

¡Qué cambien los gobiernos! ¡Qué cambien las mayorías! ¡Qué cambien los nombres de quienes ejercen el poder!  Pero que nunca llegue el día en que tengamos que cambiar la letra del Himno al 15 de Setiembre para que entonces describa a una nueva Costa Rica.

Porque ese día no habremos perdido una canción. Habremos perdido la democracia.


Selfie con magistrado Orlando Aguirre y le dieron duro

A raíz de una fotografía que compartí con don Orlando Aguirre, recibí toda clase de comentarios: algunos respetuosos, otros muy duros; hubo quienes me llamaron corrupto, “playazo” y muchas otras cosas.

La verdad es que no me incomoda. Al contrario, lo agradezco, porque esa es una de las consecuencias naturales de vivir en democracia. Quien expresa una opinión en el espacio público debe estar dispuesto a recibir críticas, incluso aquellas con las que no coincide o que considera injustas.

No responderé con insultos ni bloquearé a nadie por pensar distinto. Creo profundamente en la libertad de expresión. Como se atribuye a Voltaire: “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo.”

Así que aquí van más fotografías.

Porque conversar con personas de distintos poderes, instituciones, ideologías o formas de pensar no me hace menos libre; me hace más convencido de que una República se construye con diálogo, respeto y la capacidad de reconocer la legitimidad del otro, incluso cuando existen profundas diferencias.

Las descalificaciones pasan. Los principios permanecen.


“Tampoco me voy a callar“

“Porque hasta en un ‘call center’ me puedo ir a meter después. Yo estudié aviación porque me gusta volar y porque me apasiona muchísimo la aviación; esto es lo que quiero hacer toda la vida. Pero, entre perder el trabajo y perder la libertad de expresión, prefiero perder el trabajo y ver el tema después en los Tribunales de Justicia”, ratificó ayer martes a CR Hoy.

“Tampoco me voy a callar. Seguiré diciendo lo que pienso con respeto y con responsabilidad, y por las vías que la ley me permite, porque dicen que donde haya un costarricense habrá libertad y, mientras yo tenga voz, seguiré defendiendo la mía”, aseguró a La Nación.

Denunció que, al parecer, por sus posiciones críticas fue separado de prestar servicios en giras presidenciales durante toda la administración anterior del expresidente Rodrigo Chaves, hoy ministro de la Presidencia y de Hacienda.

“Yo fui informado de esa circunstancia y lo corroboré al ver que durante toda la administración no realicé vuelos de Presidencia”, contó.

“Se lo digo, están detrás de sus redes sociales. Cuídese mucho con lo que pone en redes sociales porque están detrás suyo”, afirmó Damazio de una advertencia que recibió en su entorno laboral

“Esto me duele mucho, no porque se lo estén haciendo a David Damazio, sino porque esto es muy mal signo de cómo está transcurriendo la vida en Costa Rica, y yo no quisiera que esto le pase a nadie. Me está pasando a mí, que yo creo tener las herramientas para defenderme. Yo le haré frente”, advirtió.

https://crhoy.com/nacionales/piloto-david-damazzio-prefiero-perder-el-trabajo-que-la-libertad-de-expresion/

Especial PuroPeriodismo/Video piloto David Damazio Fernández

https://www.facebook.com/reel/1149090481447506

Recurso de amparo por falta de nombramientos en Consejo Técnico de Aviación Civil

El 11 de setiembre Damazio publicó en su cuenta Facebook un amplio artículo en defensa de un recurso de amparo que elevó ante la Sala Constitucional para que obligue al MOPT a nombrar a los directores del Consejo Técnico de Aviación Civil.

El 6 de agosto en tono irónico posteó: Después de meses de sospechas, finalmente encontré prueba irrebatible: Pegasus está tras de mí. (Broma que podría no ser broma)

“El problema de este Gobierno es que la realidad televisiva y la realidad documental parecen ser dos cosas distintas.

La ministra del MICITT salió a cuestionar el editorial de don Rodolfo González sobre el proyecto 24.461 pero hay un pequeño detalle… El proyecto no dice lo que ella dice que dice.

El texto que se discute, habla de un 7,73% sobre los INGRESOS BRUTOS ANUALES, no sobre las ganancias o utilidades como ella afirma. Eso significa calcularlo antes de descontar gastos, operación, salarios, inversiones, impuestos, cargas sociales y un largo etcétera.

No es una diferencia de interpretación. Es la diferencia entre cobrar sobre lo que una empresa gana y cobrar sobre todo lo que factura.

Así que, antes de cuestionar a quien editorializó sobre el proyecto, quizás convendría volver a leerlo porque si hay que explicarlo cambiando “ingresos brutos” por “ganancias”, el problema no está en el editorial. Está en la comprensión y argumentación ministerial.

Pd: 500 personas pagando $1 por mes, no suma medio millón de dólares mensuales.

Artículo adjunto

A ver… aclaremos un par de cositas:

El criterio que la Sala Constitucional ha sostenido en diversos recursos de amparo relacionados con la falta de nombramiento de magistraturas suplentes de su propia Sala, en varios de esos asuntos, el rechazo obedeció precisamente a que quienes acudieron a esta jurisdicción no tenían un trámite pendiente ante la Sala o, aun teniéndolo, su asunto no se encontraba paralizado ni afectado de manera concreta por la falta de integración de las magistraturas suplentes. El criterio subyacente es claro: el amparo no procede frente a una afectación meramente hipotética o general, sino cuando existe una lesión concreta que incide directamente en la situación jurídica del recurrente.” ¡Por eso es que yo estoy legitimado! Mi asunto pendiente (licencia) acá es secundario. Es solo lo que me da legitimación para alegar la violación constitucional de omitir hacer los nombramientos.

El señor Efraím Zeledón Leiva rindió su informe en su doble condición de Ministro de Obras Públicas y Transportes y Presidente del CETAC, conforme al artículo 5 inciso a) de la Ley General de Aviación Civil. Sin embargo, su respuesta parece construida exclusivamente desde su condición de miembro del Consejo, para sostener que ni él, ni el CETAC, ni la DGAC tienen competencia para nombrar o sustituir a los integrantes de ese órgano. Evidentemente, como miembro del CETAC no le corresponde realizar esos nombramientos; pero ese no es el cargo desde el cual se le imputa la omisión.

La imputación formulada en este amparo se dirige al Poder Ejecutivo, y el señor Ministro forma parte de este precisamente en su condición de Ministro de Obras Públicas y Transportes. Es desde esa condición, y no desde su calidad de miembro del CETAC, que debe analizarse su actuación. Si como miembro del Consejo no podía efectuar el nombramiento, como Ministro sí formaba parte de la autoridad a la que correspondía realizarlo conjuntamente con la señora Presidenta de la República. Por ello, resulta insuficiente responder señalando que el CETAC carece de competencia para nombrar a sus propios integrantes, pues esa afirmación no responde a la omisión efectivamente denunciada. No puede entonces el Ministro, desde su condición de miembro del órgano afectado, alegar que el órgano no podía resolver su propia integración y utilizar esa circunstancia como explicación de la falta de nombramiento, cuando desde su otra y jurídicamente relevante condición (la de Ministro del Poder Ejecutivo) formaba parte precisamente de la autoridad encargada de realizar dichos nombramientos.

En otras palabras, la falta de competencia del CETAC para nombrar a sus propios integrantes no explica ni justifica la omisión del Poder Ejecutivo. Una cosa es que el Consejo no pueda resolver su propia integración y otra completamente distinta que el Poder Ejecutivo, que sí tiene la competencia para efectuar los nombramientos, permita que transcurra el período de los titulares sin adoptar oportunamente las medidas necesarias para garantizar la continuidad del órgano. La respuesta del señor Ministro, al contestar únicamente desde su condición de miembro del CETAC, omite responder por su actuación (o falta de ella) desde la condición de Ministro del Poder Ejecutivo que precisamente resulta determinante para la cuestión planteada en este amparo.

En consecuencia, no solicito que esta Sala sustituya a la Administración ni que resuelva el fondo de mi pretensión administrativa. Solicito únicamente que se reconozca que la falta de integración del CETAC ha dejado sin posibilidad efectiva de resolución un recurso administrativo concreto, pendiente y cuya decisión corresponde legalmente a dicho órgano, y que se adopten las medidas necesarias para restablecer la posibilidad de que el Consejo ejerza su competencia. Lo contrario supondría trasladar al administrado las consecuencias de una deficiencia en el funcionamiento de la propia Administración y aceptar que un procedimiento legalmente iniciado pueda permanecer indefinidamente sin resolución por una circunstancia cuya solución corresponde precisamente a los órganos públicos competentes.