Inicio Blog Página 2488

Papa Francisco, el revolucionario

El escritor y periodista Marco Politi uno de los ‘vaticanistas’ más reconocidos habla amplio y claro sobre los significados de la elección del Papa Francisco. Lo hace en una reveladora entrevista con Semana de Bogotá. La designación del cardenal argentino Jorge Bergoglio, dice, es un pasar de página para la Iglesia.

El primer pontífice latinoamericano puede ser interpretado -advierte- como una Iglesia que camina sobre la vía de la globalización. Haber tenido el coraje de asumir el  revolucionario nombre de Francisco, el pobrecillo de Asís como lo llamamos en Italia , da la idea de una Iglesia que no es poder, sino anunciadora del mensaje cristiano de forma alegre, positiva y llena de confianza en el prójimo, en la naturaleza y en la historia. Francisco de Asís es famoso en el mundo por el Cántico de las criaturas en el que teje loas al sol, a la luna, el agua, incluso a la hermana muerte.”

¿Y qué significa para latinoamérica esta elección?, Politi responde: Que no existe una nación que sea propietaria del papado. En esta área del mundo vive casi la mitad de los católicos de todo del planeta y un vicario de Cristo originario da la idea de universalidad de la Iglesia católica. También es un gran mensaje de esperanza para los desheredados del tercer mundo pues este papa conoce de primera mano  tugurios, bidonvilles, favelas y con una vida sencilla como la que lleva da un mensaje de rescate social.”
Por lo oportuna y bien argumentada, desde Puro Periodismo recomen
damos esta entrevista a Politi que ayuda a entender, en buena medida, el contexto de la trascendental decisión en la Iglesia católica. Sin duda, una tremenda primicia periodística.

Por lo oportuna y bien argumentada, desde Puro Periodismo recomendamos esta entrevista a Politi que ayuda a entender, en buena medida, el contexto de la trascendental decisión en la Iglesia católica. Sin duda, una tremenda primicia periodística.

Leer más

Enhanced by Zemanta

Los huérfanos de Chávez

Hugo Chávez deja muchos huérfanos.
Deja al borde de la bancarrota a un país que debería ser el más poderoso en recursos en el hemisferio, caída su multimillonaria producción petrolera, una inflación récord, 100 mil empresas desaparecidas, supermercados vacíos, inseguridad al galope y deja, como, magistralmente lo expone el escritor mexicano, Enrique Krause, un profundo odio de hermanos entre los venezolanos.
“Esa es la llaga histórica que deja el chavismo. ¿Cuánto tardará en sanar? ¿Sanará alguna vez?”, se pregunta Krause.
¿Pero qué será de sus huérfanos?

¿Qué irá a ser de Maduro, escogido a dedo por el caudillo para heredar el desmadre?
Sumido en un culto idólatra, delirante, al desaparecido. Lo compara con Cristo. Con Bolívar. Y se deja decir que, junto a ambos, comenzó una “vida eterna”… Un Maduro carente de carisma. Carente de autoridad. Carente de mando, como lo retrata El País de Madrid y sujeto a la voluntad el ejército.
¿Qué ira a ser de los Castro en La Habana chupando gratis 100 mil barriles diarios de petróleo venezolano? Con razón el octogenario dictador se dejó decir quejumbroso en La Habana que se les había ido “el mejor amigo” en toda su historia.
 ¿Estará la economía posChavez en condiciones de soportar por mucho tiempo más ese torrente a grifo abierto?
¿Qué será de Evo Morales, tragicómico personaje, aislado en el techo de los Andes, que delira urbi et orbi, sin que nadie le dé pelota,  que fue el imperio el que inoculó de cáncer al “líder supremo”? ¿Quién le cree ese cuento chino?
¿Qué será de la Cristina Fernández allá, en Buenos Aires, quien esquivó olímpicamente acompañar a su prócer en el acto final de despedida?
¿A quién acudirá en busca de guía espiritual y política? De fijo no lo hará con su compatriota, el Papa Francisco, enemigo político.  ¿Cómo se las arreglará para enderezar el revoltijo populista en que tiene metida a la economía argentina?
¿Y dónde enjugará sus penas Rafael Correa, fiel discípulo en Ecuador del llamado Socialismo del XXI, quien no ha tenido más que aprender que sin empresa privada no hay desarrollo?
Y aquí, en nuestro istmo ¿qué irá a ser de Ortega? Otro que, cuál rémora, se pegó  a Chávez como su redentor, claro a cambio de una millonaria “cooperación” de $2.200 millones hasta el 2012, sin dar cuentas a nadie, para beneficio de su parentela y de sus amigotes, conformando la “nueva oligarquía”  en Managua como bien lo denuncia el excomandante sandinista Henry Ruiz.
Ninguno de estos y otros huérfanos en pena tienen con qué salir a erigirse en abanderados de ese mejunje bolivariano al que, muy seguramente, le llegó su hora. Escríbale a Edgar Fonseca,  efonseca@nacion.com o síguelo por Twitter @efonsecam.

Costa Rica: alcalde rumbo a Presidencia; oposición, desmadre

foto via flickr

A 11 meses de los próximos comicios generales en Costa Rica, reina frío en el electorado. Incluso se vaticina que podría darse una segunda vuelta electoral al no alcanzar ninguno de los aspirantes, eventualmente,  el 40% de respaldo que exige la Constitución.

El alcalde de San José, Johnny Araya, se perfila como firme aspirante a un tercer mandato consecutivo del socialdemócrata partido Liberación Nacional mientras la oposición se atomiza en micro candidaturas minoritarias y no aparece el líder que aglutine a las fuerzas opositoras o que encabece una gran coalición que enfrente al PLN.
¿Cómo pinta el panorama?

Salvo un descalabro, Araya será electo próximo presidente de Costa Rica con lo que marcará un récord histórico para el partido gobernante al mantener por tres periodos consecutivos las riendas del país.
Sin haber sido ungido candidato, Araya quedó como el único aspirante en el PLN tras el retiro, a inicios de año, de Rodrigo Arias, hermano del expresidente Oscar Arias, quien tuvo escaso respaldo a su movimiento.
Araya renunciará a su puesto de alcalde de la capital  en junio y se enrumbará en una campaña que deberá manejar con extremo cuidado para no saturar, cansar, ni desgastar su imagen.
La más reciente encuesta de la firma Unimer para el diario La Nación, le otorga un respaldo del 27% entre quienes dicen estar decididos a votar en febrero del 2014.
En los próximos meses, Araya andará en una cuerda floja: levantar el apoyo y que la gestión de la administración Chinchilla no le genere mayor rechazo en el electorado.
Araya se alinea dentro de la corriente centro izquierda del PLN; aunque reconoce la necesidad de mantener al país por los rumbos de la apertura impulsada por las recientes dos administraciones liberacionistas, le apuesta a una gestión de mayor equidad social.
Hoy la mayor preocupación de los electores, según la misma encuesta, es el desempleo y el rumbo económico y no la inseguridad del país que hasta hace poco era la principal inquietud.
La campaña de Araya deberá tener en cuenta, entre otras,  estas percepciones públicas y afinar sus apuestas en búsqueda de mayor respaldo.
La oposición diezmada.
Lo que más llama la atención de cara a los próximos comicios es la desarticulación de los grupos opositores.
El socialcristiano PUSC no se repone del tsunami de corrupción que llevó a los mayores escándalos de corrupción pública a dos de sus expresidentes, encausados y sentenciados; uno de ellos recientemente absuelto en un tribunal de apelación.
Y el PAC, que hace 12 años se perfilaba como la gran opción opositora en Costa Rica, se resquebrajó y está reducido a un exiguo respaldo, con su fundador y excandidato histórico en retirada y sin ningún otro gran líder bajo su alero.
Y pare de contar: lo demás, si  cuenta, es para parir intereses minoritarios, atomizados, que sumarán, sin duda, a la enrevesada gestión política del país. Escríbale a Edgar Fonseca,efonseca@nacion.com o síguelo por Twitter,@efonsecam.

Boina roja, traje verde, rostro sereno…

Al pie del féretro del expresidente Hugo Chávez, en la capilla ardiente en la Academia Militar de Caracas,  un reportero de la agencia AFP plasma una excelente crónica. La construye a partir de los instantes que le permiten desfilar y acercarse al ataúd, mirar el cadáver y detallar con ojo escrutador lo que observa.
“Vestido impecablemente de traje verde olivo y corbata negra, coronado con su emblemática boina roja, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, luce un rostro sereno aún con el rigor de la muerte, tras el cristal del féretro en el salón de honor de la Academia Militar, cuenta el periodista en la nota divulgada por El Tiempo de Bogotá. Añade: “Una bandera venezolana cubre la caja de madera flanqueada por una guardia de honor del Ejército, la Armada, la Aviación y la Guardia Nacional. A la cabeza una gran cruz dorada. A sus pies una espada de oro, símbolo del Libertador Simón Bolívar. Una vela, a un costado, no para de titilar. Abierta la urna hasta la mitad de su cuerpo, se aprecia sobre su abdomen una banda roja que en letras bordadas con hilos dorados forman la palabra “Milicia”, un cuerpo de 120.000 civiles en armas, que él formó”.
Desde Puro Periodismo recomendamos esta crónica, como ejemplo de ese indispensable sentido del detalle, de la curiosidad, de la descripción y de la captura con mente gráfica de los pormenores de una escena  como esta, como atributos que deben caracterizar a los mejores reporteros  para llevar los acontecimientos  en primer plano a sus audiencias multimedia.
 
 
 
Enhanced by Zemanta

¿Pasará a la historia como un déspota más?

¿Cómo se recordará al desaparecido presidente venezolano Hugo Chávez?

¿Cómo un iluminado que gobernó para salvar a su país o como un ilusionista que pasará a la historia como un déspota más?
De la pluma de Gabriel García Márquez un interesante perfil sobre el primer encuentro del Premio Nobel de Literatura con el gobernante en 1999 cuando ambos procedían de La Habana con destino a Caracas.


Fue una buena experiencia de reportero en reposo. A medida que me contaba su vida iba yo descubriendo una personalidad que no correspondía para nada con la imagen de déspota que teníamos formada a través de los medios. Era otro Chávez. ¿Cuál de los dos era el real?”, cuenta Gabo en un artículo rescatado por La Nación de Buenos Aires.

Y añade: “El avión aterrizó en Caracas a las tres de la mañana. Vi por la ventanilla la ciénaga de luces de aquella ciudad inolvidable donde viví tres años cruciales de Venezuela que lo fueron también para mi vida. El presidente se despidió con su abrazo caribe y una invitación implícita: “Nos vemos aquí el 2 de febrero”. Mientras se alejaba entre sus escoltas de militares condecorados y amigos de la primera hora, me estremeció la inspiración de que había viajado y conversado a gusto con dos hombres opuestos. Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más”.

Un muy oportuno ejemplo de crónica, de retrato, de descripción y detalle de un personaje a partir de la conversación compartida con el mítico escritor y periodista.

Leer más

Enhanced by Zemanta