Steve McCurry,  fotógrafo de National Geographic, cuenta en un reportaje de la cadena estadounidense NPR News cómo logró una imagen inolvidable de una niña afgana refugiada en un campo de desplazados por la guerra. Aquel encuentro en 1984 con la niña afgana refugiada, Sharbat Gula de 12 años, marcó la vida de este fotoreportero. Se convirtió en 1985 en una de las portadas más famosas de National Geographic.

Añade el informe del periodista Daniel Hajek de  NPR News: “Como parte de una serie llamada My Big Break, All Things Considered está recogiendo historias de triunfos, grandes y pequeños. Estos son momentos en los que todo parece un click, y la gente salta hacia adelante en sus carreras.

En diciembre de 1984, una guerra estaba en su apogeo en Afganistán; millones de refugiados huían a Pakistán para escapar de los combates.

El fotógrafo Steve McCurry de National Geographic estaba allí – estacionado en la frontera entre Afganistán y Pakistán para cubrir la crisis.

“Hubo, en algunos casos, decenas de miles de afganos presionados en estas escuálidas, realmente terribles condiciones”, dice McCurry. “Sin fontanería, ni electricidad, tenían que llevar el agua, con enfermedades – era una terrible existencia”.

En uno de esos campamentos, cerca de Peshawar, Pakistán, McCurry oyó el sonido inesperado de la risa de niños procedentes de dentro de una gran carpa. Era un aula improvisada de una escuela de niñas.

“Me di cuenta de una niña con unos ojos increíbles y al instante supe que esta era realmente la única foto que quería tomar”, dice.

Ella se convertiría en el tema de la icónica fotografía de McCurry “La chica afgana” – una de las tapas más populares de National Geographic”.

 

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