Edgar Fonseca, editor/Foto Confidencial, Managua

Ministros, asesores presidenciales, embajadores, diputados, alcaldes, comisionados de la Policía, y líderes territoriales del Frente Sandinista son parte de 60 altos funcionarios del Gobierno de Daniel Ortega y del partido, fallecidos en las últimas semanas, en el contexto de la pandemia de covid-19, destaca el sitio Confidencial de Managua.

Las muertes de personeros sandinistas se han dado –según dicho sitio– bajo una crisis sanitaria que el régimen insiste en minimizar, pese a más de cinco mil contagios y más de mil muertes a cuestas, conforme el último reporte independiente sobre el impacto del coronavirus en el país

Confidencial resalta que en las últimas semanas se ha registrado una inédita cantidad de muertos ligados al FSLN.

Entre los sesenta fallecidos, hay al menos 15 relacionados directamente a la covid-19, aunque en general el Gobierno minimiza o atribuye las muertes por coronavirus a otras causas.

Ministros, militares, alcaldes

Entre el dos de mayo y el cinco de junio se han registrado al menos sesenta muertes en el Frente Sandinista. Entre los fallecidos hay siete ligados a las alcaldías como el alcalde de Masaya, Orlando Noguera, la vicealcaldesa de San Pedro del Norte, en Chinandega, y tres exalcaldes y dos exvicealcaldesas de municipios de Managua, Chontales, y la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur (RACCS), detalla Confidencial

También –agrega– la Policía Nacional ha sufrido pérdidas de miembros activos y retirados, con seis muertes de las que, al menos dos, están asociadas a la covid-19, aunque oficialmente fueron declaradas por neumonía e infarto.

En la lista también se reportan cinco diputados, de los cuales dos fallecieron por covid-19 y uno por “problemas respiratorios”. Sin incluir al diputado y secretario de Relaciones Internacionales del FSLN, Jacinto Suárez, fallecido el dos de abril, y por tanto no incluido en este conteo que va del dos de mayo al cinco de junio.

Régimen niega pandemia

Aun con este “fuerte golpe” en las bases del partido e instituciones públicas, y a más de 80 días desde la confirmación del primer caso de covid-19 en el país, el régimen continúa sin decretar una emergencia, se niega a reconocer que el país está en la fase de transmisión comunitaria, desoye los llamados a la cuarentena, mantiene las clases presenciales y los empleados públicos continúan llegando a las oficinas, enfatiza Confidencial.

Por otra parte, en contraste con el discurso oficial que insiste en minimizar el innegable avance de la covid-19, Daniel Ortega y Rosario Murillo —que controlan el Gobierno y el partido— permanecen en estricta cuarentena, sin ninguna salida registrada desde el pasado 30 de abril, cuando visitaron el mausoleo de Carlos Fonseca y Tomás Borge, en la antigua Plaza de la Revolución. Tampoco Ortega ha tenido alguna intervención pública desde el pasado 18 de mayo, cuando saludó el 125 aniversario del natalicio de Augusto C. Sandino en su residencia y despacho de El Carmen, y desde ese encierro reiteró su ataque a la campaña cívica #QuédateEnCasa. Murillo, además, continúa desde una línea telefónica, todos los mediodías, convocando a decenas de actividades, sin referirse a la mayoría de estas muertes, denuncia el mencionado sitio.