Edgar Fonseca, editor/Foto Twitter Cenidh

Al menos 300 ciudadanos nicaragüenses que tenían residencia o trámite migratorio en Costa Rica y deseaban regresar a su país, están atrapados en la frontera de Peñas Blancas desde hace una semana, ante la exigencia del gobierno del vecino de país de que deben presentar prueba covid-19 negativa.

La emergencia se mantiene a este jueves por la tarde, confirmaron autoridades de Seguridad y Migración.

Medios nicaragüenses aseguran que la cifra de personas varadas en el sector limítrofe es de 564, entre los que hay 270 mujeres, 37 niños y 40 adultos en condiciones infrahumanas, pues no tienen donde alojarse.

Como protesta, por el requisito impuesto por Managua, los ciudadanos nicaragüenses bloquearon el paso fronterizo al tránsito comercial.

Este grupo de refugiados es diferente a otros que han viajado de regreso en convoys de buses en las últimas semanas, conforme un acuerdo Panamá-Costa Rica-Nicaragua.

Raquel Vargas, directora de Migración, confirmó que las autoridades fronterizas vecinas demandan la prueba covid-19 negativa a quienes vayan a ingresar.

Por eso instó a los nicaragüenses que pretendan movilizarse a la frontera que tengan presente tal prueba.

Es un castigo por ser opositores

El sitio 100% Noticias de Managua destaca que el régimen sólo está permitiendo el ingreso de connacionales procedentes desde Panamá, pero aquellos que vienen desde Costa Rica están siendo retenidos como “Castigo”  porque consideran que son las personas que han estado en contra del régimen sandinista.

 “Es un costo político porque ellos creen que aquí hay gente que estuvo participando de las protestas del 2018, lo están haciendo en represalia como un castigo, nos están castigando aguantando sol, hambre y de todo para castigarnos” manifestó otro ciudadano a 100%Noticias.

La semana pasada –según dicho sitio– el régimen sandinista a través del Ministerio de Salud publicaron la Resolución Ministerial No. 346-2020 sobre el control epidemiológico de las enfermedades bajo vigilancia internacional incluyendo las enfermedades respiratorias, en el caso particular de los naciones establece “Viajeros nacionales que presentan fiebre o síntomas respiratorios podrán ingresar al país, pero pasarán a resguardo domiciliar, cumpliendo el protocolo establecido en el país”.

Según 100% Noticias, dicha resolución se contradice dado que los nicaragüenses varados en la frontera de peñas blancas denunciaron que el régimen Ortega-Murillo les está exigiendo la prueba negativa del covid-19 para permitirles el ingreso al país.

Ocupan la prueba COVID-19, pero porque no nos hace el examen”reclamó un nicaragüense varado, cita 100% Noticias.

“Estamos al sol y al viento esperando la respuesta de parte de las autoridades no quieren darnos respuesta, tenemos familia no nos dejan ingresar” denunció un ciudadano, quien explicó a dicho sitio que tiene cinco días durmiendo en el suelo, aguantando hambre, lluvia y sol.