Edgar Fonseca, editor

“En la columna de hoy no promuevo un golpe de Estado duro, blando ni de ninguna naturaleza”, aclaró el columnista de La Nación, Juan Carlos Hidalgo, la noche de ayer lunes.

“Tampoco hago un llamado para que Carlos Alvarado renuncie o deje de ejercer su cargo constitucional como presidente de la República”, insistió Hidalgo, ligado al PUSC, en una serie de 9 tuits que lanzó a las 6:03 p.m., tras una fuerte reacción pública a su columna semanal en dicho medio.

“…podríamos explorar una salida institucional, aunque poco convencional: que Carlos Alvarado acepte un papel ceremonial de jefe de Estado tras designar a una figura de mucho peso como ministro de la Presidencia para que gobierne con un gabinete tecnocrático por el resto del período presidencial”, citó Hidalgo en la columna De Frente.

“Este jefe nominal de Gobierno –añadió– bien podría recibir un voto simbólico de confianza en la Asamblea Legislativa que lo invista de un mandato político”.

“Mi sugerencia sería Rodrigo Arias, quien, además de ser el ministro de la Presidencia más eficiente de las últimas décadas, pertenece al partido con más representación legislativa”, planteó.

“Claro está, depende de que el presidente reconozca que su liderazgo se agotó y que, por el bien del país, es mejor que dé un paso atrás”, consignó en el comentario.

Defensor de la institucionalidad

Tras las múltiples reacciones, Hidalgo lanzó la seguidilla de tuits aclaratorios.

“Por muchos años he escrito en defensa de la institucionalidad democrática del país”, destacó en sus manifestaciones de esta noche.

“Por eso –enfatizó– siempre he denunciado ferozmente a quienes tratan de avanzar una agenda política recurriendo a vías de hecho y a actos de violencia, como los bloqueos de carreteras.

“También –agregó– llevo muchos años señalando que la mejor decisión que pudimos tomar es la abolición del ejército y que la estabilidad democrática y política que gozamos es uno de nuestros mayores activos que nos posiciona como pocos países en la región para dar un salto al desarrollo.

Pero alarmado por rumbo del país

“Habiendo dicho eso, estoy alarmado ante el rumbo decidido que lleva el país hacia una crisis económica y social como no hemos visto en muchas décadas”, sostuvo Hidalgo.

“Y me alarma no solo la falta de visión y liderazgo del gobierno, sino lo que veo como acciones tendientes a acelerar una crisis”, advirtió.

Alvarado no da señales

“Creo –agregó el comentarista– que muchas personas, incluso algunos de quienes me critican hoy, reconocen que el presidente Alvarado no está dando señales que tranquilicen”.

“Lo más preocupante –insistió– es que, dada la trayectoria que llevamos, el país no puede esperar un año y medio más para cambiar de rumbo”.

Gobierno tecnocrático

Según Hidalgo, promueve un “gobierno tecnocrático”.

“En mi columna lo que planteo es un gabinete tecnocrático liderado por un ministro de la Presidencia fuerte y con un hábil manejo político”, dijo.

“Este escenario –explicó– no puede materializarse sin el consentimiento de Carlos Alvarado”.

“Por eso –aseveró– hablar de un golpe de Estado es ridículo”.

“Así como al inicio de este gobierno se nombró un ministro de Presidencia de otro partido (Piza) y jerarcas de otras tiendas políticas bajo el nombre de “gobierno de unidad nacional”, aquí planteo redoblar la apuesta con un ministro de Pres aún más fuerte y gabinete tecnocrático”, amplió.

“Un gobierno tecnocrático no es una figura anti-democrática. Es una figura legítima, utilizada en otros países en momento de una grave coyuntura económica y política”, manifestó.

“Insisto, su nombramiento, al igual de la del ministro de la Presidencia, dependen siempre del Presidente”, agregó.

“Temo mucho por cómo nos dirigimos hacia una gran crisis”, alertó.

“Quiero que como país hagamos lo posible para evitar eso”, planteó.

“Si mi propuesta de un gobierno tecnocrático no es de recibo, pues pensemos en otras. Pero el país no merece seguir por el rumbo por el que nos llevan”, remarcó.