Edgar Fonseca, editor/Imagen Informe BCCR, abril 2026
Una caída pronunciada en los ingresos fiscales y el descenso del superávit primario marcaron el cuatrienio de la administración del expresidente Rodrigo Chaves. El gobierno de la presidenta Laura Fernández, del cual Chaves es ministro de la Presidencia y de Hacienda, deberá apuntar a recuperar las cifras fiscales sin subir impuestos, advierten expertos consultados por PuroPeriodismo.
En ello coincidieron el exministro de Hacienda, Elian Villegas, (2020-2022), y el economista, José Luis Arce, Director de Análisis y Estrategia de la firma FCS Capital.
Ambos compartieron con este editor un análisis de perspectivas fiscales al inicio de la administración Fernández. Link Zoom Facebook Live adjunto.
Villegas cuestionó la doble designación de Chaves como titular de la Presidencia y de Hacienda, ya que, aseveró, esta ultima cartera demanda atención a tiempo completo no vía remota.
No cree que el oficialismo vaya a subir impuestos porque, recordó, la última administración que lo hizo, Alvarado Quesada (2018-2022), pagó un caro costo político en las últimas dos elecciones con un solo diputado electo.
Probablemente apunten a atacar la evasión fiscal, estimó.
Ambos analistas alertaron del potencial riesgo que la nueva administración use políticamente, para premios o represalias, la Dirección de Tributación Directa. Llamaron a respetar su función técnica e independencia.
-¿Cuáles ve usted al menos tres desafíos clave que enfrenta esta administración de arranque para dar estabilidad a la economía del país?
-Elian Villegas-Hay varias cosas. La primera va a tener que ver con los ingresos tributarios. La primera cosa que va a tener que hacer es cómo levanta la recaudación sin nuevos impuestos. A pesar de que tiene la mayoría, a pesar de que puede aprobar nuevos impuestos no creo que vayan a cometer el error de irse por la vía de aprobar esos nuevos impuestos, sino que muy probablemente van a tener que buscar cómo mejorar el componente de recaudación sin tener que ir a otra vía. El segundo tema va a ser muy interesante, vamos a ver qué narrativa van a usar, porque en eso hay que entender que aquí tenemos expertos en narrativa, para poder explicar que estos cuatro años que pasaron al menos estuvieron al mismo nivel de los cuatro años anteriores, porque los resultados dicen otra cosa. Cuando nosotros entregamos la administración en el 2022 inmediatamente el impulso que traía dio un superávit primario de 2.2 ahora están cerrando con un superávit primario apenas de 0.9, es decir en cuatro años sin pandemia, sin una sola huelga brava, con veintitrés diputados en la Asamblea Legislativa, porque mentira que tenían nueve o diez, es decir, cuando tuvieron que negociar cosas importantes para ellos como, por ejemplo, el proceso de la no apertura del proceso para el Presidente o la no sanción para Fabricio Alvarado, ahí llegaron hasta 23 diputados y, a pesar de eso, se les cayó toda la parte fiscal y se les cayó claramente y los números lo dicen. Estamos hablando, además, que el tema de la deuda lo otro que nos han venido vendiendo de que es que la deuda cayó significativamente, tampoco es cierto. Cuando usted utiliza un tipo de cambio estable a lo largo del tiempo se da cuenta de que parte de lo que nos están diciendo es que 2.6 billones de colones de reducción de la deuda es puro tipo de cambio. Entonces habrá que ver si logran hacer una narrativa interesante sobre esos temas o cómo van a construir en adelante. Y, lo otro, es conjuntar todo eso para volver a levantar la parte fiscal, para volver a levantar el superávit primario y que el déficit fiscal deje de írseles hacia abajo como se les ha venido yendo, también, a lo largo de estos cuatro años. La trayectoria fiscal de la administración Chaves Robles se la resumo de una forma muy simple, el superávit primario cayó a lo largo de toda la administración y el déficit fiscal siempre creció. ¿Fiscalmente eso es bueno o malo? Bueno pareciera que cuando a uno le sube el superávit, el déficit fiscal no es lo mejor que le puede ocurrir.
-¿Cuáles desafíos clave ve para mantener un rumbo sano relativamente del estado económico del país?
-José Luis Arce-Coincido con Elian en lo que está planteando. El inicio de la administración Chaves Robles estuvo caracterizado un poco por un buen resultado fiscal, una buena línea fiscal. No solo se estaban presidiendo en su totalidad los efectos de la reforma del 2018 sino que, además, ya los efectos negativos de la pandemia sobre la recaudación y sobre los presupuestos ya habían ido quedando atrás y empezaba un poco a volver a la normalidad en la fiscalía en Costa Rica. Durante los cuatro años anteriores, en general, no hubo modificaciones significativas en las políticas fiscales y un poco como sucede con esto de las reformas del 2018 se van erosionando en alguna medida con el paso del tiempo y entonces en el inicio de la administración de la presidenta Fernández Delgado se da justamente un escenario en donde otra vez empiezan a aflorar las tensiones de naturaleza fiscal. Las resumiría en dos en dos dimensiones: ya no es tan claro que la trayectoria de la deuda pública en el largo plazo sea de reducción, que era uno de los compromisos de los ajustes fiscales del 2018. Por ejemplo, la dinámica de la deuda pública no es positiva, tenemos superávit primarios muy chiquititos, tenemos un crecimiento económico moderado, tasas de interés que son relativamente altas sobre las cuales podemos hacer muy poco porque no dependen de Hacienda sino que dependen de las condiciones del mercado local e internacional y todo eso hace un poco que la pregunta hacia adelante es, ¿si es posible con esa restricción fiscal en primer lugar enfrentar los problemas que requiere el país y, en segundo lugar, ¿cuál va a ser la capacidad de la nueva administración para poder volver a encarrilar el ajuste, ya sea por la reducción del gasto, que yo lo veo poco probable? Ahí la regla fiscal aprobada en el 2018 sigue funcionando y ha sido una buena ancla de estabilidad aunque se pueda haber usado mal en el sentido quizás muy recortista en algunas dimensiones o la otra es el ajuste impositivo en donde el oficialismo el gobierno tiene mayorías suficientes para aprobar en la Asamblea Legislativa reformas. La pregunta es ¿si van a querer hacerlo o no? Me temo que no creo un poco que vayan a entrar en esa en ese desgaste político tan rápidamente y entonces eso lo que significa es que nuestra fiscalía va a estar restringida en un contexto, además, en donde el entorno internacional plantea retos significativos. Vamos a entrar en un periodo de desaceleración de la economía producto de los aumentos en la inflación y los precios de las materias primas a nivel internacional. Entonces el escenario luce complejo, sin el bono de iniciar el gobierno con una situación fiscal mejor e iniciar, además, con financiamiento externo barato especialmente multilateral como sucedió al inicio de la administración anterior. Ahí vamos a saber un poco de qué madera está hecha realmente la posición fiscal del oficialismo.





