Edgar Fonseca, editor/Foto X Chistopher Landau, Subsecretario de Estado EE.UU.
Con la designación del expresidente Rodrigo Chaves como ministro de la Presidencia y de Hacienda, la presidenta Laura Fernández corre el riesgo de convertirse en “prisionera” de su predecesor y de su movimiento político.
Sin capital ni peso político propio, se ve desafiada a crear su propia identidad de gobierno ante el país, en un movimiento personalista de fuerte lealtad al exmandatario, advierten analistas Eduardo Ulibarri, exembajador en ONU y abogado Francisco Chacón, experto en Comercio Exterior.
Así coincidieron en un conservatorio con este editor vía Zoom Facebook Live ayer martes 12 de mayo.
Destacaron:
-el primer mensaje presidencial fue vacío ante temas nacionales clave como: salud, educación, infraestructura, competitividad
-sin llamado a la unidad y concertación nacional
-su mayor reto aclarar cuál será su estilo de gobierno, si apostará al diálogo o a la confrontación de su predecesor
-la oposición tiene un desafío fundamental en defender la institucionalidad ante la arremetida populista-autoritaria de Chaves
Chaves, doble ministro, inquietante y riesgoso
Eduardo Ulibarri-Sobre la designación de don Rodrigo Chaves como doble ministro, es un mensaje realmente muy peculiar. Inquietante por un lado, riesgoso creo yo también para él y para la presidenta Laura Fernández. Inquietante porque se le da a una persona, que ha tenido, que se caracterizó durante su gobierno por actitud de choque, de crítica, de insultos, de erosión deliberada de la institucionalidad, de irrespeto a las personas que piensan distinto, dos ministerios de gran importancia. El de Hacienda que controla los presupuestos públicos y que se puede convertir en un instrumento para rendir tributos a amigos y castigar a quienes se considera como enemigos. Ahí hay un tema de preocupación que yo veo como muy importante. Y en el caso del ministerio de la Presidencia, que es el que tradicionalmente se encarga de las relaciones, entre otras cosas, con el Poder Legislativo y, además, la coordinación del gabinete, pues indudablemente el mensaje que uno puede leer ahí es que hay una actitud de continuar lo que son las tensiones y lo que son los ataques contra el Poder Legislativo y la concentración de poder general en una figura que no es el presidente de la República. Ahora el riesgo que esto tiene, primero para don Rodrigo es que vienen situaciones muy complicadas en materia de fiscalidad, en déficit fiscal, el impacto de la reactivación de los extremos más rígidos de la regla fiscal, el impacto que el conflicto en el Cercano Oriente reanimado con la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán está teniendo sobre la inflación internacional, es un choque inflacionario sumamente severo que ya se está manifestando en todos los países, incluyendo el nuestro. El tema del futuro y de la sostenibilidad del régimen de pensiones solidario, universal de Costa Rica, invalidez, vejez y muerte, y también todo el reto de adaptar la economía nacional a nuevas realidades tecnológicas, comerciales, etcétera. Entonces ahí quien ocupe el ministerio de Hacienda puede tener un desgaste muy, muy grande. Y para la presidenta Fernández, el problema puede ser que se la vea a ella, no como una persona que ejerce las tareas para las cuales fue elegida, sino como un eventual apéndice de la persona que no fue elegida como presidente y eso puede desgastarla mucho y, además, afectarle una necesidad que yo creo que doña Laura tiene que es construir su propio peso político, su propio capital político, que en realidad en este momento es escaso y quien posee la llave de ese capital hasta ahora, que es una índole estrictamente personalista, es don Rodrigo Chaves.
¿Cómo puede ella superar el potencial riesgo de ser vista como una simple apéndice de la figura del expresidente Chaves?
-Hay varios elementos que contribuyen a ese riesgo. El primero, es muy claro, es el nombramiento de don Rodrigo, como ministro de la Presidencia y como ministro de Hacienda, que son, ya lo dijo Francisco, probablemente los dos cargos de mayor peso en la conducción del gobierno. Ahí, hay un riesgo indudablemente. Además, el ministerio de la Presidencia implica una presencia física de quien lo ocupe en la sede de la Presidencia de la República, lo cual añade un simbolismo tangible a ese cargo y a la cercanía entre Rodrigo Chaves y doña Laura Fernández, presidenta de la República, por este cuatrienio. Ese es un factor de riesgo. El otro factor de riesgo, es que, en realidad, el movimiento político que llevó a doña Laura al gobierno, es un movimiento construido alrededor de la figura de Rodrigo Chaves, es un movimiento político estrictamente personalista. Hay datos de la última encuesta del Centro de Investigación de Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica, que indican que un 70% de los que votaron por doña Laura, dijeron que lo hicieron independientemente de su cercanía o no con don Rodrigo Chaves, eso es un dato interesante, lo cual indicaría que sí tiene un margen de capital político propio. Habrá que ver, en un dato de esta índole, que depende de mucho de la interpretación que una persona dé tres o cuatro después de las elecciones, pues siempre hay un signo de interrogación, pero en todo caso, independientemente de esto, sí es un hecho que el movimiento político, que la llevó al gobierno que alcanzó 31 diputados, fue construido alrededor de la figura de Rodrigo Chaves. En este sentido, un gran reto que tiene doña Laura si no quiere convertirse en una prisionera de ese movimiento político, de la cabeza de ese movimiento político, es cómo ejercer un gobierno que por sí mismo, se gane la confianza de la población, que por sí mismo, acumule capital político, al margen del personalismo de una figura, y que por ende le dé a ella un margen de acción suficientemente cómodo como presidenta de la República. Aquí hay un reto muy, muy grande, sobre el cual todavía no es posible saber resultados, pues eso se irá acumulando a lo largo del tiempo. Todo esto va a depender mucho de cómo se desempeñe la fracción legislativa del oficialismo, cómo se desempeñe la presidenta de la Asamblea Legislativa, que ha sido una persona muy, muy cercana, a don Rodrigo Chaves, y como se desempeñen miembros del gabinete de doña Laura, que proceden del anterior gobierno y algunos cuyos ocupantes son extremadamente cercanos a don Rodrigo y no necesariamente a doña Laura. Entonces, es una convivencia que va a ser compleja y habrá que dar meses para tener una idea de cómo se va desarrollar y qué va a deparar, pero por el momento ese riesgo indudablemente existe.
Del discurso, más interrogantes que respuestas
Francisco Chacón-Yo creo que el mensaje de doña Laura este 8 de mayo no fue un mensaje o un discurso de grandes luces pero yo hubiera esperado al menos dos cosas que todavía no me quedan claras después de escuchar su mensaje y después de ver las primeras acciones de gobierno. Uno yo creo que uno de los retos más grandes que tiene doña Laura es ¿cuál va a ser su estilo de gobierno? ,¿cómo va a tener el gobierno sus relaciones con nosotros poderes de la República y ¿cómo se va a relacionar con la oposición y los partidos políticos que no que no son el de ella? Y, dos, me hubiera gustado también entender cuál su proyección, su visión de país, adónde nos quiere llevar de aquí a cuatro años? Claro que algunas cosas podemos irlas sacando con cuchara de esos mensajes. Uno en cuanto a estilo yo siento que hay aquí talvez una contradicción que hace que uno no tenga claro por donde es que ella va a escoger ir durante estos cuatro años. Porque por un lado ella tiene un tono un poquito más conciliador que el del expresidente Chaves pero al mismo tiempo lo nombra ministro de Hacienda y ministro de la Presidencia es decir los dos puestos, quizás, más importantes del gobierno, por un lado el peso político en su relación con la Asamblea Legislativa y luego su mano dura en el manejo del presupuesto y de los dineros que van a salir desde el fisco costarricense. Por otro lado, en cuanto en cuanto a la visión, a mí no me queda nada claro de por donde nos va a llevar. En su discurso, me gustaba al menos dos cosas, uno que cuando habló de la necesaria reforma al Poder Judicial cosa con la que yo coincido se urge una reforma al Poder Judicial, me gustó que dijera que al menos su propuesta de reforma no iba por una violación de la separación de poderes ni de la independencia de los diferentes poderes de la República. Sin embargo, esto es contradictorio con el mensaje que uno ha percibido, emite el ahora ministro de la presidencia y expresidente Chaves cuando dice que es hora de recuperar el Poder Judicial, no tengo yo claro en qué consiste la reforma del Poder Judicial, que tanto Chaves como la presidenta eh Fernández están promoviendo en la Asamblea Legislativa. A veces parece por lo que dice don Nogui Acosta de que están dispuestos a sentarse racionalmente a ver cuáles son los cambios que necesita el país. Por otro lado, sin embargo a veces parece que lo único que les interesa es el control en el nombramiento de los magistrados para cooptar el Poder Judicial y evitar un control adicional. Eso eso me parece que es una de las interrogantes más grandes que tenemos. También me gustó que al menos hizo referencia a una eventual reforma del Estado aunque no sabemos de se trata esa reforma ni cómo es compatible eso con la Tercera República si lo que se pretende es eliminar controles, eliminar la independencia del Poder Judicial y la independencia del Poder Legislativo si lo que se quiere es controlar y centralizar el poder en Casa Presidencial. A mi me dejó más interrogantes que respuestas ese discurso eh del primero de mayo del ocho de mayo no tengo no tengo todavía claro para dónde vamos ni qué es exactamente lo que quiere doña Laura Fernández, ni a donde nos va a llevar, en al menos en esos dos puntos.





